Desaires a un jubilado

Una honda pena embarga a Rogelio García (Paseo No. 403, entre 17 y 19, Vedado, La Habana), jubilado de la Industria Electrónica, específicamente de la fábrica de televisores José Antonio Echeverría, en el municipio capitalino de Boyeros.

Relata él que hace años es socio del Círculo Social Obrero José Luis Tassende, del Sindicato Metalúrgico y Electrónico, y siempre paga su cuota anual. Pero desde 2011 no ha podido disfrutar de ese centro recreativo ni una vez. Alega que «se ha puesto un sistema de “invitaciones” para los asociados que, aunque pagues tu cuota anual, si no tienes dicha invitación, no tienes derecho a disfrutar del círculo».

Asegura que hizo gestiones en el 2011, incluso con el compañero del Sindicato nacional que atiende el círculo, y nunca pudo asistir, pues para los jubilados no hay posibilidades. Incluso, llamó al Tassende y el Director le planteó que «es un acuerdo de la administración del círculo».

Este 2012, Rogelio pagó su cuota anual y la de su familia. «Como única respuesta por los compañeros del Sindicato de la fábrica —señala— y por ende del círculo, es que para los jubilados del sector no hay opciones».

Rogelio califica de injusto tal tratamiento a los jubilados por parte de la dirección del centro recreativo, en un país con una población tan envejecida. Y pregunta si los que niegan el acceso a los veteranos no tienen en cuenta que son parte de una generación que formó las Milicias Nacionales Revolucionarias y estuvo en los combates de Girón, en la Crisis de Octubre y la Limpia en el Escambray, en los cortes de caña durante meses en Camagüey, y en cuanta tarea le situara el país.

El misterio de una hoja clínica

Con 73 años e impedida física, Ana Rosa Seguí es paciente de la especialidad de Proctología desde 1997 en el Policlínico de Especialidades anexo al Hospital Provincial Saturnino Lora, de la ciudad de Santiago de Cuba.

Ella cuenta que a partir de 2011, a los pacientes que padecen colitis crónica, como ella, se les hizo una nueva historia clínica, la cual debe figurar en el Departamento de Archivo, junto a los documentos de dicha enfermedad, entre ellos comentarios médicos, tratamientos y resultados de una biopsia de colon que le realizaron, para poder renovar su dieta médica cuando volviera a consulta.

El 17 de enero de 2012 llegó a consulta y su historia clínica no estaba. Tuvo que entrar con una hoja en blanco, para no perder la cita. «La doctora Georgina Castellanos, que es un amor de persona y conoce mi caso desde 1997, ese día me tomó muestra del colon para mi biopsia, me entregó el papel donde anotó todo lo de la consulta, para cuando volviera colocarlo en la historia clínica», señala.

La hija de Ana Rosa se dirigió al Departamento de Archivo y preguntó por la historia. Y una empleada le planteó que las historias clínicas ya no estaban en ese departamento, sino que se guardaban en el sótano del hospital provincial, el cual estaba inundado de agua por las lluvias de esos días, y no se podía entrar a sacarla. Que para la próxima consulta, el 17 de abril, ya la tendrían.

El 17 de abril, Ana Rosa fue a su cita médica y la historia clínica tampoco estaba. Su hija preguntó y la empleada, después de buscar en los registros, tanto manual como computarizado, le dijo que no se subió del sótano por no estar clasificada con la letra C de consulta. Y que no estaba en sus manos resolver el asunto en ese momento.

La doctora Georgina volvió a atenderla sin la hoja clínica. Ana Rosa le entregó el papel de la otra consulta y el anexo del resultado de la biopsia.

La siguiente consulta fue el 17 de julio y la historia de la paciente tampoco apareció.

«Me tocaba renovar la dieta del año —explica— y sin historia clínica no se autoriza, pues lleva firma y cuño de la doctora y de la directora de la institución.

«De la doctora Georgina no tengo queja. Es excelente profesional, atenta y dedicada. A pesar de las dificultades, no deja de atender a nadie, y con esmerada calidad. Mi inconformidad es con Archivo. Se supone que las computadoras son para mejor calidad en el trabajo y la información. Aún mi historia clínica no aparece».

 

 

 

 

 

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