Seguir reclamando y esclareciendo

Jesús Arencibia LorenzoJesús Arencibia Lorenzoacuse@juventudrebelde.cu
6 de Enero del 2017 22:44:48 CDT

Para defender a su hijo Alberto Loannis Pérez Concepción de lo que consideraba un injusto proceso disciplinario seguido en su contra, escribió a Acuse la camagüeyana Margarita Concepción Sánchez (Luis Aldana No. 32, entre Frank País y Callejón del Prado, Sibanicú).

Separación definitiva de su puesto fue el fardo que cargó el joven dependiente de la Unidad El Poder, el 1ro. de diciembre de 2015. La violación que lo originó, expresaba su mamá, no era total responsabilidad del empleado.

Durante una inspección el 14 de octubre anterior a la notificación, los comprobadores midieron el aceite despachado por Alberto a un consumidor y este era 18 mililitros inferior a la cuota establecida, evocaba la madre. Pero su hijo había procedido utilizando la medida determinada en la unidad, cuya marca no le correspondía situarla a él.

A partir de ahí comenzó un azaroso proceso de reclamaciones, desde el Órgano de Justicia Laboral de Base (OJLB) hasta el Tribunal municipal, con cuyos resultados la familia no está de acuerdo.

Con fecha 5 de diciembre último arribó a JR una respuesta al caso firmada por Lázara Mariela Cardoso Socarrás, directora de la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía (EMCG) de Sibanicú.

Admite la directora que «la medida por donde Alberto despachó incorrectamente el aceite no era solo su responsabilidad»; sin embargo, «el trabajador debió, como establece la ley (…), apelar la multa aplicada antes de las 72 horas, reclamación que no fue realizada ante el director de la DIS».

También apunta que, según la legalidad vigente, «al existir engaño al consumidor, el Consejo de Dirección (CD) de la empresa debe aplicar la separación definitiva del puesto de trabajo al responsable de esta indisciplina», aunque «ciertamente, el engaño al consumidor no era solo su responsabilidad».

En el momento de los hechos —precisa la funcionaria— el CD determinó imponer «una amonestación ante el colectivo de trabajadores a la administradora de la unidad, por lo que en estos momentos, esto se considera un hecho juzgado y no se le puede volver a aplicar medida alguna».

También razona Lázara Mariela que al parecer Alberto no fue orientado en su momento como se debía en torno a la existencia y funcionamiento del OJLB.

Igualmente sobre este caso contestó Adys Lluch González, jefa de Atención a la Población de la Asamblea Provincial del Poder Popular (APPP) en suelo agramontino. Califica Adys el reclamo de la mamá del dependiente «con razón en parte» y afirma que «está orientado».

A continuación, anexa la directiva la carta de Hugo Ricardo Aguilera, subdirector de Fiscalización y Control del Grupo Empresarial del Comercio Interior (GECi), quien presidió una comisión investigativa del asunto.

Ratifica Hugo Ricardo que es encargo de la administración de la unidad el aforo de las medidas de despacho. Y, en lo relativo a la inspección del 14/10/2015, refiere que la DIS orientó —y así lo refleja el resumen del control—: «Aforar correctamente la vasija del aceite, actualizar la pizarra informativa, buscar el Listado Oficial de Precios (LOP) del pan; abrir expediente disciplinario e informar a las entidades facultadas el resultado de la visita».

«Inferimos que, teniendo en cuenta que la medida del aceite no había sido arreglada, el inspector debió medir la vasija del consumidor con la de la unidad, y luego comparar la de la unidad con la probeta de la DIS. De esta forma hoy hubiéramos confirmado si realmente Alberto estaba violando o no lo establecido», manifiesta el subdirector.

Respecto a la decisión del OJLB, destaca «la no correspondencia entre lo dicho y lo sucedido realmente, con relación a que ya estaban arregladas las vasijas en el segundo control. Significando además que no existe evidencia documental de la visita realizada por este órgano a la bodega para buscar las causas que originaron este faltante y dar respuesta a su apelación correctamente, y así aplicar las medidas a todos los responsables».

