Comisión 4: En la encrucijada de la eficiencia

Resumen sobre el trabajo en la Comisión 4: Política Agroindustrial y para el Transporte y el Comercio

Autor:

Juventud Rebelde

Con el espíritu de ir a la esencia de las cosas, como convoca el Informe Central al Congreso, se desarrolló la primera jornada de la Comisión 4, encargada del examen de las políticas sectoriales (agroindustria, transporte y comercio). Como preámbulo, el delegado Adel Yzquierdo, conductor del debate, expuso las estadísticas generales sobre las opiniones originadas en el país durante el proceso de análisis del Proyecto de Lineamientos, en lo referido a los capítulos VII, X y XII.

Acerca de la política agroindustrial (VII), los presentes expresaron consenso sobre la solicitud de las delegaciones de Villa Clara y Guantánamo, consistente en adicionar que el acceso directo a insumos y equipamiento incluya, además de las formas productivas (UBPC, cooperativas y granjas estatales) a los productores individuales, de manera que ellos puedan acceder a los recursos oportunamente.

Los delegados guantanameros sugirieron darle mayor fuerza a asegurar una adecuada correspondencia entre la calidad y los precios de los insumos que hoy se ofertan.

En relación con el lineamiento vinculado al sistema de acopio y comercialización de producciones agropecuarias, Noel Rodríguez Cárdenas, de Villa Clara, transmitió el interés de incorporar el compromiso de perfeccionar la actividad de beneficio de los productos en aras de mejorar la relación calidad-precio.

Alfredo González, delegado por Ciego de Ávila, y María del Carmen Concepción, de Pinar del Río, apuntaron que para lograr eficiencia es preciso evitar las trabas que hoy impiden la llegada de los recursos necesarios a los productores.

En cuanto al papel regulador del Estado en la formación de precios de acopio de aquellos productos agropecuarios que sustituyen importaciones o generan exportaciones, la delegación de Guantánamo propuso tomar en cuenta el comportamiento de los precios en el mercado internacional. Adel Yzquierdo añadió que la sustitución de importaciones no puede ser a todo costo; ella lleva el tino de calcular cuánto cuesta y si es prudente acometerla o buscar una alternativa apropiada.

La necesidad de continuar el desarrollo del programa ganadero en las ramas vacuna, porcina, avícola y de ganado menor, para aumentar la producción de proteínas, tal como se plantea en uno de los lineamientos, se fortaleció con la propuesta de delegados de Villa Clara y Artemisa, quienes sugirieron incorporar al documento el tema relacionado con el desarrollo genético de los rebaños y a los búfalos como unas de sus ramas.

Al delegado Emilio Triana, de Pinar del Río, correspondió trasladar una opinión de sus coterráneos, que trata del aseguramiento a los programas de producción de arroz, frijol y maíz, al que se añadió por consenso la soya y otros granos. Julio Alfonso Rubí, de Sancti Spíritus, abundó en la necesidad de incluir la soya, producto que hoy representa el 12 % de lo que el país importa en alimentos.

A propuesta del delegado Emilio Triana, de Pinar del Río, la comisión sugirió que el lineamiento relacionado con el programa integral de plantaciones forestales, incluyera el mantenimiento y conservación de las mismas. Más adelante, se logró consenso sobre el imperativo de priorizar las medidas que incentiven la presencia de jóvenes en el sector agropecuario, y en particular propiciar la entrega de tierras en usufructo como vía de empleo, tema que generó la inclusión de un nuevo lineamiento.

Un profundo debate se originó alrededor del lineamiento que trata sobre la concentración de las inversiones en los productores más eficientes, teniendo en cuenta las características territoriales y el vínculo con la industria, dirigiéndolas prioritariamente al riego, a la recuperación de maquinaria agrícola y al equipamiento industrial, concepto al que Eduardo Almanza, de Camagüey, sugirió agregar el transporte especializado, que tiene que ver con el traslado de las viandas, el ganado y el acopio de leche, entre otros.

Sobre la reorganización de la actividad de riego y los servicios de maquinaria agrícola para lograr el uso racional del agua, los guantanameros sugirieron añadir el tema del drenaje de los suelos. A partir de una observación del joven delegado Geobedys Nicot, de Sancti Spíritus, se decidió sugerir que en la implementación del lineamiento dedicado a la preservación y rehabilitación de los recursos naturales, se oriente con más energía la penalización por los impactos generados contra el medio ambiente.

