Contra una injusticia que horroriza al mundo

Este miércoles, en Guantánamo, conferencia internacional de la delegación de pacifistas para denunciar la ilegalidad y las torturas en la prisión instalada por Bush en la ilegal Base Naval

Autor:

Juana Carrasco Martín

Cindy Sheehan manifestó su orgullo por los norteamericanos que viajaron a Cuba a realizar la protesta contra el centro de detenciones en la BNG. Foto: Roberto Suárez Son 12 los luchadores pacifistas y por los derechos humanos que este miércoles están ya en la ciudad de Guantánamo, realizando una conferencia internacional para dar a conocer las condiciones ilegales del centro de detención que Estados Unidos instaló hace cinco años en la Base Naval.

La víspera, en la sede del ICAP en La Habana, un enjambre de periodistas y camarógrafos escuchaban sus razones en una conferencia de prensa donde la administración Bush fue denunciada, tanto por quienes esgrimen los aspectos judiciales de las violaciones, como por quienes han sufrido en carne propia los desmanes y las torturas o llevan el dolor que estalla en lágrimas y corta las palabras porque es el hijo quien todavía guarda encierro...

Medea Benjamin, en representación de CODEPINK: Mujeres por la Paz y Global Exchange, las organizaciones que convocaron a este encuentro, presentó a «la increíble delegación reunida» para este viaje a Cuba, cuyo punto culminante será la marcha hasta las puertas mismas del enclave militar-prisión, coincidiendo con el Día internacional del 11 de enero: Cierren la prisión de Guantánamo, en que las exigencias son también que el gobierno de Estados Unidos le ponga fin a las torturas, que se rija por la Convención de Ginebra y las leyes internacionales, que todos los prisioneros sean juzgados y que se restablezca el habeas corpus.

Taher Deghayes ha venido desde Dubai junto a su madre Zohra Shaban Zewawi. Estarán a pocos metros —aunque no podrán verlo— de la celda donde está desde hace cuatro años Omar, el hermano, el hijo, que fue secuestrado en su casa en Paquistán hace cuatro años y medio y no estaba en zona de guerra. «Mi hermano es noble, inteligente, elocuente, un hombre religioso y nuestra religión, el Islam, significa paz. Él, como Alá, está en contra de la violencia hacia la mujer, los niños, los ancianos y los civiles... Pero no vine a discutir la inocencia de Omar, sino a pedir justicia para todos los detenidos en Guantánamo. La justicia que se espera de un país que se declara civilizado. Por supuesto, estamos pidiendo la clausura de la prisión en la Base Naval de Guantánamo».

Zohra apenas pudo articular palabra, pero el llanto no le impidió decirle a George W. Bush: «usted que también es padre, tiene dos hijas, ¿cómo se sentiría teniéndolas en esta prisión tan horrible?»... «No puedo seguir hablando, mi sentimiento es demasiado grande».

Asif Iqbal, 25 años, nacido y criado en Inglaterra, tenía 21 años cuando fue llevado a la prisión de Guantánamo, donde pasó dos años y medio. Trae la terrible visión: «Aunque ya llevo dos años fuera, he venido en esta delegación porque no hay día ni momento en que no lleve a Guantánamo conmigo. Esta prisión debe ser cerrada. Se supone que todo el mundo es inocente mientras no se pruebe lo contrario, pero en Guantánamo todos son tratados como “terroristas” sin que haya habido proceso legal o juicio alguno».

El abogado Bill Goodman, del Centro de Derecho Constitucional, es por eso parte de la vanguardia en defensa de los derechos humanos de los detenidos en Guantánamo. Explica que la herramienta fundamental de lucha ha sido exigir el respeto al habeas corpus, que existe antes del siglo XIII contra el poder real de mantener a detenidos sin prueba. La administración Bush está queriendo destruir este derecho y varios más en Estados Unidos, mediante la Ley de Comisiones Militares que intenta eliminar el habeas corpus. Estamos exigiendo que cesen estas injusticias y EE.UU. vuelva a ser un país con derechos básicos».

La decisión común fue ratificada por Cindy Sheehan, la Mamá Paz, quien dijo sentirse «profundamente avergonzada de su gobierno, pero muy orgullosa de los norteamericanos que han viajado a Cuba a denunciar esta barbaridad de Guantánamo»; por Adele Welty, de la organización Familias del 11 de Septiembre por un Mañana de Paz, quien aseguró que cuando regrese compartirá lo aprendido en estos días; por la otrora coronel y diplomática Ann Wright, clara y explícita en su exposición: «Estoy horrorizada también porque el Congreso se ha dejado manipular»...

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.