En cuanto a la presencia de varias medidas disciplinarias anteriores en el expediente del trabajador, señala el directivo que existen datos contradictorios.

Finalmente la comisión investigativa que dirigió Hugo Ricardo «considera que existen cuestiones viables para la inconformidad del dependiente, pero no podemos darle razón o no porque el Tribunal dictaminó sin lugar la reclamación, por lo que debe continuar apelando al órgano superior de este».

Pasado ya del espacio solo agradezco ambas respuestas. Ojalá a cada queja respondieran todas las entidades implicadas. Todo indica que en esta historia sigue siendo necesario esclarecer puntos y reclamar a instancias superiores para que se haga efectiva la mayor justicia posible.

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    1. 1

      almakki - 7 de Enero del 2017 7:53:30 CDT

      Reitero y vuelvo a reiterar... La solución a las infracciones no están en el castigo monetario, ni físico, ni moral, en una sociedad donde la indisciplina social abunda, debe llamarse a contar a la educación, al respeto a lo ajeno y a simplemente actuar de manera normal. Medidas disciplinarias ( Realmente lo son?). y cuantos argumentos encontremos para imponer la ley, hagamos de esa educación que se dice que tenemos, el verdadero propósito socialmente hablando. Causa y efecto, acción-reacción, serian métodos físicos que nos alejarían de incognitas como... y si hubiese sucedido tal cosa?, y si.... cuando ni apenas buscamos la razón que causo la supuesta infracción. Comentamos, juzgamos y no pocas veces nos sentimos capaces de señalar con el dedo, pero, siempre y cuando se trate del "tejado ajeno"...hacemos algo en sociedad para evitar estos males?, no lo creo. Quien tiro la tiza?......!!! Saludos a la tropa !!!

    2. 2

      Roberto - 7 de Enero del 2017 10:52:46 CDT

      Si aplican lo establecido, al menos en la Capital de todos los cubanos se quedan sin dependientes, esto ocurre en los mercados, en la bodega pequeña que hay uno o dos bodeguero, el llamado " facho" es mas culto. Noten que los BODEGUEROS, no son Universitarios, no saben de computadora, no cogen vacaciones y nunca tienen faltantes y las quejas son minimas y ROBAN A DOS MANOS....Esto es un mal de años.En la Habana los de la DSI no visitan bodegas, van a donde hay, como restaurantes privados, pues en los estatales no le dan nada.....que bueno que en el interior se dedican a su trabajo,

    3. 3

      Mártivarela - 7 de Enero del 2017 22:10:25 CDT

      Jesús: he leído y releído los dos Acuses relacionados con este caso (la demanda y la respuesta). Es tanta la superficialidad e irresponsabilidad de las entidades y funcionarios involucrados en el caso del dependiente Alberto Loannis Pérez Concepción, que uno se pregunta: ¿hasta cuándo los trabajadores tendrán que sufrir las torpezas, absurdos y arbitrariedades de organismos e instituciones que supuestamente deben administrar justicia? ¿Hasta cuándo la Fiscalía General de la República va a mantenerse con los brazos cruzados frente a tantas barbaridades que dañan a la familia y ponen en tela de juicio la buena voluntad de la patria? ¿Hasta cuándo habrá que soportar la disfuncionalidad de nuestro sindicato? Caballero, para tomar la decisión de separar definitivamente a un joven de su centro de trabajo hay que estar requetebién convencido de que es una medida necesaria y avalada por la seriedad, la responsabilidad y la justicia. Y son tantas las contradicciones e irregularidades que se observan en este amañado caso, que me provoca indignación, y una pena enorme por el sufrimiento de la familia perjudicada por la ligereza y la iniquidad… Jesús, cuando la injusticia se viste de juez, la república se espanta y un poco muere de pena… Y ante la arbitrariedad que nace del Tribunal, el descrédito secuestra la razón y la esperanza. Y la iniquidad, en un arranque de oportunismo, se ajusta la toga y comienza a golpear con obcecación el derecho del cliente a la justicia.

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