Negocio propio en la economía de todos

El trabajo por cuenta propia busca su dimensión exacta en la concepción estratégica de la economía cubana. El incentivo que representa, por encima de los desajustes que se deben superar, lo atestiguan jóvenes con quienes dialogó este diario en todo el Archipiélago


19 de Marzo del 2011 21:05:51 CDT

Su recurrencia en el habla popular llegó a extenderse tanto que hasta la puritana y estricta Real Academia Española tuvo que extenderle una alfombra de bienvenida. Así, el término abandonó su plebeyo linaje para asumir una docta investidura en el Diccionario con la siguiente definición: «Cuentapropista: persona que, sin ser comerciante o profesional, vive de su propio negocio».

En Cuba, donde se prefiere denominarlos trabajadores por cuenta propia para evitar tonos despectivos de otras circunstancias, esta práctica tomó fuerza en los años 90 de la pasada centuria, cuando ante el desplome del campo socialista europeo la dirección de la Revolución adoptó alternativas económicas que propiciaran capear a toda costa el temporal sin hacerles mutis a la soberanía ni a los principios.

En aquel contexto se generó el alumbramiento legal de los fundadores de este tipo de labor. Mediante esa opción, miles de cubanos fueron autorizados a comercializar sus productos desde una inédita concepción de pequeña propiedad personal. Como nueva realidad, la iniciativa tuvo que someterse a regulaciones. Porque la vida enseña que en río revuelto…

Hoy el fenómeno vuelve a irrumpir en la dinámica nacional, sin aquella sensación de provisionalidad que tal vez lo acompañó en otros momentos, con mayor pujanza y empeñado en consolidarse en la visión estratégica de la economía nacional, que busca despojarlo de todos los prejuicios.

Ha tenido tal acogida que, según estadísticas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), hasta el 11 de marzo, se habían entregado en todo el país 171 000 nuevas autorizaciones.

En la Isla más joven

A pesar del esmero con que se gestan desde la base hasta la superestructura, y del cuidado con que se aplican sus presupuestos a escala social, en ocasiones algunas iniciativas socioeconómicas no irrumpen en la palestra pública «con el pie derecho», como grafica una conocida frase popular para una encomienda que debuta con éxito.

Solo cuando el calmoso e inexorable Cronos —deidad del tiempo— engrasa concienzudamente sus mecanismos, y la práctica —criterio de la verdad— confirma sin equívocos sus aciertos, esos proyectos emprenden la marcha con paso seguro por los rumbos previstos.

La apertura al trabajo por cuenta propia en la Isla de la Juventud —como en el resto del territorio nacional— transita todavía por su fase organizativa. En esta etapa de implementación se liman detalles, se rectifican derroteros y se «amarran» cabos sueltos. Como toda obra humana, la ley que lo sustenta no es perfecta y tiene detractores. Pero, por su naturaleza misma, son mayoría quienes la apoyan.

La céntrica calle José Martí, arteria principal de Nueva Gerona, tiene ínfulas de bulevar. Sin embargo, por estos días exhibe una desenfrenada actividad y un cariz diferente. De apacible paseo donde hasta hace poco convergían comercios y servicios, cambió para espacio atestado de catres, mesitas, estantes, cordeles...

La mutación nada tiene que ver con abracadabras ni con el mago Merlin. Es el saldo preliminar de la entrada en vigor de estas modalidades de empleo no estatal, cuyos practicantes «asaltaron» la zona para vender mercaderías de las más heterogéneas facturas. El cuadro es un maremagno de voces, ruido, oferta y demanda.

Iván Eduardo Crombet, artesano convertido en comprador-vendedor de discos, una de las opciones autorizadas por las novísimas disposiciones, figura entre quienes ocupan un espacio frente al restaurante El Dragón, en cuyos portales muestra y mercadea su «producción».

