A cuidar la línea

De vez en cuando las historias aquí contadas adquieren matiz de thriller e intriga policiaca, como el caso que se denunció el 10 de diciembre de 2010, Obdulia Feteira, quien reside en Calle Medio 235, entre Pasaje A y Pasaje B, en la ciudad de Camagüey.

Como hoy traemos la respuesta correspondiente, primero recordemos que entonces Obdulia contaba que su celular, en la noche del 28 de noviembre, tenía un saldo de 11 CUC. En su hogar solo residen ella, el esposo y la hija adolescente. Ninguno de los tres salió de casa ese fin de semana, y los días 29 y 30 no se usó el teléfono, aseguraba ella. Y al revisar el mismo por casualidad, el saldo estaba en cero.

Al siguiente día se personó en la oficina comercial de la gerencia CUBACEL. Y una empleada muy amable le mostró una cuenta donde aparecen seis llamadas a España desde la línea de Obdulia, en la noche del 29 y la madrugada del 30. Obdulia insistió en que era imposible, por las razones antes esgrimidas.

La empleada abundó que de ese celular no se hicieron, pero sí le extrajeron su línea y la utilizaron en otro. Y le mostró la serie del teléfono desde el cual fueron hechas las llamadas. Asombrada y temerosa, Obdulia preguntó cómo era posible. Y la empleada le sugirió que una persona entró en su casa, quitó la línea del teléfono de ella para ponerla en otro, llamó, agotó el saldo y reintegró la misma al celular de Obdulia…

Luego que esta columna reflejara la desconfianza e incredulidad de Obdulia con lo que le informaron, responde la ingeniera Hilda Arias, vicepresidenta de ETECSA.

La directiva señala en su carta que, gracias a la investigación hecha por los especialistas de esa entidad, se obtuvo el reporte técnico de llamadas por serie, que emite el Sistema Integral de Gestión Celular que tiene ETECSA.

«No quedan dudas —afirma— de que la tarjeta SIM del equipo de Obdulia fue cambiada, pues su número reportó a la central los números de serie que se estuvieron usando tras cada llamada. Se comprobó que las realizadas los días 28 y 29 de noviembre de 2010 al destino España, coincidentemente se ejecutaron desde el teléfono que, según lo reflejado en las bases de datos de ETECSA, pertenece a Dayana Pérez Feteira».

Agrega la directiva que, por si fuera poco, se consultó el mismo reporte con fechas anteriores, y se comprobó el uso de esa misma serie en los meses de julio, agosto y septiembre; notando además que a partir del 22 de agosto se envió un mensaje de texto al mismo número en España.

«Durante ese mismo día —señala—, y en los meses posteriores, se mantuvo comunicación mediante mensajería tanto emitida como recibida, y llamadas emitidas a este mismo número utilizando el mismo teléfono».

Pudo comprobarse, precisa, que a partir del 20 de septiembre se comenzó a usar otra serie de teléfono, y que ese mismo día se realizó una llamada al propio número de España.

«Como se puede observar en los reportes —anota Hilda—, se tenía comunicación con este número en España desde antes de los días 28 y 29 de noviembre, en los cuales se vuelve a cambiar la tarjeta SIM para el teléfono antes mencionado, desde el cual se realizan estas llamadas.

«Ofrecemos disculpas por lo que pudo interpretar Obdulia con la respuesta que le ofreció la ejecutiva que la atendió en ese momento, quien al insistir en la pregunta de si le habían cambiado la tarjeta SIM del teléfono, solo trataba de hacerle entender que, con los datos reportados, tal y como se demostró posteriormente, las medidas para evitar la ocurrencia de esa situación, quedaban en sus manos y no precisamente en las de ETECSA».

De lo respondido por la Vicepresidenta de ETECSA se deduce que Dayana Pérez Feteira debe ser la hija adolescente de Obdulia. Quizá lo que sugirió la funcionaria, con cierta discreción, es que los titulares de líneas de CUBACEL deben ser muy celosos con el uso de estas, hasta dentro de su propia familia; para evitar una sorpresa después.

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