No existen contradicciones entre los propósitos de la religión y los del socialismo

Se hace necesario continuar eliminando cualquier prejuicio que impida integrar en la defensa de la Revolución a todas y todos los cubanos, creyentes o no, aseguró Raúl Castro en el informe central al VI Congreso

Autor:

Juventud Rebelde

No existen contradicciones entre los propósitos de la religión y los propósitos del socialismo, aseguró Raúl Castro, segundo secretario del Partido Comunista de Cuba, al inaugurar su VI Congreso en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Ante los casi mil delegados al evento, representantes de todos los estratos de la sociedad cubana, Raúl enfatizó que hoy se hace necesario continuar eliminando cualquier prejuicio que impida integrar en la defensa de la Revolución a todas y todos los cubanos, creyentes o no.

Al citar pensamientos sobre el tema de Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana, señaló que al igual que él, coincide en que la unidad entre la fe y los principios revolucionarios tiene su origen en la propia nación cubana.

Sobre esto explicó que ya en 1954, estando todavía en el Presidio por asaltar el cuartel Moncada, Fidel señalaba que por encima de la vida física están los valores inmortales del espíritu.

Igualmente recordó que en 1971, al reunirse con un grupo de sacerdotes católicos en Santiago de Chile, Fidel señalaba que existía diez mil veces más coincidencia entre el cristianismo y el comunismo, que la que puede haber entre este y el capitalismo. Hay que trabajar juntos para cuando la idea política triunfe, la idea religiosa no esté apartada, rememoraba Raúl las palabras de Fidel, señalando que él mismo decía que no existen contradicciones entre los propósitos de la religión y los propósitos del socialismo.

Raúl recordó al respecto que la unidad entre la fe y los principios revolucionarios tiene su origen en el propio nacimiento de la nación cubana, con la unión de espiritualidad y Patria que nos legara el padre Félix Varela y José de la Luz y Caballero.

Sobre esto, explicó que si en 1991 el IV Congreso del PCC acordó modificar la interpretación de los estatutos que limitaba el ingreso al Partido de los revolucionarios creyentes, la justeza de esta decisión fue probada poco después en innumerables formas, entre ellas en la lucha por el regreso del niño Elián González a la patria, en la que se destacó en especial el Consejo de Iglesias de Cuba.

Hoy, volvió a reiterar, se hace necesario continuar eliminando cualquier prejuicio que impida integrar en la defensa de la Revolución a todas y todos los cubanos, creyentes o no, ya sean de la Iglesia católica, la ortodoxa rusa y griega, la evangélica, las protestantes, las de origen africano, comunidades espirituales, islámicas, budistas o asociaciones fraternales, entre otras, pues para cada una de ellas la Revolución ha tenido gestos de concordia, dijo.

Sobre esto, citó palabras del intelectual y creyente cubano, ya fallecido, Cintio Vitier, quien dijera desde su ética martiana, cristiana y profundamente revolucionaria, que hoy lo que está en peligro es la nación misma, y la nación ya es inseparable de la Revolución... y no tiene otra alternativa, o es independiente o deja de ser en absoluto.

Raúl señaló que Cintio Vitier vaticinó que si la Revolución fuera derrotada, caeríamos en el vacío histórico que el enemigo nos desea y nos prepara.

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