Una duda sobre pavimentación

José Alejandro RodríguezJosé Alejandro Rodríguezpepe@juventudrebelde.cu
17 de Noviembre del 2009 21:12:13 CDT

El asunto no es que se hagan las cosas, sino que se hagan bien, parece decirnos Basilia Hernández, desde Indio 159, apartamento 2, entre Gloria y Misión, La Habana Vieja.

La lectora participa del júbilo por la reparación de muchas calles que comienza a transformar el paisaje urbano; pero sostiene que «quizá debido a la ansiedad por la larga espera a que tales necesidades comenzaran a mitigarse, o tal vez por la felicidad que nos trae… muchos de los que llevan a cabo estas tareas y muchos también de los beneficiados, no se sienten llamados a reclamar por la calidad con que tales reparaciones merecen ser hechas».

Luego de caminar varias arterias de Centro Habana pavimentadas recientemente, ella observa que se echa asfalto encima de las capas ya existentes. Así, las calles terminarán sobrepasando el nivel de las aceras.

Para Basilia, las consecuencias serán que crearemos baches permanentes, pues las tapas de los registros de alcantarillado, el drenaje y Acueducto quedan a un nivel más bajo: a veces a diez, 15 y 20 centímetros por debajo de la superficie de la calle. «Se sabe que estos huecos dañan gravemente los mecanismos de dirección y suspensión de los vehículos, y ello generará inevitablemente grandes gastos para su solución», sentencia.

Lo otro, según la observadora mujer, es que las rasantes de las calles fueron en su momento diseñadas para que corriera el agua de las lluvias hacia los contenes, y recalara en los tragantes.

Basilia solo manifiesta lo que percibe a ojos vista. Y solicita una respuesta de la entidad responsabilizada con los trabajos de reparación de nuestras arterias, Viales. A fin de cuentas, no sería la primera vez que, luego de concluido un trabajo, entonces se reconoce que faltó previsión y calidad, cuando ya es muy tarde.

Notorio déficit de notarios

De que urge prever y buscar siempre alternativas, para que la vida no nos sorprenda, las historias aquí narradas nos ilustran bastante.

Tal es el caso de Mirgeida Martínez, en Banes, provincia de Holguín. El pasado 15 de septiembre reflejé aquí su denuncia: la única notaria de esa localidad llevaba varios meses enferma, y no se vislumbraba su reincorporación. Para múltiples trámites, en los cuales se requiere ese servicio, los banenses debían trasladarse a otras localidades lejanas, con las molestas dificultades de transportación.

Las gestiones telefónicas de Mirgeida con las autoridades municipales, incluidas las judiciales, desembocaban en que no había solución. Pero en su carta, ella proponía que desde Rafael Freyre o Antilla enviaran notarios, en vez de hacer mover a tantas personas.

Al respecto responde Dunia María Alemán, directora de Justicia en Holguín, quien refiere que, pensando que la dolencia de la única notaria de Banes podría solucionarse en poco tiempo, orientaron a los colegas de los municipios cercanos que atendieran prioritariamente quienes desde Banes concurrieran a sus respectivas localidades.

Fue cuando constataron que la enferma demoraría en reincorporarse, que dispusieron se enviara un notario desde la cabecera municipal al menos una vez a la semana, «concientes de que era insuficiente, pero no disponemos de mayores posibilidades en ese sentido».

Precisa que se visitó a Mirgeida, se le explicaron las razones y al fin pudo brindarse el servicio a su esposo, que era quien lo solicitaba. Y la notaria de Banes se reincorporó a su trabajo el pasado 8 de septiembre.

La Directora asegura que «este caso nos deja como experiencia que, ante situaciones similares, reaccionaremos con mayor rapidez en la solución más viable, a partir de la escasa fuerza de notarios con que contamos».

Agradezco la respuesta, y solo agrego que, evidentemente, la situación con los servicios de Notaría en Banes merece ser reexaminada. ¿Es que acaso no egresan de la carrera de Derecho jóvenes de esa localidad? ¿No es posible garantizar el relevo de esa notaria?

envíe su comentario

  • Normas
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio
    1. 1

      Daniel Noa - 18 de Noviembre del 2009 10:04:50 CDT

      Me sumo al júbilo por la pavimentación...pero me sumo también al criterio de que no basta que se hagan cosas SINO QUE SE HAGAN BIEN. Hace unos días fue pavimentada una cuadra de la calle Marino hasta su confluencia con Colón (Plaza). Allí se observan las mismas ¨barbaridades¨ que señala Basilia vio en la Habana Vieja...las tapas de los registros son unos buenos baches, los drenajes están completamente bloqueados....hace más de 5 ciclones (cuenta sarcástica)a pesar de los reiterados reclamos al delegado y a uno de los que estaban responsabilizados con esa última obra de pavimentación....Vivo en Colón entre Marino y Factor y a diario camino por esa calle en ida y vuelta al trabajo...y en días lluviosos veo con pena el peligro que se cierne sobre la cisterna de mi edificio si el nivel del agua sobrepasa el contén de la acera...pues todos los tragantes están bloqueados con tierra.

    2. 2

      Francisco - 18 de Noviembre del 2009 10:43:39 CDT

      Eso que plantea Basilia está tan arraigado que ya le parece normal a gran número de personas y a otros les da igual. Recientemente en mi pueblo, Guines, observé y reaccioné con indignación sobre una "reparación" que se acometía en el parque Martí; se estaba echando, en una parte de los numerosos huecos que existen en él, una mezcla de arena y cemento donde este último tenía tan poca presencia que al caminar sobre ésta, se desgranaba, además de hacerse con tal chapucería que merecía un premio. Ya no sé qué pensar. ¿nadie supervisa estas cosas? ¿nadie responde por ellas? ¿Hasta cuándo?

    3. 3

      yoel acosta aguirre - 18 de Noviembre del 2009 13:09:24 CDT

      También creo lo mismo. Muchas veces las cosas se hacen en Cuba sin la calidad requerida, lo que trae como consecuencias tempranas la rotura de vehículos tanto estatales como particulares, engrosando las cuentas de gastos y afectando sectores inportantes en la economía de un pais que necesita más de la autosustentación y no depender de otras economías para su desarrollo. Cuba es un pais con futuro luminoso, lo que solo se logrará con el esfuerzo de toda la sociedad y dejando a un lado justificaciones y quejas.

    4. 4

      Servando Mesa - 25 de Noviembre del 2009 21:17:41 CDT

      Sobre lo de pavimentación: no sé cómo funcionan esas instituciones pero creo que si hubiera más participación de los representantes de los órganos de Poder Popular en las decisiones que tanto Viales como cualquier otra entidad estatal tenga que ejecutar en cualquiera de los 169 municipios del país, si se establecieran contratos con las responsabilidades del ejecutor y las multas que tendría que pagar si el trabajo sale mal (porque es cierto que en ocasiones ciertos trabajos no se hacen bien y a los ejecutores ni les va ni les viene) pues entonces quizás este tipo de cosas no pasarían tanto. Alguien tiene que pagar los platos rotos (¿o es que hay que esperar a que quiten el bloqueo para que el remedio llegue con la brisa del Norte?). El caso de la Notaría: interesante. Podría ocurrir en cualquier sitio del país. Si hay escasez de notarios, se entiende. Lo que resulta difícil de entender es que la necesitada estuviera llamando por teléfono y ofreciendo alternativas de solución y que tomara tanto tiempo para resolver ese problema. Buena muestra de que la gente tiene buenas soluciones muchas veces.

      del autor

      en esta sección