Misión joven en tiempos decisivos

Los delegados coincidieron en que la ejemplaridad, la incondicionalidad y la responsabilidad son claves para los comités de base y cada militante

Autor:

René Tamayo León

Como provincia de gran relevancia en la evolución económica del país, los jóvenes holguineros evaluaron en detalle la labor política e ideológica que les corresponde desarrollar en el sector productivo, así como el perfeccionamiento en el funcionamiento y la vida interna de la UJC y la eficacia en la atención al universo juvenil dondequiera que exista un comité de base o un militante.

Enfatizar en los valores patrios, la conciencia de productores y la formación vocacional que favorezca las profesiones más necesarias, hoy son pilares en la tarea mayor de la juventud cubana: garantizar la continuidad de la Revolución, coincidieron los participantes en la asamblea provincial de balance del IX Congreso de la UJC.

Jelkis del Toro, ingeniero geólogo en una de las minas de níquel de Moa, resaltó la gigantesca misión que deben asumir los jóvenes, de la mano de la UJC, en este sector, que constituye el principal bien exportable de Cuba. Puso como ejemplo que en su área, con más de 600 trabajadores, los jóvenes son poco más de 60.

La transmisión de una cultura profesional sumamente especializada, en la que se utilizan equipamientos costosos —un camión de transporte del mineral puede valer hasta 500 000 dólares, por ejemplo— podría estar en riesgo si los jóvenes no permanecen en esta esfera y se incorporan otros. Por eso, el comité de base aquí presta especial atención a promover la estabilidad, pero partiendo —en primera instancia— de robustecer el funcionamiento de la organización de base y también de la militancia, y con crecimientos nuevos y de calidad.

Serguei Díaz, de la empresa azucarera Urbano Noris, reseñaba que en su ingenio también podría llegarse a un déficit laboral cuando se retiren algunos de los más experimentados fabricantes de azúcar con que cuentan.

Su comité de base, así, ha iniciado un trabajo de formación vocacional en los preuniversitarios, la secundaria y el Palacio de Pioneros en busca del relevo, al mismo tiempo que la militancia crece en membresía.

La necesidad de que la UJC incida para que se ingrese a carreras técnicas u oficios productivos que hoy se requieren para la actualización del modelo económico del país, fue el punto de partida de la intervención de Andrés Luis Barea, maestro en una de las primarias de Calixto García, municipio eminentemente agrícola.

«El 72 por ciento de nuestros habitantes viven en zonas rurales, por eso enfatizamos en las carreras agrícolas, pues los maestros debemos partir del principio de que la vocación profesional de los niños debe adecuarse a las peculiaridades del territorio en que se viva.

«No debemos olvidar —dijo— que los niños son como una esponja, por eso debemos esforzarnos por mostrarles todo lo positivo, empezando por dignificar ante sus ojos lo campesino y la historia y los acontecimientos locales.»

Maikel Ricardo, del municipio de Urbano Noris, coincidía con Barea y alertaba que sobre la vocación por las carreras agrícolas también influyen las familias, muchas de las cuales, a pesar de trabajar la tierra, quieren que sus hijos estudien carreras de otro perfil, o que no sean obreros calificados, por lo que ha de persuadírseles, y en eso la militancia debe liderar.

Guajiro natural, Alexander Escalona, de la cooperativa de créditos y servicios (CCS) Olo Pantoja, de Gibara, y destacado productor joven de la provincia, agregaba que los campesinos se rigen por el ejemplo, de ahí que el trabajo de la UJC en este sector parte de guiar desde la actitud propia. Por ello, exhortó a incorporar a más jóvenes campesinos a la organización y al reclamo productivo para sustituir importaciones.

Osmany Viñales García, ratificado en la Asamblea como primer secretario de la UJC en Holguín, expuso que la formación vocacional debe estar en función de las necesidades de las localidades, e incluye muchos oficios en los más disímiles sectores.

Especial atención se dedicó a las carreras pedagógicas, tanto al trabajo vocacional como al funcionamiento de la UJC en los centros donde se preparan estos profesionales, los que tienen un elevado número de militantes, como es el caso de la Universidad de Ciencias Pedagógicas José de la Luz y Caballero.

Miguel López indicó que en las Facultades de ese centro hay alrededor de 300 militantes y más de 30 comités de base, por lo que la militancia debe cumplir un papel fundamental en la formación político-ideológica de los estudiantes, pues ellos serán los encargados de enseñar a las nuevas generaciones.

Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria de la UJC, señaló que la responsabilidad y el ejemplo son la base principal, por lo que insistió en que hay que hacer funcionar la organización y no se puede soslayar la vida interna, porque la militancia comunista ha de representar a la juventud cubana.

La Asamblea estuvo presidida por José Ramón Machado Ventura, miembro del Buró Político y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros; Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central, y Jorge Luis Cuevas Ramos, primer secretario del Partido en la provincia.

Multiplicar el espíritu del Congreso

EL movimiento del IX Congreso en Las Tunas estremeció a la militancia de la UJC en cada lugar con estilos de trabajo y nuevos métodos que no pueden perderse y que tuvieron como pívot las asambleas abiertas, las discusiones en la base, las reuniones municipales y, este sábado, la asamblea provincial. En fin, un proceso activo donde participaron miles de jóvenes de todos los sectores.

No se puede perder lo logrado y hay que seguir trabajando con fuerza en lo que falta, señaló Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria de la UJC, quien reiteró que ha de tenerse una organización de combate en cada centro de trabajo, escuela, unidad básica de producción cooperativa, CCS... «El espíritu del Congreso tiene que multiplicarse», reafirmó.

La reunión, para la que fueron elegidos 200 militantes con resultados destacados en el trabajo de la organización, evaluó los temas más cruciales que atañen a su misión y sus militantes en las actuales circunstancias históricas.

Entre las intervenciones, sobresalieron varias de jóvenes acogidos al Decreto Ley 259 sobre la entrega de tierras en usufructo, desde la de Yosbel Pacheco Rivera, médico veterinario que atiende una caballería de tierra para la producción de leche; hasta la de Aliet Pérez Martínez, que ha sacado adelante dos caballerías donde el marabú parecía haberse apropiado del suelo para jamás devolverlo.

Que ambos se «hayan virado para el campo» revela las potencialidades tremendas de una decisión que ya está impactando en lo económico y lo social, pero también en lo político e ideológico.

Yosbel se ha empeñado en que el comité de base en que milita transforme la vida en su zona. Crecer con jóvenes agricultores (de 18 en su radio de acción, siete ya han patentizado su decisión de incorporarse) es una de las metas, a fin de crear un comité de base netamente campesino —actualmente milita en uno mixto—. También atiende la formación vocacional de los niños y adolescentes, «para hacer que el amor por el campo nunca se les quite».

Aliet, graduado del curso de superación integral para jóvenes, trabajó en la captación para las carreras pedagógicas, por lo que pensaba que su vida estaría en las aulas. Sin embargo, en una decisión de absoluta incondicionalidad, «porque era algo que estaba pidiendo el país», escogió el camino de la agricultura.

Un espejo de agua para criar patos y cebar peces, naves para puercos, un proyecto para abastecer de huevos un hogar materno, cinco hectáreas para kingrass, sorgo, caña, yuca, boniato… Su llegada a la Victoria de Girón ha catalizado la transformación de esta CCS, desde preparar las condiciones para crear un comité de base en ella, hasta impulsarla a obtener, por primera vez, la condición de mejor cooperativa de la provincia en la entrega de ganado menor.

José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, reflexionó al respecto, que las familias campesinas tienen un importante papel en garantizar que sus descendientes permanezcan en el campo.

En un intercambio con Alberto Méndez, secretario general de un comité de base en un centro porcino, el también miembro del Buró Político indagó por algunos índices productivos en esa instalación, pues, dijo, «hay que interesar a los jóvenes en los indicadores económicos, que los dominen y que se preocupen por lo que está pasando en su centro de trabajo», indicó.

Más adelante, al referirse a los estereotipos que algunos achacan a la UJC, como que solo es «reuniones y cotización», señaló que en los comité de base también se deben discutir, seria y responsablemente, los problemas del centro e invitar a los jóvenes a estos debates.

Las transformaciones en la salud también fueron discutidas. Como una de las conquistas de la Revolución —se dijo— es un sector muy sensible, sin embargo, la UJC debe trabajar con los militantes y los no militantes para explicar y comprender las medidas que se están adoptando, así como liderar una política de ahorro que permita hacer más sostenible uno de los más costosos servicios sociales que presta de forma gratuita la nación.

La asamblea provincial concluyó con la elección de su Comité Provincial y la ratificación de Ismael Cruz Escobar como primer secretario de la UJC en Las Tunas. El encuentro también fue presidido por Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central, y Teresa Amarelle Boué, primera secretaria del Partido en el territorio.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.