Antiguos profesores y recién graduados universitarios apoyan la enseñanza superior cubana

Ante el incremento de las matrículas en las universidades y sedes municipales, profesionales de distintas generaciones se incorporan a los claustros para fortalecer  la docencia

Autor:

Margarita Barrios

«Siempre me gustó el magisterio. De hecho fui alumno ayudante en varias asignaturas durante la carrera. Por eso me sentí muy feliz cuando me dijeron que, al graduarme, podría trabajar como profesor en la Facultad de Derecho, donde acabo de recibir mi licenciatura».

Yuri Pérez Martínez. Yuri Pérez Martínez, con 24 años, es uno de los recién graduados que se desempeñará como profesor en la Universidad de La Habana, experiencia que se multiplica en los centros de Educación Superior y las sedes municipales de todo el país.

René Sánchez Díaz, director de Ingreso y Ubicación del Ministerio de Educación Superior, dijo a JR que una prioridad en el empleo de los nuevos profesionales es fortalecer los claustros, pues estos han envejecido y la matrícula es ahora muy superior.

«Hay un plan especial para que los alumnos ayudantes, es decir aquellos que imparten clases en la Universidad mientras estudian la carrera, se formen como reserva interior del propio centro.

«Regularmente, con los estudiantes talentosos que van a ser captados como profesores, se hace un trabajo previo y se les prepara para que puedan asumir la tarea de enseñar. Incluso, en los últimos cinco años se ha aprobado que se vinculen a un centro laboral adicional, para que puedan tener experiencias prácticas de su profesión. Eso es muy beneficioso para el alumno, pues su profesor puede transmitirles los conocimientos con más actualidad.

—¿Siempre es captado como profesor aquel que desea desarrollar esa labor?

—Pueden haber excepciones, y ser ubicado como profesor alguno a quien no le agrade. La Ley 1254 de 1973 establece tres años de servicio social, durante los cuales el recién graduado tiene que ejercer su labor en el centro donde ha sido ubicado.

Entre los que recibieron la docencia como una opción interesante se encuentra Yuri, quien además asegura que tiene el apoyo de los profesores de más experiencia, y que no ve límites en su desarrollo profesional. «Podemos superarnos y hacer nuestras propias investigaciones, no tenemos ningún tipo de restricciones».

Aunque la edad entre profesores y alumnos es casi la misma, Yuri asegura que la relación con sus muchachos es excelente, «porque recibí preparación previa, cuando fungía como alumno ayudante. Mantenemos el respeto, eso es muy importante».

Andrés Sánchez. Andrés Sánchez Pérez también se convirtió en profesor luego de terminar su carrera de Licenciatura en Matemática en la Universidad de La Habana. «Lo considero una buena opción para un joven que ame su especialidad, además proporciona innumerables ventajas. Por ejemplo, podemos realizar investigaciones, participar en foros científicos, y contamos con la bibliografía necesaria para ello.

Andrés sabe que ser profesor, a cualquier nivel, tiene sus retos. Asegura que lo primero es prepararse constantemente para no quedar mal ante sus exigentes alumnos.

«La Matemática te tiene que gustar, de lo contrario la impartes con mecanismos mediocres y no la ofreces con amor. Cuando el profesor no está convencido de lo que hace, no lo puede transmitir, esa es una de las razones por lo cual la carrera se vuelve muy difícil para algunos estudiantes».

Oscar Luis Viera. Oscar Luis Viera imparte clases de Computación en la misma facultad que Andrés, y considera que es injusto considerar al profesor joven con menos profesionalidad debido a su corta experiencia.

«Todo depende de la preparación e interés que tenga en ejercer ese oficio. Existe mayor química en los intereses entre alumnos y profesores cuando ambos son de la misma generación, por supuesto sin perder el respeto.

«En estos momentos comparto las clases con otras actividades de tipo docente, y aún me queda tiempo para la superación y trabajar en investigaciones».

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.