La riqueza del capitán Marcial Fernández Oro

Como primer delegado directo de las FAR al IX Congreso de la UJC fue elegido el capitán Marcial Fernández Oro, de la Brigada de la Frontera. Esa prestigiosa unidad militar cumplió ayer 48 años de fundada

Autor:

Lisván Lescaille Durand

GUANTANAMO.— Un joven afortunado, cuya mayor riqueza la acumula desde que ingresó a la insigne Brigada de la Frontera, se siente el capitán Marcial Fernández Oro, elegido como primer delegado directo al IX Congreso de la UJC, justo ayer cuando la unidad militar, Orden Antonio Maceo, arribaba a su aniversario 48.

Para este oficial de 33 años de edad, nacido en tierras holguineras, tal reconocimiento es indivorciable del inmenso privilegio de pertenecer a esta unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, convertida desde el 9 de noviembre de 1961 en ojos de la patria desde la primera línea de combate.

«El mérito no es solo mío, sino de los jóvenes que se forman como auténticos revolucionarios en esta unidad de tan rica y singular historia», dijo Oro a JR, poco después de conocerse la noticia, en el acto político y ceremonia militar con motivo del aniversario de la Brigada, presidido por el general de división Onelio Aguilera Bermúdez, jefe del Ejército Oriental, y el primer secretario del Partido en la provincia, Luis Antonio Torres Iríbar.

«Todo joven que pasa por aquí siente un gran orgullo», apuntó el militar, que se desempeña desde 2005 como cuadro profesional de la UJC, después de transitar como dirigente de la Juventud Comunista en la referida unidad desde el cargo de batallón hasta el que ocupa en la actualidad.

Aunque por elemental modestia Oro no se lo diga a los periodistas, en ese período la Brigada ha sido distinguida en tres ocasiones como la mejor de su tipo en la labor de la Unión de Jóvenes Comunistas en el Ejército Oriental; entre otros méritos, por su activa participación en las tareas de la unidad, movilizando a los jóvenes combatientes para el cumplimiento cabal de las misiones asignadas.

De tal actuación se deducen entonces las razones que los superiores del capitán Marcial Fernández Oro esgrimieron para estimularlo con cinco distinciones por el Servicio Distinguido en las FAR, y en tres oportunidades como Destacado en la preparación para la defensa.

«Siempre asumí esta tarea como un difícil reto —reconoció—, porque es imposible desligarse de la impronta de la Brigada de la Frontera en la vida de miles de jóvenes cubanos, debido a los resultados históricos de esta unidad: Orden Antonio Maceo, Bandera de la Gloria Combativa Mayor General José Maceo, Vanguardia en el Trabajo juvenil, con dos Banderas de Honor de la UJC, la Bandera 23 de Agosto de la FMC, y el Premio del Barrio de los CDR, entre otros, enumeró.

«Dirigirlos políticamente e inculcarles valores a esos combatientes es un privilegio muy grande, porque ellos tienen muchas cualidades destacables; empezando por su valor y determinación de cumplir las tareas que contribuyen a la defensa de nuestro suelo, en las narices del enemigo».

«El IX Congreso supone una oportunidad histórica para que los jóvenes veamos cuánto más podemos aportarle a la Revolución en coyunturas difíciles; y reafirmar, además, el compromiso de las nuevas generaciones con la defensa del país ante las amenazas del imperialismo», subrayó Oro.

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