Varios hogares en China han comenzado a adoptar robots para labores de limpieza. Autor: Getty Images Publicado: 11/06/2026 | 11:40 am
Los robots aspiradores con inteligencia artificial (IA) han dejado de ser un experimento de laboratorio para incorporarse a la vida cotidiana en China. La plataforma de ayuda doméstica 58.com lanzó un servicio de limpieza que combina el trabajo humano con robots, disponible en Beijing y Shenzhen.
Lin Meiqiong, trabajadora de 56 años en Beijing, recibió como compañero de labores al Quanta X1 Pro, un robot blanco y plateado equipado con cámaras y garras mecánicas. Mientras ella limpiaba cocinas y ventanas, el dispositivo doblaba ropa y recogía basura, aunque con movimientos lentos y torpes que recordaban a un aprendiz, según reporta la publicación Tech Explore. «Eso ha reducido un poco la carga de trabajo», comentó Lin, quien reconoció que la experiencia era distinta.
El servicio, desarrollado junto a la empresa de robótica X Square, busca recopilar datos reales para perfeccionar la llamada inteligencia artificial incorporada. Según el ingeniero Hu Bowen, futuras versiones responderán a comandos de voz y podrán conversar. Desde su lanzamiento en marzo, alrededor de 200 hogares han contratado el servicio, principalmente por curiosidad.
Los robots chinos han sorprendido en espectáculos de danza y artes marciales, pero su desempeño en entornos domésticos sigue siendo limitado. Para investigadores como Christoforos Mavrogiannis, de la Universidad de Michigan, la clave está en exponerlos a situaciones reales: «Es mucho más instructivo sacar el robot al exterior y estudiar lo que sucede que quedarse para siempre en el laboratorio».
La inversión en IA incorporada en China supera los 57 700 millones de yuanes (8 500 millones de dólares) en lo que va de año, según ITjuzi. Empresas como GigaAI planean desplegar un centenar de robots humanoides en Wuhan para pruebas gratuitas de servicios a domicilio. También se realizan ensayos con robots que dirigen el tráfico en Hangzhou o trabajan en fábricas.
Sin embargo, los obstáculos son numerosos. El Quanta X1 Pro tardó varios minutos en doblar un pantalón, evidencia de que la destreza humana aún no tiene sustituto. Los expertos advierten sobre problemas regulatorios, riesgos de privacidad y ausencia de normas de seguridad. «Todavía estamos en una etapa muy elemental», señaló Yang Jianfei, de la Universidad Tecnológica de Nanyang, al subrayar que los robots requieren supervisión humana y sistemas de parada de emergencia.
Lin, la limpiadora que probó el servicio, no cree que los robots revolucionen su sector en el corto plazo. «Comparado con los humanos, obviamente todavía no está a la altura. Al fin y al cabo, es un robot», afirmó.
