Como algo definitivo - La tecla del duende

El Duende

La tecla del duende

Como algo definitivo

Este muchacho tuvo la fiebre creadora de los prodigios. Este muchacho militó en el fuego de la vida y cambió para siempre las reglas de la Universidad. Fue él mismo una Universidad, soñadora e implacable, que impulsó las ganas de hacer política, felicidad, socialismo.

Este muchacho, Julio Antonio de Cuba, hoy está de cumpleaños: su Federación Estudiantil Universitaria llega a los 85 diciembres. Como la organización y el inspirador son prueba de que el amor perdura, les cantaremos, entonces, con una carta de amor...

Veracruz, 11 de septiembre. [1928]

Mía cara Tiníssima [Tina Modotti]:

Puede ser que para ti fuera una imprudencia el telegrama, pues estás acostumbrada a llenarte de asombro por todo lo que hay entre nosotros. Como si fuera el crimen más grande el que cometemos al amarnos. Sin embargo, nada más justo, natural y necesario para nuestras vidas. Tu figura no se me ha borrado en todo el trayecto. Todavía te veo de luto, traje y espíritu, dándome el último saludo y como queriendo venir hacia mí. Tus palabras también las tengo acariciándome el oído. Y cuando llegué al Trópico, y comenzó el festín del calor, con la selva y el cielo azul, ya sabes que me parecía ver en cada espesura su complemento: aquella espalda con aquel pelo negro, suelto como una bandera, que era mi consuelo al no poderte ver. Bien, Tina, perdona que no sea tan largo, pero estoy agotado. Creo que voy a perder la razón.

He pensado con demasiado dolor en estos días y hoy tengo todavía abiertas las heridas que me ha producido esta separación, la más dolorosa de mi vida. Si ya te has serenado, escribe.

(...) Te quiero, serio, tempestuosamente. Como algo definitivo. Tú dices que me quieres igual a mí. Si solucionamos esto, tengo la convicción de que nuestra vida va a ser algo fecundo y grande.

Pero me repites lo de antes, que no estás dispuesta a soluciones.

Por mí, Tina, he tomado con mis propias manos mi vida y la he arrojado a tu balcón, cómplice de nuestros amores. Algunas veces he creído que soy un niño y me tienes lástima. Si no, explícame qué amor es este que me lleva a la desesperación. Dime cuál es la esperanza. Si no deseas estar en México, nos vamos juntos a Cuba o a la Argentina. Tina, no está en mí suplicarte, pero a nombre de lo que nos amamos, dame algo cierto, que no sea un humo. Conmigo no hay que temer. Allí va, no un beso, porque ya no tengo alma, pero sí un recuerdo muy cariñoso para mi madrecita. También esta lágrima que saltó sobre los tipos de la dactilográfica que tú has socializado con tu arte.

Salud camarada, Julio. (Enviada por Dy)

Cierre

A las 12:00 de la noche de hoy vence el plazo del concurso Contar La Historia. Han llegado decenas de trabajos conmovedores. El jueves próximo: resultados.

Graffiti

184: Vivir no es estar vivo; vivir para mí eres tú. 75

Flaqui: Pensarte solo me lleva el tiempo y tus abismos. ¿Cuándo nos vemos en el techo azul-mágico otra vez? Tu enanito reparador de sueños

Yilian: Compartamos un mismo lenguaje y hablemos sin decir una palabra. Ernesto

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