Bajo el tenebroso vuelo de una rara «Paloma»

El fenómeno meteorológico provocó hasta el cierre de esta edición, cuantiosos daños en Camagüey, así como en los territorios aledaños de Las Tunas y Ciego de Ávila. Penetró con intensas lluvias y altas mareas, desde las siete de la noche de ayer

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Vecinos de Guayabal, en Las Tunas, protegen sus bienes. Foto: Yaciel Peña de la Peña/AIN El huracán Paloma, convertido en un demonio de viento, intensas lluvias y altas mareas, impactó a las siete de la noche de ayer al este del poblado de Santa Cruz del Sur, en Camagüey, lugar que hace 76 años casi desapareciera del mapa por culpa de una marea de tormenta ocasionada por otro meteoro.

Con categoría tres al tocar tierra, vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora, y una presión de 969 hectopascal, el fenómeno meteorológico provocó hasta el cierre de esta edición, cuantiosos daños en la provincia, así como en los territorios aledaños de Las Tunas y Ciego de Ávila.

El huracán, que transitó con rumbo estenordeste a 15 kilómetros por hora para salir al mar en un punto cercano a Nuevitas en la madrugada, fue perdiendo en organización e intensidad gradualmente, aunque en Santa Cruz del Sur, poblado que vio pasar el ojo del huracán y vivió la calma que lo acompaña entre 7:20 p.m. y 8:10 p.m., se registraron rachas superiores a los 195 kilómetros por hora.

Cientos de miles de personas evacuadas y cuantiosos recursos materiales perdidos se espera deje a su paso Paloma, que azota lugares por los cuales pasó hace dos meses el huracán Ike, el cual provocó un verdadero desastre en esta región.

Al cierre de esta edición se había perdido contacto telefónico con varios territorios, incluidos Santa Cruz del Sur, aunque permanecían activadas comunicaciones de emergencia, así como los Consejos de Defensa a nivel de zona, municipales y provinciales.

Los últimos pronósticos del Instituto de Meteorología indican que Paloma, por efecto de los fuertes vientos y su paso por tierra, a su salida al mar debe debilitarse y perder categoría, aunque no se descarta un movimiento errático.

Fuertes lluvias azotaron toda la noche y madrugada, y se pronostica que en el día de hoy también, a las provincias de Camagüey, Ciego de Ávila, Las Tunas, Granma, Guantánamo e incluso Santiago de Cuba, donde podrán ocurrir inundaciones por efecto del represamiento del río Cauto y el desbordamiento de embalses.

También se reportaron penetraciones del mar en la costa sur de las provincias orientales, especialmente en Camagüey, Las Tunas y Granma; y los meteorólogos alertaron sobre la posible ocurrencia de este fenómeno en algunas áreas de la costa norte cuando Paloma vuele nuevamente sobre el mar.

Se esperaban inundaciones en Camagüey

Alrededor de las cuatro de la tarde caían cerca de la capital de este territorio aguaceros a intervalos y comenzaban las penetraciones en Santa Cruz del Sur y zonas bajas de la costa sur.

Al cierre se habían evacuado solo en Santa Cruz más de 6 000 habitantes hacia la ciudad cabecera y se esperaba la llegada de un nuevo tren desde ese territorio, que se pronosticaba sería afectado por olas de hasta más de cuatro metros de altura.

En toda la provincia se habían tomado las medidas pertinentes para asegurar las vidas humanas y los recursos y bienes materiales y económicos. Se mantenía la vigilancia hidrológica en todos los embalses y 11 presas aliviaban para minimizar los daños por las inundaciones.

Para el municipio cabecera se preveían inundaciones como nunca antes en la historia de Camagüey. Esto por el desbordamiento de los ríos que atraviesan la ciudad: el Tínima y el Hatibonico.

El Grupo de Aguas del Consejo de Defensa Provincial informó que ello podía ocurrir como consecuencia de las intensas lluvias asociadas al huracán. Se preveía cayeran de cien a 250 milímetros cúbicos en pocas horas. Por lo tanto se esperan altos volúmenes de escurrimientos en toda la provincia y los ríos antes mencionados, que deberán evacuar esos volúmenes.

