Tomás, un suspiro acuoso

Lluvias localmente intensas, penetraciones del mar en el litoral oriental del sur y norte, ríos un tanto crecidos, y sobre todo presas llenas, dejó el huracán en su viaje por el Paso de los Vientos

Autores:

Lisván Lescaille Durand
Amaury E. del Valle
Osviel Castro Medel
Odalis Riquenes Cutiño
Héctor Carballo Hechavarría
Patricia Cáceres

El paso del huracán Tomás por las cercanías de las provincias orientales de Cuba sirvió más para poner a punto los sistemas de preparación ante catástrofes naturales.

En conversación telefónica con Diover Rivera Matos, miembro del Centro de Dirección del Consejo de Defensa Municipal en Maisí, la región que rozó Tomás, el paso del huracán no debe haber dejado consecuencias serias, pese a que comisiones evaluarán lo ocurrido con mayor detalle este sábado.

Rivera explicó que al paso del meteoro por la porción más oriental de la Isla, cerca de las cinco de la tarde, no habían ocurrido rachas de viento significativas. Los niveles de precipitaciones llegaron a entre 105 y 106 milímetros en zonas como Punta de Maisí y Gran Tierra.

Las precipitaciones en Maisí y la elevación paulatina del nivel del mar durante la tarde en la Ciudad Primada, Baracoa, fueron las señales más perceptibles de la visita de Tomás.

En Maisí desde la fase informativa se acopió el café listo para molinar y un volumen del cerezo se protegió en secaderos. Mientras, en Baracoa, los visitantes hospedados en el hotel La Rusa y en Villa Maguana, próximos al litoral costero, fueron trasladados para los hoteles Castillo, Porto Santo y La Habanera.

Al final de la tarde, se liberó de escombros el viaducto La Farola, obstruido por derrumbes de diversas magnitudes, los cuales impedían o dificultaban la comunicación.

En Baracoa, además se recibían en el Puesto de Dirección del Consejo de Defensa del municipio algunas afectaciones en el tendido eléctrico y telefónico por la caída de árboles en sitios puntuales de esa agreste geografía, así como reportes de daños en algunas viviendas.

Santiago vuelve a la normalidad

Las lluvias fueron principalmente un pronóstico en Santiago de Cuba, donde las más significativas se registraron en la zona montañosa de la Gran Piedra, en el municipio cabecera, así como en las localidades de San Benito, Alto Songo y Yerba de Guinea, todas pertenecientes al municipio de Songo-La Maya.

Según información ofrecida por la Defensa Civil provincial, más de 17 000 personas fueron protegidas en la provincia. Asimismo retornaron a sus hogares más de 6 600 estudiantes y profesores que apoyaban la recogida de café en las serranías, una situación que preocupa por las más de 70 000 latas del cerezo que se encuentran en los cafetales, con riesgo de que su maduración se incremente como efecto de las lluvias.

Evitar la pérdida del grano en un momento en que la contienda cafetalera se encuentra en franco esplendor es el propósito que anima a las fuerzas de la Agricultura. Según explicó el delegado del sector en el territorio, el ingeniero William Hernández, en abrazo mancomunado estas se movilizan hacia los campos.

Se espera que en poco tiempo se reanuden los trabajos relacionados con la rehabilitación del acueducto, pues sus fuerzas fueron dedicadas momentáneamente a la preservación de obras y recursos, la recogida de escombros y la eliminación de microvertederos para impedir la proliferación del mosquito Aedes aegypti.

Constante vigilancia se mantiene sobre los 11 embalses santiagueros, que acumulan alrededor de 666 millones de metros cúbicos, equivalentes al 97 por ciento de su capacidad total de llenado.

Solo las presas Gota Blanca (81 por ciento), y Parada (69 por ciento) no vierten, cuando a la provincia le faltan aproximadamente 25 millones de metros cúbicos para que todos los embalses acumulen su máxima capacidad.

En centros turísticos y recreativos de la zona de Baconao, así como los ubicados en otros puntos costeros en los que se prevén penetraciones del mar, se precisaron hasta los más mínimos detalles, aún cuando solo eran palpables algunas marejadas y ligeras penetraciones.

Incluso no se olvidaron las especies del Acuario Baconao, entre las que se encuentran delfines y leones marinos, los cuales fueron colocados en lugares seguros y se instalaron balones de oxígeno en las peceras para mantener la oxigenación del agua, en caso de que falte el fluido eléctrico.

