Se pronuncian los jóvenes cubanos por una Historia motivadora

Participantes en el Tercer Fórum Nacional de Historia coincidieron en que las nuevas generaciones no perdonan los lugares comunes y los calificativos ampulosos que sirven para cualquier personalidad o período histórico

Autor:

Marianela Martín González

«¿Por qué Martí decía que Agramonte era un diamante con alma de beso? Para poder entender la imagen hay que leer mucho sobre el Mayor. Saber que cuando nació su hijo y le avisaron, salió como una flecha a donde Amalia se recuperaba, y al darse cuenta de que estaba dormida, se quedó en el umbral hasta el amanecer para no despertarla».

Con anécdotas como estas el profesor de Mérito Horacio Díaz demostró que para dar una respuesta se precisan de muchas horas de estudio y de lectura. La incitación la hizo durante un taller del Tercer Fórum Nacional de Historia convocado por la FEU para debatir cómo enseñarla.

«Hay que distinguir lo que es un “teque” improductivo y lo que beneficia un pensamiento bien estructurado para la enseñanza. Las nuevas generaciones, ese futuro que tenemos sentado en las aulas, no nos van a perdonar los lugares comunes, los caminos trillados, las palabras gastadas, los calificativos ampulosos que sirven para cualquier personalidad o período histórico», puntualizó.

La estudiante de medicina villaclareña Mabel Pérez cuestionó el uso de videos para impartir historia, sin que luego estas clases de excelente factura se debatan entre alumnos y profesores.

«A veces hasta nos dormimos porque la noche anterior tuvimos guardia. La medicina tiene su historia. A veces no sabemos quién inventó la penicilina, aun cuando sabemos lo valiosa que es. Hace falta abrir el diapasón para que nos formemos más integralmente. Hay conocimientos históricos que tenemos que dominar todos los estudiantes universitarios, pero hay otros que pudieran adquirirse extracurricularmente e incorporar especificidades inherentes a las carreras», propuso.

Como advirtió el profesor Horacio, para enseñar la historia de manera amena, y que ayude a formar valores y defender principios, ha de apelarse a formas inteligentes sin dejar de abordar la complejidad y los conflictos de los próceres, en el marco de un diálogo intergeneracional, donde los caminos al corazón y al compromiso con la Patria pasen por el ejercicio de pensar.

«La enseñanza de la historia debe ser como la vida misma, compleja y polémica, sin que ello implique renunciar a los principios por los que luchamos», apuntó Horacio.

En el Aula Magna de la Universidad de La Habana se entregaron los premios y menciones de cada una de las ocho comisiones que sesionaron.

A este encuentro se presentaron 85 ponencias. Previamente, en los fórum municipales se debatieron 3 153, de las cuales 753 resultaron relevantes.

«Es esta una de las formas en que incentivamos el amor a lo propio y el valor de lo nuestro», expresó Gladis Gutiérrez, presidenta de la FEU, al resumir las experiencias del evento.

Elba Rosa Pérez, jefa del Departamento de Ciencia del Comité Central del Partido, presidió el acto de clausura y premiación junto al Comandante Faure Chomóm.

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