Donde nació la bordadora de la Bandera - Cuba

Donde nació la bordadora de la Bandera

Identifican casa natal de Emilia Teurbe Tolón, la primera cubana deportada por causas políticas. Un investigador matancero y varios colaboradores identificaron el inmueble, donde el próximo 12 de octubre se colocará una tarja en su memoria

Autor:

Hugo García

MATANZAS.— La localización de la vivienda donde naciera Emilia Teurbe Tolón (Matanzas, 1828-Madrid, 1902) se convierte en uno de los acontecimientos relevantes de las celebraciones por el aniversario 318 de la urbe, fundada el 12 de octubre de 1693.

El historiador Ernesto Chávez Álvarez tuvo a su cargo tal aporte a la historia cubana, pues del nacimiento de la bordadora de la bandera cubana, Emilia Teurbe Tolón y Otero, sí hay certeza documental, como lo atestigua su bautizo en la Parroquial Mayor de esta localidad (Bautizos de blancos, libro 15, f. 83v, no. 334).

«Sin embargo, no ocurre lo mismo acerca de la vivienda dentro del perímetro urbano donde ocurriera su nacimiento, pues el sitio atribuido por los primeros historiadores de la República, y que luego repitieron los continuadores de los estudios locales, es motivo de confusión», precisó el investigador matancero.

Chávez Álvarez reconoce que los historiadores José Augusto Escoto (1909) y José Ángel Treserra (1950) coinciden en la localización de la vivienda donde tuvo lugar el nacimiento en la calle de Medio o Independencia; pero mientras el primero la identifica únicamente con el número 2, el segundo repite el mismo dígito con la añadidura «antes Ricla s/n».

«Según la información disponible sobre Emilia Teurbe Tolón, en particular, y la familia Teurbe Tolón-Otero, en general, el nacimiento de la primera ocurrió efectivamente viviendo sus progenitores en la calle de Ricla, casa del patrimonio familiar dentro de las varias que poseían en la ciudad de Matanzas. Treserra asegura, incluso, que Emilia residió en esa casa de Ricla hasta 1832, sin aclarar de dónde procede esa información (El Republicano, 1950).

Con esta premisa confirmada, y conociendo el declive económico del matrimonio Teurbe Tolón-Otero desde antes del nacimiento de Emilia, el investigador acudió a los libros de Anotaduría de hipotecas, conservados en el Archivo Histórico Provincial, en busca de una posible transacción hipotecaria de la vivienda indicada por los investigadores mencionados. Cuando apareció la casa de la calle de Ricla propiedad de los Teurbe Tolón-Otero, inicialmente la investigación se centró en los años próximos al nacimiento de Emilia. Una vez con la certeza de haber hallado la vivienda en cuestión, se fue comprobando con años posteriores de los mismos libros de Anotaduría de hipotecas y los correspondientes del Registro de la Propiedad.

«Las tres primeras hipotecas de la vivienda de la calle de Ricla, sin especificar el número de la casa ni del solar que ocupaba, más cercanas al nacimiento de Emilia, tuvieron lugar el 28 de julio de 1828 (Libro 4), el 7 de agosto de 1830 (Libro 5) y el 23 de agosto de ese mismo año (Libro 5)», precisa Chávez Álvarez.

«En las tres signaturas, el terreno que ocupaba la vivienda medía 15 varas de frente por alrededor de 40 varas de fondo, incluidas sus fábricas (una vara cubana equivale a 0,848 metros). Los colindantes laterales y el trasero constituyeron la clave para precisar la correcta localización de la vivienda en cuestión; tanto la casa del lindero este como la del oeste, y su continuidad en el tiempo, facilitó la exacta identificación de la casa donde naciera Emilia. La vivienda del colindante del fondo se localizaba en la calle de Río.