«Aquí trabajamos en condiciones complejas —dice, mientras enseña las áreas colindantes. Mira cuánta gente pregonando y gritando. El área se puede organizar mejor para evitar multitudes así. Confío en que esto sea algo provisional. Un bulevar tan bonito y acogedor no merece esto.

«Es bueno permitir que la gente labore por su cuenta, tanto para mejorar su economía como para aumentar la producción —asegura. Quien tenga posibilidades, que se sume. Aunque lo nuevo crea suspicacias, soy optimista. Pero en algo así se requiere disciplina y orden».

Iván tiene otras zozobras. Entre las básicas subraya la intermitencia en la oferta de algunos insumos imprescindibles en las tiendas recaudadoras de divisas.

Zulia y Elder —ex ama de casa ella y ex agente de seguridad portuaria él— decidieron aventurarse con una pizzería. Hasta la fecha su negocio marcha económicamente bien y sus productos gozan de notable aceptación. Pero el desabastecimiento los golpea.

«A veces el queso desaparece de las tiendas y nos complica la producción —dice Elder. Cuando reaparece tratamos de comprarlo en cantidades. Y nada, volvemos a las mismas cuando se agota la provisión. Lo ideal, obviamente, es que el abasto se estabilice».

Inquieta también a estos «pizzeros» de nuevo tipo el hecho de que deben obtener sus insumos en pesos convertibles, a pesar de no realizar sus operaciones en esa moneda. Y hacen una propuesta: incorporar la harina de trigo a las ventas liberadas, como ocurre con el arroz, el azúcar y otros productos.

Guantanamero

Al amparo de una autorización especial para comercializar bisuterías diversas en tiempos de festejos de carnaval, Marcelino Simón Laime comenzó a ganarse los «frijoles» en el año 2000, cuando tenía apenas 17 años de edad.

El muchacho tenía la certeza de que era esa una manera decente de ganarse la vida. Pero por entonces el trabajo por cuenta propia era una rareza, casi una extravagancia en el escenario económico y social guantanamero. Consecuentemente, su singular ocupación padecía un día sí y el otro también del acecho de ciertos prejuicios.

A fuerza de insistir, se adaptó a vender a imagen y semejanza de los buhoneros por casi todo el territorio del oriente cubano —e incluso más allá—, principalmente en temporadas de fiestas populares. Pero ese trasiego le ocupaba demasiado tiempo y entorpecía su anhelo de seguir estudiando. Por más que se esforzaba, no se establecía.

Así estuvo varios años, hasta que hace tres meses cifró esperanzas en la ampliación de las actividades autorizadas para ejercer el trabajo por cuenta propia. Lo consiguió con rapidez. Bastaron dos fotos de 1x1 y su carné de identidad y tuvo en sus manos el permiso oficial como productor y vendedor de artículos para uso del hogar.

«Gracias a esta autorización puedo trabajar estable en mi ciudad —dice el joven. Pero ahora existen otros inconvenientes. Me han hecho sacar tres autorizaciones y finalmente tengo una de vendedor de discos.

En todo este contexto, sería bueno tener claro lo que el General de Ejército Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, planteó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el 18 de diciembre de 2010:

«Abundando sobre el necesario cambio de mentalidad mencionaré un ejemplo: si hemos arribado a la conclusión de que el ejercicio del trabajo por cuenta propia constituye una alternativa más de empleo para los ciudadanos en edad laboral, con el fin de elevar la oferta de bienes y servicios a la población y liberar al Estado de esas actividades para concentrarse en lo verdaderamente decisivo, lo que corresponde hacer al Partido y al Gobierno en primer lugar es facilitar su gestión y no generar estigmas ni prejuicios hacia ellos, ni mucho menos demonizarlos, y para eso es fundamental modificar la apreciación negativa existente en no pocos de nosotros hacia esta forma de trabajo privado».

Por calles habaneras

Cuando uno recorre las calles de la capital cubana tras la apertura del trabajo por cuenta propia, llama la atención la cantidad de jóvenes incorporados tanto a opciones gastronómicas como a la venta de artículos diversos y a oficios como peluquería y barbería.