Necesario resultó el debate del lineamiento dedicado a la ejecución de la transformación gradual de la agroindustria alimentaria, incluyendo el desarrollo local. Noel Rodríguez, de Villa Clara, sugirió que ese tema debe analizarse en función del crecimiento agropecuario de cada territorio. En Camagüey, por ejemplo, la producción lechera no siempre cuenta con respaldo en la capacidad de procesamiento industrial.

Gustavo Rodríguez, invitado al Congreso, explicó que la transformación de la agroindustria hay que desagregarla en tres partes fundamentales: la pequeña industria, la mediana industria y la industria nacional. Al respecto, la delegada María del Carmen Concepción añadió que en la proyección estratégica económica (2011-2015), los ministerios implicados en el ciclo productivo han trabajado de manera integral, y eso ha permitido presentar un plan de inversiones acorde a las necesidades reales de cada territorio.

El tema de la producción azucarera llegó a la Comisión 4 con la discusión del lineamiento que propone incrementar de forma sostenida la producción de caña, priorizando el reordenamiento de las áreas para lograr acercamiento al central. La delegación de Camagüey defendió el criterio de reordenar las áreas cañeras, con énfasis en las que están bajo riego. El invitado Orlando García especificó que las áreas con riego solo representan hoy el 3 %. Cifra que deja clara la importancia de potenciar la siembra en suelos secanos, fundamentalmente en los alrededores de los centrales.

Por consenso se aprobó la propuesta villaclareña al lineamiento que demanda el aumento de la producción de azúcar y derivados de la caña, para lograr ingresos en divisa que permitan financiar los gastos totales de operaciones y de las inversiones, a lo que se añadió las reparaciones. Adel Yzquierdo redondeó el tema reconociendo que ese es un problema a resolver en nuestros centrales, porque no basta con tener caña, la industria tiene que funcionar.

A Roberto González, delegado por Mayabeque, correspondió la propuesta de un nuevo lineamiento, dirigido a garantizar la producción, beneficio y conservación de las semillas. Este lineamiento, sentenció Gustavo Rodríguez, es expresión de algo que nos advirtió el compañero Raúl Castro en el Informe Central. Ya existe un decreto sobre este tema, pero nunca se hizo un reglamento y nunca se implementó. El papel se engavetó y se convirtió en letra muerta.

Con especial interés se intercambió sobre el programa de recuperación y desarrollo del ferrocarril, empeño que pasa por asegurar disciplina, eficiencia y la erradicación de los lamentables accidentes que cobran vidas humanas y hacen mella significativa a la economía nacional.

César Arocha, invitado al Congreso, se refirió al enfrentamiento a los hechos vandálicos, ofensiva en la que intervienen múltiples factores y no es exclusiva del sector del Transporte, sino que involucra a otros organismos e instituciones que igualmente batallan contra las indisciplinas sociales, tal y como se recoge en el Informe Central.

Además de la reanimación del ferrocarril, hoy día se labora también en acciones de desarrollo como la nueva ruta Habana-Mariel, señaló Antonio Enrique Lussón.

Surtido, calidad y precio fueron los elementos que acapararon la atención de los delegados en el examen de la política para el comercio expresada en los lineamientos.

De manera general, los delegados coincidieron en destacar el compromiso permanente de tener en cuenta las necesidades básicas de la población, y en consecuencia establecer prioridades para satisfacerlas. Sucede que una sociedad organizada en beneficio de su población tiene que adoptar una economía donde prime la planificación y no el mercado.

Al abundar sobre el tema, Santiago Pérez, delegado por Mayabeque, especificó que establecer esa economía planificada no quiere decir que se le dé la espalda al mercado, porque para ser eficientes y óptimos en cada gestión estamos en el deber de estudiar los elementos macro y micro-económicos que lo componen.

César Arocha reafirmó que el fundamento medular de los lineamientos es que el Estado socialista mantiene la propiedad de los principales medios de producción, pues ello es la expresión de la voluntad del pueblo y la garantía de su independencia económica.

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