Holguín espera el mar

Quizá lo más significativo del huracán Tomás, cuyas narices apenas asomaron en Holguín, fue la alerta en horas de la tarde de posibles penetraciones del mar en la costa norte, fundamentalmente en Gibara, como remanente del ya distante ciclón.

Y es que hasta la noche del viernes apenas se reportaban lluvias de considerable magnitud en los consejos de defensa municipales en Moa, Sagua de Tánamo y Frank País, así como los costeros de Antilla y Gibara, declarados en fase de Alarma ciclónica.

Ni siquiera se tuvieron que enfrentar las acostumbradas crecidas de ríos como el Sagua y el Mayarí, en los municipios del mismo nombre, o el Grande, en Frank País, aunque la vigilancia hidrometeorológica sigue siendo estrictamente supervisada por sus respectivos consejos de defensa mediante el sistema de alerta temprana y una comunicación constante con las autoridades de la colindante provincia guantanamera.

Granmenses ni siquiera lo sintieron

Los habitantes de Granma pasaron una jornada en alerta, aunque finalmente no hubo grandes acontecimientos vinculados al paso de Tomás y eso posibilitó festejar el aniversario 497 de la villa de San Salvador de Bayamo.

Hasta el anochecer, los hechos de mayor relevancia estaban vinculados a ligeras penetraciones del mar en Ceiba Hueca (Campechuela) y en el municipio de Niquero, donde se reportaron las mayores precipitaciones, aunque estas no tuvieron consecuencias relevantes.

No obstante se vigilaban en la provincia todos los embalses, cuya capacidad conjunta era del 90 por ciento, fundamentalmente las presas Cilantro, Vicana y Paso Malo, que estaban vertiendo; y en Cauto El Paso, todavía con posibilidad de almacenar agua, pero siempre complicada por ser la mayor de Granma, con una capacidad de 330 millones de metros cúbicos y por recibir agua de provincias vecinas.

La normalidad en la capital del territorio fue tal que el paso del meteoro ni siquiera impidió que la Ciudad Monumento celebrara una asamblea solemne por su aniversario y se presentaran el libro Bayamo: Revolución en el poder y una multimedia con fotos, documentos históricos, canciones y poemas vinculados a la urbe, que el 5 de noviembre de 1513 se convirtió en la segunda villa fundada en Cuba.

Penetraciones en La Habana

El Malecón habanero no bastó ayer para retener el mar. Los vientos y las lluvias intensas, asociados al frente frío que asomó en el occidente del país desde horas tempranas, hicieron que el agua, ola a ola, ganara terreno en algunas calles de los municipios de Playa, Plaza de la Revolución, Centro Habana, La Habana Vieja y Habana del Este.

La Nota Informativa No. 4 de la Defensa Civil, alusiva a inundaciones por penetraciones del mar, puso en Fase de Alerta a la primera línea de estos municipios capitalinos.

La información a la población destacó como acción de primer orden. Las puertas se tocaron para recordarles a las personas la necesidad de no manipular cables caídos, almacenar agua potable y proteger los equipos y otros objetos vulnerables al agua salada.

Ello se complementó con algunos altoparlantes que recordaban estas medidas preventivas e informaban sobre la situación meteorológica a aquellos que ya no disponían de electricidad.

Quienes habitan en viviendas con grave peligro de inundación se refugiaron en casas de vecinos o familiares; mientras los turistas hospedados en las zonas del litoral se trasladaron a pisos superiores de sus hoteles o se cambiaron a otros ante las posibles inundaciones que se esperan hayan cedido en las primeras horas de este sábado.

«La preservación de vidas humanas siempre es nuestra prioridad, aunque también garantizamos la protección de los medios y recursos de las personas y del Estado», indicó Miguel Barroso, jefe del Grupo de Trabajo Político Ideológico del Consejo de Defensa Municipal en Plaza de la Revolución.

Por esa razón los organismos e instituciones próximos al mar autogestionaron la evacuación de sus recursos materiales hacia zonas altas, como también lo hicieron los propietarios de autos guardados en garajes vulnerables.

Hoy se evaluarán los posibles daños de la penetración del mar, lo cual incluye una verificación de la disponibilidad de luz, agua y teléfono. También se reiterará la limpieza de las alcantarillas, para así favorecer la disminución del nivel de agua en las calles.

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