Algunos de estos muchachos no superan los 25 años de edad. Sin embargo, ya se han abierto camino dentro del universo laboral, aunque no pierden la ilusión de estudiar en el futuro alguna especialidad que los cautive, y dedicarse entonces a otros quehaceres.

Esta fue la tendencia que primó en los criterios de los cerca de 20 entrevistados en la capital, un escenario a veces más adverso, pues son más los que se incorporan a esta labor, y tanto las materias primas como las opciones más rentables se agotan con mayor rapidez.

Para más de la mitad —especialmente para los que habían vencido el Preuniversitario o el nivel técnico-profesional—, esta fue una opción oportuna, pues estaban desvinculados del aula y, en vistas de sus dificultades económicas, les urgía tener sus propios ingresos.

La mayoría de estos jóvenes encuestados son varones y han optado por la venta de suvenires y artesanía. También por trabajos de oficio, como la albañilería y la gastronomía, asesorados por personas con más experiencia.

Harold Neceno, de 34 años de edad, se dedica, junto a su novia Katia, a vender panes, pizzas y refrescos. Ambos abandonan la cama temprano en la mañana y comienzan su jornada de elaboración, que suele ser muy agotadora, pues preparar unas 300 pizzas diariamente no es juego.

«No es algo que nos apasione, pero ayuda a satisfacer necesidades familiares básicas —dice el joven del municipio de Plaza de la Revolución. Esto lleva paciencia y así vamos cogiendo práctica».

Lena Fernández, de 28 años de edad, dedicada a la peluquería, explicó que la situación se hace difícil con los precios de los productos que precisa para trabajar.

Amén de que, en efecto, existen desabastecimientos en las unidades correspondientes, el principal problema es que no se han creado opciones mayoristas para quienes, como ella, deben comprar al por mayor. Y con los precios normales les resulta elevado el costo.

Para estos jóvenes, algunos desvinculados, la opción del trabajo por cuenta propia puede ser socialmente muy beneficiosa, al constituir una vía de empleo. Pero precisa de estrategias que desbrocen, en cuanto el país tenga condiciones para ello, el camino hacia los insumos necesarios para desarrollar sus labores.

Ellos no exigen una oferta desmesurada —conocen los esfuerzos que debe hacer la nación en el orden económico—, sino que se facilite en mercados y tiendas el acceso a los referidos productos; incluso prever una diferenciación de los precios, pues al final los costos terminan recayendo en el bolsillo de los consumidores, algo en lo que ya el país trabaja.

La mayoría de los encuestados siente, además, que deberían ampliarse las opciones de autoempleo, especialmente para los más jóvenes, que quisieran aplicar sus conocimientos en oficios o profesiones relacionadas con lo que estudiaron.

Cienfuegos es la ciudad...

En la Perla del Sur, la explosión del trabajo por cuenta propia ha encontrado excelente caldo de cultivo. Según Leonel Alonso, subdirector de Empleo de la Dirección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, entre las actividades con más «carisma» están las de elaborador-vendedor de alimentos y toda la gama gastronómica.

«También tienen aceptación labores como mensajero, carpinteros, albañiles, relojeros, peluqueras, manicuras… Alrededor de 4 300 personas se han inscrito para ejercerlas, y un importante grupo de ese universo es joven», cuenta Leonel Alonso.

Según Yania García, de la misma dependencia, unos 2 450 de los que recibieron sus licencias están acogidos al régimen de Seguridad Social. Ese grupo contempla a personas desvinculadas del trabajo, estudiantes, amas de casa y algunos trabajadores que quedaron disponibles en el recién iniciado proceso de reajuste de plantillas.

Alrededor de 900 cienfuegueros empleados con anterioridad en el sector estatal se cuentan entre quienes entraron a este flamante universo, que multiplica la posibilidad de puestos de trabajo, estimula la producción e incrementa la oferta de bienes y servicios.

