Analizan funcionamiento de la UJC en el sector campesino de Camagüey

Autor:

Juventud Rebelde

CAMAGÜEY.— La experiencia expuesta por el joven Mario Abelardo, instructor de la UJC en el sector campesino del municipio de Vertientes, puso el dedo en la llaga si de cambiar métodos y estilos de trabajo se trata.

Abelardo recordó cómo el comienzo de su trabajo con el comité de base de la CPA Cándido González, de ese territorio, le enseñó a mirar más allá de los números.

«Era un colectivo que presentaba serios problemas de funcionamiento, por la insuficiente preparación de la dirección y su falta de protagonismo, causados principalmente porque quienes asumían esta responsabilidad no pertenecían al centro.

«Nos dimos a la tarea de identificar los problemas y ponerles nombre. Rectificamos la forma en que se dirigía a este colectivo de jóvenes. Y aunque no estamos conformes con los resultados, ya hay avances, como los tres nuevos crecimientos que hoy se realizan, después de varios años sin hacer ninguno, que nos dicen que hay que seguir trabajando hombre a hombre».

Con sus palabras, el debate en el activo de jóvenes campesinos, proceso que se desarrolla ahora en el país, tuvo un hilo conductor para la reflexión de los más de 120 participantes, que al igual que Abelardo se preguntaban cómo se podía, por ejemplo, analizar en los comités de base de la UJC la problemática fundamental del centro, o trabajar con el llamado universo juvenil, si quienes tenían la responsabilidad de hacerlo estaban muy alejados de la cotidianidad de las cooperativas.

Pudiera parecer que la experiencia del joven fuera exclusiva o que el escenario de cómo y dónde se desarrolló tal situación se aleja de la realidad de otras estructuras de base del sector campesino.

Si bien los problemas no se manifiestan siempre de la misma manera, la experiencia del joven demuestra la necesidad de mirar más allá de cifras, trabajar con el hombre, y ser ejemplos para atraer a las filas de la juventud comunista a quienes están en el radio de acción.

Ismadelaida Escobar, de la comunidad de Siete Palmas, señaló: «Cuando se me invitó a las reuniones y se me dieron responsabilidades, yo solita decidí incorporarme a la UJC».

El primer secretario de la organización en el territorio, Jorge Sutil Sarabia, apuntó que en el sector campesino hay que trabajar de tú a tú el tema del crecimiento.

«No basta con revisar cifras y sacar porcientos. Hay que interiorizar realmente qué debemos cambiar y cómo lo expresamos en el comité de base. Hay que evitar que los cambios de método, importantes para el funcionamiento de nuestras estructuras de base, se conviertan en consignas que nunca lleguen a concretarse», concluyó.

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