En la provincia se cuenta con cerca de 50 centros de evacuación, que acogerán cifras muy elevadas de personas, sobre todo ante el peligro de las inundaciones, pues la sobresaturación de humedad en los suelos impide el escurrimiento de las aguas.

Al respecto, Jesús García Collazo, vicepresidente del Consejo de Defensa Provincial, insistió en la organización de la población y la disciplina a mantener en estos casos.

Listos para la paloma

Las Tunas se preparaba con todos los hierros para que el huracán Paloma no consiguiera salirse con la suya en materia de daños. Por todas partes se apreciaba intensa actividad, esencialmente en la protección de cubiertas, a lo cual las familias dedicaban especial atención. Esta vez hay percepción de riesgo.

Casi 53 000 personas de los ocho municipios habían sido evacuadas, de ellas más de 42 000 en casas de familias y el resto en 56 centros de evacuación. La cifra debía incrementarse. Zonas vulnerables a las penetraciones del mar, como los puertos de Guayabal, Manatí y Carúpano, fueron evacuadas totalmente.

Se le había dispensado prioridad al control y protección de los suministros alimenticios en almacenes y bodegas para que no sufrieran deterioro. Hay harina suficiente para garantizar la producción de pan durante varios días y los grupos electrógenos se encuentran técnicamente a punto para cuando se necesite su concurso.

Se habían activado 72 cocinas colectivas, de las 122 que pueden entrar en servicios. El transporte para trasladar los recursos de esta tarea, así como el suministro de agua potable, estaba previsto.

Los servicios médicos se hallaban activados para casos de contingencias colectivas y para la atención personalizada. De la misma forma, las comunicaciones telefónicas se garantizaban hasta el detalle. Si Paloma las afectara con sus ráfagas, entrarían en acción otras importantes alternativas, tales como los radioaficionados.

Jorge Cuevas Ramos, presidente del Consejo de Defensa Provincial, aseguró que la provincia de Las Tunas completa se encontraba activada y organizada para emprender las labores de recuperación tan pronto Paloma se retirara del territorio.

Tensión en el Valle del Cauto

Cuando la víspera Paloma tocó Cuba ya casi 180 000 personas se habían evacuado en Granma, territorio cuyo peligro potencial se centra en el valle del Cauto y en otras zonas bajas del litoral sur.

De los trasladados, más de 156 000 permanecían en casas particulares, mientras que unos 23 000 se encontraban en más de 150 albergues habilitados con todas las condiciones para la permanencia durante varios días.

Las primeras lluvias y vientos del huracán se reportaron en todos los municipios de la costa desde la tarde; en tanto en Bayamo, la capital provincial, las precipitaciones —no muy fuertes— comenzaron al filo de las 7:30 de la noche.

Las penetraciones del mar más notables ante la entrada del huracán fueron olas de unos 2,5 metros de altura, que se produjeron en Cabo Cruz y Los Tanques, ambas localidades del municipio de Niquero. En el referido extremo hubo vientos sostenidos de unos 80 kilómetros por hora, con rachas superiores a cien.

Ayer el Consejo de Defensa Provincial, encabezado por Lázaro Expósito Canto, trasladó su puesto de avanzada a Manzanillo (a las puertas del Golfo de Guacanayabo), ciudad que posee un fondo habitacional bastante endeble.

Las autoridades extremaban las medidas en Media Luna, Niquero, Campechuela, Manzanillo, Yara y Río Cauto, en este último municipio podría aumentar el número de evacuados por las tradicionales inundaciones que se producen días después de los aguaceros.

Por otra parte, fueron movidos de lugar cientos de pobladores de la Sierra Maestra, sitio en el que en los últimos eventos meteorológicos han ocurrido deslizamientos en las montañas.

Se trasladaron a lugares seguros los barcos de la pesca de plataforma y 800 toneladas de arroz que se encontraban en el puerto de Niquero.

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