A sus 34 años de edad, Lesvis Odanis concentra sus esfuerzos cotidianos en su espacio como elaborador-vendedor de alimentos ligeros. Este joven, casado y con un niño pequeño, no poseía vínculo laboral al momento de incorporarse a la actual tarea.

Se trata de una persona apreciada en el Consejo Popular cienfueguero de Caunao, donde reside. En su puesto oferta polvorones y panquecitos. También, aunque en menor proporción, pan con pasta y pudín. Paga 400 pesos cada mes por su patente.

—¿Cómo va el negocio? ¿Vale la pena?

—No me puedo quejar. Los jóvenes a quienes nos gusta trabajar y ver los resultados debemos aprovechar esta oportunidad.

A pesar de llevar dos meses en esta actividad, Lesvis comienza a apreciar modestos, aunque esperanzadores dividendos en sus finanzas. Él sabe que nadie se hace rico vendiendo polvorones. Aclara que tampoco es esa su intención. Solo pretende alcanzar cierto nivel de entrada y contribuir al mejoramiento de la economía familiar junto con su esposa, que trabaja en una tienda recaudadora de divisas.

«Hasta ahora tengo una buena clientela y mi producción se vende —dice sin dejar de trajinar. ¿Dificultades? Tienen que ver con la materia prima para trabajar. Debo comprarla en CUC, a pesar de que comercializo en moneda nacional. Aún así, muchas veces no la hay o es demasiado cara. Se ve uno en tremenda encrucijada, figúrate.

Ariadna de la Caridad Barcos tiene 33 años de edad y labora en una institución cultural. Sobre ella pende la posibilidad de quedar disponible en el reajuste de plantillas que se realiza  como parte del reordenamiento laboral que tiene lugar en el país. Todavía no le han comunicado nada al respecto. Pero Ariadna prefiere estar preparada, por si llega a ocurrir. Así que, como las leyes lo permiten, desde fines del mes de diciembre alterna su trabajo con el Estado y con el autoempleo.

Su actividad principal es la confección de piñatas y otros artículos de cumpleaños, como cestitos, máscaras, carteles de felicitación, en fin… En el consejo popular La Juanita y en las comunidades cercanas, su trabajo es muy bien valorado por su calidad. Tiene demanda.

«Solo pago la patente, porque la seguridad social la paga mi centro de trabajo  —explica. Mi dificultad mayor, como otros cuentapropistas, es la materia prima: hay que hacer maravillas para comprar hilo, cartulina, papel en colores, acetato… Y cuando los encuentras, son a precios altísimos. Sé que el Estado no puede dar respuestas inmediatas, pero confiamos en que esa situación mejorará».

En efecto, pese a los apremios comunes con los que conviven en sus nuevas ocupaciones, tanto Lesvis como Ariadna aplauden esta apertura del país hacia el cuentapropismo. Ambos le auguran un buen futuro, en especial cuando se aten los cabos sueltos. Es cuestión de voluntad y de tiempo.

En Las Tunas

En el Balcón del Oriente Cubano los nuevos aires del trabajo por cuenta propia baten con fuerza. Desde que soltó amarras el proceso de inscripción, las oficinas municipales correspondientes han atendido a un total de 8 819 interesados. De esos, 4 505 solicitaron formalmente licencias para comenzar a trabajar por su cuenta y 3 893 ya tienen luz verde para hacerlo.

Algunos, sin embargo, concurren a las dependencias registradoras para explorar el terreno, como Osmany Rubén, candidato con su cámara fotográfica. Pero renunció a ese proyecto tan pronto conoció la cuantía de algunos de los tributos que debía abonar.

«Mira, es magnífico que los tengan en cuenta para la Seguridad Social —admite. Eso les da tranquilidad a ellos y a sus familias con respecto al futuro. Pero debería ser una decisión opcional, no obligatoria».

