Tránsito desde las aulas

Una sociedad científica de vialidad y tránsito promueve la expansión de una cultura vial en los estudiantes

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

El estudio de los diferentes movimientos mecánicos de los cuerpos puede vincularse con el desplazamiento de los autos y las negligencias de los choferes, el análisis gramatical de artículos de prensa que aborden el fenómeno de la accidentalidad o la similitud entre los mensajeros de las culturas precolombinas y los choferes actuales, ambos necesitados de un descanso después de transitar durante un período prolongado, pueden ser algunas de las estrategias educativas que los profesores desarrollen en sus clases para promover una cultura vial en sus estudiantes.

Lo asegura el Licenciado en Educación Idelfonso Maestre Domínguez, quien dirige la Sociedad Científica de Vialidad y Tránsito Los estudiantes por una vía más segura, en el Instituto Preuniversitario Urbano República de Indonesia, del municipio artemiseño de Guanajay.

Surgida en 2004, multipremiada en diferentes eventos científicos de carácter nacional y asesorada por el primer suboficial René Álvarez Alonso, de la Unidad Provincial de Tránsito de Artemisa, esta Sociedad Científica tiene la misión de trabajar con los jóvenes de este nivel de enseñanza mediante debates grupales, encuentros de conocimientos y la inserción de algunos de estos contenidos en asignaturas académicas como Física, Historia, Español, entre otras.

«Motivamos a los estudiantes en el conocimiento de las diferentes señales y sus clasificaciones, en las principales reglas de circulación vial, en las imprudencias de los peatones y ciclistas y en aspectos claves de la ley de tránsito, con el objetivo de que asocien sus vivencias cotidianas y las de sus amigos y familiares con los riesgos de accidentalidad.

«Promovemos su sensibilidad para que comprendan que para evitar un accidente de tránsito es vital el equilibrio perfecto entre todos los elementos que intervienen en la vía, como ellos mismos; enriquecemos su sistema de valores y cualidades morales al considerarse entes activos e influyentes de esa realidad y fomentamos el interés creativo por investigaciones relacionadas con estas temáticas», comentó el profesor.

A pocos días de entrar en vigor la Ley 109 Código de Seguridad Vial, el conocimiento de sus principales novedades y modificaciones con respecto a la aún vigente es una urgencia de primer orden para todos, en especial para los jóvenes, quienes pueden aspirar a la licencia de Ciclomotor a partir de los 16 años e integrar la definición de chofer novel hasta alcanzar los dos años de experiencia.

Con la inserción de algunos de estos contenidos intensifica su labor la mencionada Sociedad Científica, ejemplo para el resto del país, y promueve además la revisión de los programas de estudio de los distintos niveles de enseñanza a partir de las propuestas de los estudiantes para complementar su dominio en materia vial.

«El intercambio con los jóvenes debe ser sistemático y creativo, logrando en ellos la identificación y la asimilación de los principales problemas de accidentalidad del territorio. Además impartimos cursos optativos para los estudiantes de las aulas anexas pedagógicas, quienes, como futuros profesores, tendrán la misión de trabajar en sus clases, desde alguna arista, el tema de la seguridad vial y la responsabilidad individual de cada uno de nosotros», añadió Maestre Domínguez.

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