El ALBA llega a las telecomunicaciones

ALBATEL será la primera Empresa de Telecomunicaciones Grannacional de América Latina

Autor:

Juventud Rebelde

Desde que los presidentes Fidel Castro y Hugo Chávez firmaron los documentos fundacionales del ALBA el 14 de diciembre de 2004, quedaron claramente expresados sus principios, entre los que se destacan la concepción de una verdadera integración, que tenga en cuenta las necesidades del desarrollo económico, social y cultural, apoyada en el progreso científico y tecnológico, la promoción de la lucha contra la pobreza y la preservación de la autonomía e identidad latinoamericana, donde el comercio y las inversiones no se tengan como fines, sino como instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable para los pueblos.

Estos principios, junto a las bases de la integración «mediante la ruta del ALBA», con el objetivo de concretar un desarrollo eficaz de los pueblos con relaciones de cooperación, complementariedad, solidaridad y respeto, deberán estar en toda propuesta integracionista en materia de telecomunicaciones en nuestras regiones, junto a los requerimientos y objetivos específicos propios de este campo.

En este contexto apreciamos el acuerdo adoptado en la V Cumbre del ALBA -Tintorero (Estado de Lara), abril de 2007—, dirigido a crear una Empresa de Telecomunicaciones Grannacional, como una de las ideas más avanzadas, a la que Cuba le dedica todo su esfuerzo, experiencia y creatividad para hacerla viable.

El término «grannacional» tiene una acepción que se basa en la unión de repúblicas soberanas, plenas de libertad y justicia social, con la participación de la población, para innovar y liderar los cambios económicos, políticos y sociales, con la conciencia y la voluntad de anteponer los intereses sociales para emprender y continuar la ruta del ALBA. Grannacional es lo opuesto a transnacional, neoliberal e imperialista.

El objetivo de esta grannacional consistirá en impulsar el desarrollo del sector en la región, con equidad, solidaridad y justicia social, revirtiendo la situación de exclusión, desigualad de acceso a las telecomunicaciones y tecnologías de la información. Propiciará el desarrollo de la infraestructura, de modo que coadyuve al incremento sustancial de cobertura y acceso a los servicios, en especial para los sectores excluidos.

Este proyecto contará con una firma ingeniera que, sobre la base de la planificación estratégica consensuada, asista a las operadoras de los países miembros y asociados en elección de tecnologías, la elaboración de los proyectos técnicos y estudios de factibilidad, la adquisición de equipos y su financiamiento, la capacitación del personal y el soporte técnico tras la puesta en explotación de las inversiones, promoviendo el desarrollo de las TIC e impulsando el acceso irrestricto a la información y el conocimiento. Tomará en cuenta las particularidades de las diversas zonas geográficas y favorecerá el desarrollo de los servicios de información educativos, de salud y de apoyo a la producción, con énfasis en sectores de bajos ingresos de las zonas rurales y urbanas marginales.

Consideramos que la infraestructura compartida del Sistema Internacional de Telecomunicaciones del cable submarino de fibra óptica entre Cuba y Venezuela, y el Sistema Satelital Simón Bolívar, que se activarán a finales de 2008, brindarán las condiciones iniciales necesarias para soportar el sistema internacional de comunicaciones que enrute los tráficos de entrada y salida internacional entre los países miembros y asociados, con el resto del mundo.

Esta debe ser la base de la creación y desarrollo de la Internet del ALBA, que garantice la promoción y difusión de los servicios informativos. Deberá producir contenidos propios soportados por una infraestructura industrial y de producción de software que conduzca a garantizar la soberanía tecnológica de los países miembros del ALBA, en el campo de las TIC.

Lograr la creación y consolidación de la Grannacional de Telecomunicaciones conlleva vencer numerosos obstáculos. Sabemos que no hay homogeneidad en las formas de propiedad de las telecomunicaciones de los países del ALBA, ni en la concepción de uso de estas, razón fundamental por la que debe promover los accesos a los servicios de las telecomunicaciones y asegurar que la iniciativa resultante sea sustentable, opere exitosamente frente a las transnacionales del sector y desarrolle una plataforma industrial que materialice las iniciativas y garantice la seguridad e invulnerabilidad de la información.

Este proyecto de la Grannacional de las Telecomunicaciones debe estar precedido por la creación de la Autoridad Reguladora de las Telecomunicaciones del ALBA, órgano supranacional que vele por la armonización de las normativas de los países miembros. Se trata de transformar el escenario actual, caracterizado por la poca cooperación en el ámbito regulatorio de los países del ALBA. Deberán llegar a posiciones comunes acerca de los servicios de alto impacto en la sociedad, como la televisión digital terrestre.

En la Mesa de Trabajo Técnica de Telecomunicaciones, realizada en Caracas el pasado 16 y 17 de julio, se comenzó a materializar estas ideas, cuando se consideró revisar los aspectos que permitan avanzar en la creación de esta iniciativa. Se acordó un plan de trabajo en dos fases:

1. Fase diagnóstica y prospectiva, donde se deben identificar las necesidades y las áreas de cooperación dentro y ente los países miembros, y el estudio de los marcos regulatorios y jurídicos de los países miembros del ALBA en materia de telecomunicaciones.

2. Fase ejecutiva. A partir de los resultados de la fase anterior, se comenzarán los estudios de factibilidad técnico-económica y de impacto social, así como de los tiempos de ejecución y el financiamiento para la Grannacional de Telecomunicaciones.

La tarea no es fácil, pero tampoco imposible. ALBATEL, como se comienza a llamar a la grannacional, requiere dedicación, audacia y creatividad para, sobre la base del respeto a las soberanías nacionales, encontrar el interés común de carácter supranacional que permita su realización.

Cuba está dispuesta a poner a disposición del proyecto ALBATEL toda su experiencia en el campo de las infocomunicaciones, la calificación de sus fuerzas técnicas, la pujanza de su sistema educativo en este sector, su fondo de relaciones internacionales y el resultado del exitoso camino recorrido en la realización de los programas de la Batalla de Ideas.

El Comandante en Jefe Fidel Castro ha expresado que Revolución es, entre otras cosas, «cambiar todo lo que deba ser cambiado, desafiando poderosas fuerzas dominantes fuera del ámbito nacional, con nuestros propios esfuerzos y luchando con audacia, inteligencia y realismo».

Estamos ante un gran reto, pero como revolucionarios lo aceptamos. Estamos seguros de la victoria y confiados en que la Grannacional de Telecomunicaciones en el contexto del ALBA será un ejemplo a seguir en otros frentes para la integración de nuestros pueblos.

*Resumen de la ponencia presentada por Alberto Rodríguez Arufe, viceministro de la Informática y las Comunicaciones de Cuba, en el Encuentro Suramericano de Soberanía en Telecomunicaciones de la VI Cumbre Social, que tuvo lugar en Caracas, el 2 de agosto de 2007.

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