Otra regulación que algunos trabajadores no estatales tuneros no entienden bien es la relacionada con los puestos de venta de alimentos en el centro histórico de la ciudad. Sin embargo, las autoridades locales no suelen extenderles autorización para operar allí, porque afectan el ornato en una zona no apropiada para ese tipo de actividad.

A pesar de los vaivenes lógicos de un proceso masivo, una buena nueva es que todos ellos se han tomado en serio su clase, pues no se les ve como «merolicos», sino como auténticos comerciantes. De ahí que en sus espacios no escaseen frases de saludo, la higiene, el papel para envolver, el respeto por el cliente y hasta iniciativas como música, adornos y carteles.

«Casi todos los registrados eran desvinculados del trabajo y el estudio —informa Roberto Cruz Tamayo, especialista en la Dirección Provincial de Trabajo. La mayoría (67 por ciento), entre 31 y 60 años de edad. Un buen grupo lo realizaba ilegalmente y ahora se legalizó. Hay 610 emplantillados con el Estado. Se inscribieron para alternar su labor con el autoempleo. Y diez estudiantes también.

Las actividades más solicitadas son trabajador contratado, vendedor de artículos del hogar y elaborador-vendedor de alimentos. Y muchos cocheros y bicitaxistas… Las menos solicitadas: carretillero, electricista automotriz, cerrajero, plomero, pocero, productor-vendedor de flores y plantas ornamentales, leñador, cuidador de animales y desmochador de palmas. Todas tienen que ver con las características de la provincia.

Opción definitiva

El pasado 1ro. de agosto, el General de Ejército Raúl Castro anunció en el Parlamento la decisión de ampliar el ejercicio del trabajo por cuenta propia como otra opción de empleo para quienes quedaran disponibles una vez culminado el proceso de ajuste de plantillas. Habló sobre la eliminación de prohibiciones para otorgar nuevas licencias y la comercialización de algunos productos.

Sus indicaciones se han cumplido. Pero no pocos aguardan por soluciones a contingencias susceptibles de resolverse, en aras de un aumento gradual y sostenido de la producción de bienes y servicios para el pueblo, junto a un mejoramiento del nivel de vida de quienes ejercen las diferentes actividades autorizadas. El Estado, en la coyuntura actual, no podía con tantos subsidios a cuestas.

Esta iniciativa del autoempleo tonifica el proyecto nacional de esbozar su política económica dirigida a aumentar eficientemente la producción. También a propiciarle al que quiera sentirse útil una opción en un contexto donde todos sus aportes serán bienvenidos.

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    1. 1

      Fidel Garcia Gonzalez - 20 de Marzo del 2011 10:47:53 CDT

      Excelente perspectiva de las nuevas oportuniaddes que se abren con el sector no estatal de la Economia Cubana. Me sigue pareciendo la palabra cuentapropista un eufemismo que denota un subvaloración del gran aporte que haria al Modelo Económico Cubano, la apertura a un sector no estatal de la Economia donde participan nuevos actores que en el mundo son reconocidos como emprendedores. Su contribución a través de los impuestos y la generación de empleos, los configuran como parte importante de la actualización del Modelo Económico de Cuba, seguirlos llamando cuentapropistas denota un tratamiento marginal a este sector. Dr.Fidel Garcia Gonzalez Cubano de nacimiento y pensamiento Director del Sistema de Innovación Empresarial y Desarrollo Emprendedor Benemperita Universidad Autónoma de Puebla Puebla. MEXICO

    2. 2

      Vladimir Putin - 20 de Marzo del 2011 14:40:22 CDT

      "La libertad [económica] es la esencia de la vida." J.M. y P.

    3. 3

      Esuacann - 20 de Marzo del 2011 16:17:21 CDT

      La subvaloración del "cuentapropista" tiene el origen por el horror a las palabras que naturalmente siguen a esta: pequeño empresario, empresario, hombre de negocio, capitalista...

    4. 4

      armando guerra - 20 de Marzo del 2011 16:19:44 CDT

      esa es mi patria en busca alternativa! orgulloso estoy de ser Cubano.