«El empadronamiento de 1832 (Archivo Histórico provincial, Miscelánea de Expedientes) asignó un número a cada una de las viviendas registradas. En el mismo, la casa número 4 de la calle de Ricla aparece como de la propiedad de Ignacio Teurbe Tolón, mientras que sus colindantes inmediatos ostentan la numeración 2 (la de Brígida Caraballo) y la 6 (la de Carbonell). Este mismo padrón confirma que ya para esa fecha la casa de Ricla 4 está definitivamente compartida en dos inmuebles independientes: las dos accesorias marcadas ambas con el número 4, donde estaban instalados un baratillo y una zapatería; mientras que la marcada también con el número 4 la ocupaba una tienda de ropa.

«La propiedad del solar completo (vivienda 4 y las dos accesorias números 4) pertenecen a Ignacio Teurbe Tolón. Este empadronamiento ratifica lo expuesto por Treserra al decir que los Teurbe Tolón-Otero ya no habitaban la casa de Ricla 4 en 1834; a su vez, el padrón de 1834 aclara la doble operación hipotecaria practicada sobre la vivienda de Ricla 4 en agosto de 1830.

«De todo el pesquisaje se concluye que Emilia Teurbe Tolón y Otero nació en la parte de la vivienda de Ricla 4 que fuera hipotecada en segunda opción, el 23 de agosto de 1830 (la Ricla s/n de Treserra); última opción de la familia Teurbe Tolón-Otero antes de trasladarse a residir hacia otra de las propiedades maternas libre de hipoteca.

«Ya el edificio original de Ricla 4 no existe; solo quedan evidencias arquitectónicas de antaño, aquellas que han resistido el paso del tiempo y la acción depredadora del hombre.

«El actual emplazamiento donde naciera Emilia Teurbe Tolón y Otero el 9 de enero de 1828 se corresponde geográficamente con la vivienda marcada con los números 27412 y 27412-B, o sea la porción occidental del otrora solar de 15 varas de frente de los Teurbe Tolón-Otero al nacimiento de aquella», confirma el autor del libro La fiesta de la Candelaria: presencia canaria en la cultura cubana.

Esta búsqueda de la vivienda donde naciera Emilia Teurbe Tolón y Otero contó con la colaboración del arquitecto Ramón Recondo Pérez, y de Alicia García Santana.

Investigación necesaria

La máster Clara Enma Chávez, biógrafa de Emilia Teurbe Tolón y estudiosa de su familia, exaltó a JR la connotación de este hecho histórico, que corrobora la casa natal de la patriota, de manera tal que quede en la memoria colectiva de esta ciudad el recuerdo de una mujer ilustre que bordó la bandera cubana. Por tal motivo, el próximo 12 de octubre será develada una tarja que identificará la edificación.

La autora del libro Emilia Teurbe Tolón: Encarnación de la Mujer Cubana, recuerda que en 1950, al cumplirse el centenario del izamiento de la bandera cubana en la ciudad de Cárdenas, el Congreso de la República de Cuba proclamó oficialmente a Emilia como Encarnación de la Mujer Cubana.

«Había un detalle que se debía considerar: el equivalente del número histórico cambia con el tiempo, como cambia la numeración de aceras con los números lo mismo pares que impares; había que hacer un estudio de equivalencia del número histórico de la casa, para saber aquella segunda de 1828 sin número de la calle Ricla cuál era en estos momentos.

«La investigación se consideró necesaria, pues si ya habíamos seguido la huella de Emilia en Camagüey, La Habana Vieja, Tenerife y Madrid, además de rescatar sus restos enterrados en España y traerlos a Cuba, era ilógico que quedara olvidado o no memorizado el lugar de su nacimiento en la ciudad en la que ocurrió», refiere la investigadora.

«Para sorpresa de muchos matanceros no era Ricla 2, ni la acera donde se pensó en un primer momento. Para ello hubo que volver a los documentos originales, y el investigador Ernesto Chávez, además de incursionar en la historia, es geógrafo, por lo que trabajó los documentos desde otra visión, se auxilió de un arquitecto y empezaron a buscar la casa por los linderos y así llegaron a la conclusión de que era la de Ricla 4 donde ella nació», concluye Clara Enma.

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