La influenza A H1N1 no se fue

Al cierre de la primera etapa de la campaña de vacunación contra el A H1N1, numerosas han sido las interrogantes suscitadas en la población, por lo que JR se acerca a una reconocida especialista para aclarar algunas dudas

Autor:

Mayte María Jiménez

Con la llegada al país de la vacuna contra la influenza pandémica A H1N1 no han sido pocas las interrogantes suscitadas en la población. Ante un producto completamente nuevo, muchos se preguntan sobre los efectos secundarios que este puede provocar, sus principales beneficios, o las contraindicaciones que se especifican para su aplicación.

En busca de una voz especializada que ayude a desentrañar algunas de las preguntas o dudas que se han vuelto reiterativas en diversas familias cubanas, JR dialogó con la doctora María Josefa Llanes Cordero, jefa del Programa de Infecciones Respiratorias Agudas en la Dirección Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública.

Según destacó la especialista, cuando una persona recibe una vacuna, cualquiera que sea, su sistema inmunológico, o sistema de defensa natural, debe activar la protección inmune. Ello genera una serie de cambios en el organismo, que no siempre pasan inadvertidos y luego aparecen los malestares. Entre los más frecuentes que se reportan o pueden suceder están el dolor de cabeza, el cansancio, el enrojecimiento, hinchazón, o dureza en el lugar de la inyección, fiebre, dolor muscular o en las articulaciones.

«No obstante, para evitar cualquier complicación, en el país se estableció, en las 498 áreas de salud, un sistema de vigilancia con todos los equipamientos necesarios en caso de urgencia, además del personal médico calificado para tratarlas», advirtió.

—Se han generado ciertos rumores en torno a los efectos que provoca la vacuna. ¿Cuáles son los beneficios principales de la Pandemrix?

—Las investigaciones indican que la persona vacunada está protegida con niveles de inmunidad entre un 85 y un 90 por ciento a partir de los 21 días después de ser suministrado el producto.

«Como vacuna al fin, este producto permite aumentar la respuesta inmune del organismo ante la influenza, y esto no es para nada negativo, máxime en las personas más vulnerables de presentar complicaciones infecciosas», insistió la experta.

Según advirtió, han existido casos en los que la persona oculta alguna sintomatología o padecimiento viral, y al interactuar con la vacuna, el organismo reacciona bruscamente. Por eso, alerta la doctora, es que insistimos en que si tiene una infección con presencia de fiebre, deberá posponer la vacunación hasta que se sienta mejor.

Inmunidad personalizada

Conocida como Pandemrix, esta vacuna es completamente nueva para el país y fue donada a Cuba por la Organización Mundial de la Salud para inmunizar a un diez por ciento de la población, con       1 124 000 dosis, por lo que se priorizan los grupos de riesgo.

Tras ser aprobada y verificada por el Centro para el Control Estatal de la Calidad de los Medicamentos, y pasar por una serie de protocolos de análisis, se comenzó desde el pasado primero de abril la campaña nacional de vacunación con el producto, suministrado también a países del continente americano.

Hasta el pasado jueves el plan de vacunación alcanzaba el 95 por ciento para completarse el 30 de abril. A partir del lunes 3 de mayo se prevé comenzar la vacunación con la segunda dosis a los niños de seis meses de nacidos a nueve años de edad, que ya habían recibido la primera.

—¿Se espera poner la vacuna a todos los cubanos, o ampliar los grupos?

—Eso no será de inmediato con este virus. Todos los años en el mundo se suministran las vacunas contra las llamadas influenzas estacionales, y se espera que a partir de octubre de 2010 se integre el A H1N1. En este sentido Cuba está trabajando para incorporarla en el país paulatinamente, por lo que no podrán ser los 11 millones de habitantes al unísono.

—¿Se piensa realizar una producción nacional de la vacuna?

—Nunca sería de producción cubana, pues este producto requiere de una tecnología muy avanzada que no tenemos, por lo que tendrá que ser importado o donado.

Hasta el momento en Cuba se han confirmado unos 1 243 casos con el virus de la influenza, en su mayoría leves, pero en las personas con una enfermedad crónica, y en las gestantes, las complicaciones han sido considerables.

Según indican los reportes, actualmente hay zonas muy activas en la transmisión como el sur de Asia, y en las últimas semanas ha existido un movimiento importante en la región de las Américas, en países como México, Brasil, Guatemala, Honduras, Bolivia, Chile y Cuba no ha quedado exenta.

Es por eso que la mejor forma de prevenir el contagio sigue siendo extremar las medidas de higiene, tanto en casa como en el trabajo o los centros de estudio, especialmente el lavado frecuente de las manos. No se sabe cuando cesarán los reportes de nuevas infecciones, y al parecer, aunque el invierno ya se fue, la pandemia aún no lo hará.

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