    5. 5

      Ernesto - 20 de Marzo del 2011 21:13:21 CDT

      Muy bien. Seria bueno que se permitiera hacer negocios a los profesionales dentro de su area de conocimiento. Igualmente que los cuentapropistas puedan tener de clientes al gobierno y todas sus entidades de todo tipo de actividad.. Gracias.

    6. 6

      Lucho Vera - 20 de Marzo del 2011 23:03:48 CDT

      No importa como se denominen, si el modelo cubano quiere aplicar ese vocablo para definir la nueva forma de participación en la vida económica del país. La economía no se decreta en leyes es un necesidad que se desarrolla de acuerdo al nivel de desarrollo intelectual del colectivo societario, Cuba avanzará rápido porque su gente eso le sobra.

    7. 7

      playagiron - 21 de Marzo del 2011 7:55:59 CDT

      Es hora ya de que se sustituya el término cuentapropista por el de trabajador autónomo. Existen infinidad de paises en el los trabajadores autónomos han hecho florecer la economía de sus respectivos paises, sobre todo en el sector turístico. Pienso que un ejempo claro es el del desarrollo que se le puede dar a sectores de la gastronomía en por ejemplo el litoral norte de la habana, dándole impulso a la creacion de pequeños negocios como reataurantes, cafeterías, hostales, quienes a su vez con los impuestos que aportarían contribuirían a urbanizar y embellecer el entorno tan deteriorado de dichos lugares, entiéndase calles, aceras, redes hidráulicas, alcantarillados, viviendas, etc.

    8. 8

      D.Aguilera - 21 de Marzo del 2011 8:05:49 CDT

      Buenos días, me parece que para que esta actividad realmente tenga éxito, se les debe vender a los cuentapropistas a un precio de venta mayorista por grandes cantidades, no ahogarlos con los precios minoristas, pues al final el que paga es el consumidor, además que en el caso de mi provincia Cienfuegos comprar el pan de 5 pesos es un odisea pues es la misma oferta para los cuentrapopistas. Debemos repensar en los insumos para que esta actividad sea atrayente y lo que todos esperamos. Gracias

    9. 9

      brandem - 21 de Marzo del 2011 8:47:20 CDT

      Creo que mucho antes se debieron haber tomado estas medidas, debido a que en las condiciones actuales era imposible el exceso de «estatailzación» que existía en Cuba, donde el Estado se encargaba inclusive de los negocios más pequeños. Estas y otras medidas sacarán al país hacia adelante.

    10. 10

      indira - 21 de Marzo del 2011 12:04:19 CDT

      El capitalismo da asco. Qué hay de malo en buscar otras alternativas? Para que haya pequeños empresarios tiene que haber mucha gente esclavizada (es sólo cuestión de terminologías) o muriendo de hambre en las calles (y lo peor es que a los demás ni les importa). A esa clase de libertad se refieren los que la refrendan? Nada tienen que ver con la más cruda realidad capitalista las pequeñas diferencias del sistema implantado por Cuba. Ningún sistema político es perfecto, porque el ser humano que los crea tampoco lo es. Pero sí hay sistemas más humanos que otros. Menos mal que los cubanos todavía tenemos la posibilidad de escoger. En otros países, ni siquiera eso.

    11. 11

      Tomas Gort - 21 de Marzo del 2011 13:06:54 CDT

      Considero que en estos momentos esta actividad de trabajo por cuenta propia ademas de aportar a traves del impuesto al presupuesto, es aprobada por un alto por ciento de la poblacion porque en alguna medida nos hace mas placentera la vida,por eso aprovecho esta posibilidad para decir que todo comerciante debe comprar a precios mayoristas y si no es posible que se venda con descuento de un porciento para que sus precios de ventas sean mas flexibles y no graviten sobre la poblacion.

