Estudian incógnita sobre asentamientos aborígenes - Cuba

Estudian incógnita sobre asentamientos aborígenes

Las variaciones del nivel de las aguas del litoral cubano pueden ser clave de hallazgos de comunidades nativas, localizadas en tierra firme y no en la línea de costa

Autor:

Juventud Rebelde

Ciego de Ávila.— En las variaciones del nivel de las aguas del litoral cubano pudiera estar la clave de porqué los restos de varias comunidades aborígenes, pertenecientes al grupo cultural Siboney, se localizaron en tierra firme y no como debió ser, justo en la línea de costa o en zonas bajas muy cerca del mar.

El Doctor Jorge Calvera Rosés, director general del proyecto arqueológico de Los Buchillones, explicó que la incógnita se debe a que esos aborígenes, considerados entre los de menor evolución dentro las comunidades que existieron en el archipiélago cubano, nunca trabajaron como agricultores, ni pulieron la piedra como los taínos, la cultura más avanzada entre las que vivieron en Cuba.

Ante lo difícil de vivir alejados del mar, la ubicación de los asentamientos de siboneyes a cinco o más kilómetros de la costa rompe con la lógica establecida por la arqueología, que generalmente los ha ubicado en territorios costeros, en ciénagas y cerca de la desembocadura de ríos o lagunas para acceder al agua potable.

Uno de los sitios de interés para el estudio es el de Cueva Funche, en la Península de Guanahacabibes, en la provincia de Pinar del Río, donde se localizaron restos de piezas pertenecientes a los Guayabo Blanco, la variante más atrasada de los siboneyes y capaz de trabajar la concha.

Otra área a evaluar es la de Victoria I, al sur de Camagüey, ubicada en terreno seco, y elevada con respecto al entorno, y que fue trabajada en la década de 1970 por un equipo dirigido por el Doctor José Manuel Guarch Delmonte.

Allí los arqueólogos descubrieron elementos de los Cayo Redondo, la segunda variante que conformó el grupo Siboney y cuyos integrantes llegaron a trabajar la piedra, pero sin alcanzar los niveles de elaboración que mostraron los taínos.

Con estos elementos, especialistas del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros de Cayo Coco (CIEC) y el Centro Meteorológico Provincial evalúan las variaciones medioambientales que debió sufrir el territorio costero de Cuba en los últimos 4 000 años.

Calvera Rosés apuntó que, por el momento, la tesis que se maneja en los análisis es que esos asentamientos se consolidaron sobre el litoral existente en la época, y que después se alejó con el descenso de las aguas hasta formarse la costa que hoy se conoce.

Para las indagaciones se ha tomado como punto de partida el estudio realizado por el doctor Ernesto Tabío a comienzos de la década de 1970, quien demostró cómo fue la evolución de las costas de Cuba, de la Península de la Florida, de las Bahamas y parte de América Central 8 000 años atrás.

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