Una inmensa revolución constructiva por todo el país

Autor:

Yailin Orta Rivera

Con dificultades y carencias fueron construidas o rescatadas más de 7 000 obras en sectores vitales durante estos años de Batalla de IdeasMás de 7 000 obras han sido construidas y restauradas en sectores tan importantes como la salud, la educación, la cultura y el deporte, como evidencia palpable de que la Batalla de Ideas en Cuba, como afirmara el Comandante en Jefe Fidel Castro, significa hechos y realizaciones concretas.

Así se constató durante la última emisión de la Mesa Redonda Informativa, donde comparecieron importantes funcionarios vinculados a las tareas de construcciones e inversiones relacionadas con estas obras priorizadas.

En el programa, se conoció que actualmente se ejecutan 294 obras, de las cuales 292 quedarán terminadas este año, lo cual forma parte del intenso programa constructivo previsto para 2008.

Otto Rivero Torres, vicepresidente del Consejo de Ministros, recordó que esta misión comenzó a gran escala con la reparación de escuelas en la capital, durante 60 días de trabajo ininterrumpido, con una fuerza de 40 000 hombres de todo el país laborando las 24 horas.

Este éxito, ya había tenido como primer antecedente la experiencia de la construcción de la Tribuna Antiimperialista José Martí y la creación, desde su cimiento, de las escuelas de Trabajadores Sociales de Holguín y de Santiago de Cuba.

La educación fue impactada no solo con esta transformación, sino con una gran inversión tecnológica. Prueba de ello son las más de 199 000 máquinas computadoras y 104 102 televisores que se le han entregado al sistema educacional cubano. Además, hasta el momento ya se han sustituido por equipos de 29 pulgadas unos 69 232 televisores del total entregado anteriormente.

No hay obras menores

La reparación de centros escolares no solo se efectuó en la capital, sino que se extendió a todo el territorio nacional con la remodelación de 335 escuelas. También se crearon capacidades y condiciones para darles la merienda escolar a los alumnos de la Enseñanza Media, y se garantizaron las condiciones necesarias para llevar a las primarias un maestro por cada 20 niños.

Se crearon escuelas de instructores de arte en todas las provincias del país, incluido el municipio especial Isla de la Juventud, en las cuales se han graduado 16 000 estudiantes.

En el verano del 2003 la intensidad constructiva no fue menor. En la misma Ciudad de La Habana surgieron 15 residencias para los profesores generales integrales del interior del país que asumieron la docencia ante la demanda de estos profesionales que presentaba la capital.

A las escuelas en el campo, que acumularon inmensos problemas durante la década del 90, también se extendió el intenso programa de reparaciones. Gracias a ello, fueron recuperados 40 institutos preuniversitarios en la provincia de La Habana, así como otros en Jagüey Grande, Matanzas, y en Sandino, Pinar del Río.

En este contexto surgieron con una fuerza importante en la inversión tecnológica los 27 politécnicos de Informática, a lo que se unió el significativo aumento en estos años del número de Joven Club, que pasaron de 300 a 602.

Uno de los proyectos trascendentes de esta etapa fue la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), que ya está acompañada incluso de una mini-UCI en los territorios de Ciego de Ávila, La Habana y Manzanillo, Granma.

Los proyectos constructivos y las inversiones también han tenido un profundo sentido solidario e internacionalista. Este hecho lo confirma la Operación Milagro que llegó a un millón de operados, y que fue posible en gran medida porque el sistema educacional puso sus escuelas en función de estos humildes pacientes, situando a su disposición 25 000 capacidades.

La escuela vocacional Vladimir I. Lenin, las de Trabajadores Sociales en Cojímar, Santiago de Cuba, Holguín y Villa Clara se acondicionaron con este propósito. En Tarará también se habilitaron instalaciones para recibir estudiantes chinos para estudiar idioma Español.

Según Otto Rivero las escuelas de deporte se beneficiaron igualmente con este proyecto inversionista, así como las sedes de todos los Pedagógicos que se repararon y quedaron en mejores condiciones que antes del Periodo Especial.

«En las facultades de Ciencias Médicas también se ha trabajado. Estamos también enfrascados en rescatar la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, y ya se han recuperado medio centenar de escuelas en Jagüey Grande que funcionan como facultades-policlínicos», explicó Otto.

La televisión recibió importantes inversiones. Casi cien obras se han terminado entre telecentros municipales y corresponsalías de televisión. Está planificado de igual manera continuar mejorando el sistema radio-televisivo.

En la meteorología también se concluyeron 34 obras, muchas de ellas pequeñas, pero no se puede subestimar el trabajo realizado por lo difícil que resultó llevar los materiales hasta su ubicación.