    12. 12

      el jose - 21 de Marzo del 2011 19:22:10 CDT

      Ahora con más oportunidades estas personas deberán aplicar técnicas relacionadas con la publicidad para cualesquiera que sean sus productos. Atención: llamar la atención del cliente mediante una adecuada imagen del establecimiento, un buen pregón ec... Interés: mediante la calidad del producto surgirá el interés por la oferta... Deseo: inherente al anterior va el deseo de compra. Acción: la acción se verá reflejada en la posibilidad de poder reaccionar a estos mensajes derivando generalmente la compra. La calidad en todos los servicios fructifica en una confianza en el público lo cual deriva un bienestar al productor. Ni subsidios ni baratijas.

    13. 13

      julio - 22 de Marzo del 2011 11:01:15 CDT

      Si existe la voluntad real de desarrollar el cuentapropismo, o como quiera llamarsele, debe ampliarse universo de opciones, incluso para el ejercicio de los profesionales, que así lo decidan. Esto puede ser beneficioso para todos: idividuo,sociedad y estado;que en definitiva, aunque a distitas escalas, tenemos necesidades y objetivos comunes para mejorar la vida de todos los cubanos.

    14. 14

      Calandracoide - 22 de Marzo del 2011 11:37:28 CDT

      Creo que todas las opiniones son valida pero ahí va mi opinión, vivo en nuevo vedado muy cerca de la ave 26 donde desde mi punto de vista existen excelentes propuestas de los cuentapropistas, por ejemplo el VEN, dulcería FONTANELLA,sandwichera de 24, pizzería REAL entre otros los que han visto las ofertas de estos lugares saben de lo que estoy hablando para degustar en los paladares de todos. Ahora mi pregunta, ¿Los lugares que oferta el Estado en CUC pueden competir con estas ofertas? me parece a mi que NO, yo creo que el estado o baja sus precios o desaparecen al fin los negocios de comida dirigidos por el Estado que sería lo ideal.

    15. 15

      Andrés - 22 de Marzo del 2011 14:01:09 CDT

      Considero que esta decentralización de actividades económnicas es necesaria y puede ser muy útil. Sin embargo, estos pequenos negocios deberían insertarse en la estrategia de desarrollo industrial del estado. De ese modo se pueden convertir en introductores de nuevas tecnologías.

    16. 16

      Administración - 21 de Noviembre del 2011 1:44:53 CDT

      Necesitamos conocer, dentro del trabajo por cuenta propia y en especial Las Paladares, como está establecido que se realice la publicidad y comercialización de estos negocios. Cuba no permite esta divulgación desde internet o desde los medios masivos de comunicación de la isla, pero en el modo de repartir plegables, tarjetas, comerciales, etc, financiados por el propio negocio y de manera legal, ?se permitiría que fueran repartidos en áreas públicas de moderada concurrencia? Los negocios por cuenta propia son igualmente respaldados por el estado y la dirección del gobierno, y si estos mejoran e incrementan los ingresos pues la economía cubana tambien incrementa sus ingresos por este concepto. ?Por qué existen personas de centros estatales que son visitados diariamente por miles de personas (AREAS EXTERIORES O PARQUEOS de Mercados, Comercios, etc.) que no permiten la presencia temporal y en movimiento de una persona repartiendo estos comerciales o tarjetas, que el único fin que tiene es mostrar que ese lugar existe y que puede ser visitado por ellos, amenazando con prepotencia y haciéndose los mejores conocedores de la ley o decreto ley, o sabe dios que? ?Estan ellos en lo correcto o están aplicando las medidas por su cuenta? ?Como puede hacer un cuenta propia para promover y dar a conocer su negocio, autorizado por el gobierno? Le agradeceríamos nos pudieran esclarescer estas dudas que tenemos, y que estoy seguro que son dudas de muchos trabajadores por cuenta propia. Muchas Gracias

      Hoy el fenómeno vuelve a irrumpir en la dinámica nacional con mayor pujanza y empeñado en consolidarse en la visión estratégica de la economía nacional. Foto: Roberto Morejón

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