Inversiones complejas

La participación de los jóvenes ha sido fundamental en la reanimación constructiva. Foto: Roberto Suárez Estas construcciones e inversiones de la Batalla de Ideas se caracterizan por la calidad, pues se trata de objetivos estratégicos, y tras estos empeños siempre está esperando un programa de la Revolución para despegar o continuar su desarrollo.

Bajo este principio se crearon 600 salas de rehabilitación, y más de 200 policlínicos ya se han reparado, muchos de los cuales se han ampliado con nuevos servicios.

En cuanto a la recuperación de los hospitales, Otto Rivero consideró que son inversiones muy complejas. «En primer lugar tenemos que prestarles mayor atención a esas grandes edificaciones, y ser capaces de proteger y cuidar la fuerza que trabaja en esas labores para que sea cada día más productiva», apuntó.

«Los cronogramas tienen que estar mejor elaborados y con mayor nivel de cohesión. Hasta el momento se ha procurado que las obras tengan sus proyectos concluidos y para ello estuvimos en todas las provincias con el objetivo de verificar todas las necesidades», señaló.

El Vicepresidente del Consejo de Ministros enfatizó que se debe lograr mayor control sobre los recursos. Nuestro pueblo —precisó— no se equivoca cuando se preocupa por el destino de todos los materiales que se utilizan en función de las reparaciones; por ello debemos controlar más las ejecuciones para evitar el despilfarro o el desvío.

«En este momento los hospitales de la capital están definidos como los objetivos de máxima prioridad. Se trabaja por concluir el Instituto Oncológico, el Cardiovascular y el Hospital Fajardo, y se emprenderán importantes acciones en el Calixto García.

«Tenemos también como objetivo principal que se rescaten todas estas importantes instalaciones con la calidad necesaria para que perduren en el tiempo», sostuvo.

Modernizar para construir

La inmensa mayoría de las obras relacionadas con la Batalla de Ideas no hubieran sido posibles, si a la par el país no hubiera invertido en la revitalización de la industria de materiales para la construcción.

En tal sentido, Rafael Soler Deschapells, viceministro de la Construcción, explicó que si bien en el año 2000, cuando comenzaron las inversiones, la situación no era la más favorable, se comenzó por estudiar la evolución de las tecnologías constructivas en el mundo, en aras de constatar cuáles eran las más avanzadas.

Así, recuperar las capacidades de producción de materiales, que incluía en primer término elevar la capacidad productiva de arena, piedra, bloques, pisos, viguetas, prefabricados, asfalto y otros, marchó a la par de la modernización industrial, que abarcó 57 plantas.

El programa de inversiones aprobadas se destinó tanto a la producción de materias primas, como a la reparación de cuatro buques y 883 medios automotores. Para mejorar la transportación se adquirieron también 18 locomotoras, así como se mejoró el parque especializado, incluidos los silos para el traslado de cemento.

Estas inversiones propiciaron un crecimiento que respalda hoy no solo las obras de la Batalla de Ideas, sino otras relacionadas con la defensa y la construcción de viviendas, aunque si bien se sobrecumplió en casi todos los planes, aún existen afectaciones serias con algunos materiales en varias provincias.

Igualmente es preciso elevar la utilización de las capacidades productivas que se han recuperado, hacer coincidir los salarios con los resultados, garantizar los mantenimientos de las instalaciones, y mantener los altos rendimientos productivos.

Tesoro humano

El país hoy se propone metas cada vez más altas, como parte de su esfuerzo por mejorar las condiciones del pueblo, que tienen en buena medida, en la construcción, un punto neurálgico.

Jorge Luis Rodríguez, viceministro primero del MICONS, sostuvo que ante esa realidad es importante el cumplimiento de las obras en tiempo, asegurar su calidad y evitar el descontrol de los recursos. Asimismo es necesaria la presencia del inversionista en cada obra, la cual debe contar con el proyecto terminado, licencia y recursos humanos calificados.

Significó que entre las obras priorizadas para este año, se encuentran las relacionadas con la vivienda, el mantenimiento vial, la Revolución Energética, las instalaciones hidráulicas y las vinculadas con el turismo, para lo cual el sector cuenta con más de 21 000 hombres.

A su vez, Norberto Pérez, delegado de la Construcción en Ciudad de La Habana, al recordar que la capital fue el lugar por donde se iniciaron las obras de la Batalla de Ideas, explicó que en la provincia se han concluido 2 551, la mayoría de gran interés social.

El titular del sector, Fidel Figueroa, aseveró que todo lo realizado durante estos años, ha servido de experiencia, fundamentalmente para renovar los métodos organizativos y los estilos de trabajo, pues el mayor recurso con que cuenta hoy la Construcción en Cuba es el hombre.

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