Si los jóvenes fallan, todo fallará

La Revolución fue levantada por los jóvenes, quienes la conducirán hacia el mañana. Basta repasar pronunciamientos del Che, Fidel y Raúl para corroborarlo

Autor:

Luis Hernández Serrano

CHE

—«(…) La juventud tiene que crear. Una juventud que no crea es una anomalía, realmente (…)». (Discurso pronunciado el 20 de octubre de 1962, en el segundo aniversario de la integración del movimiento juvenil cubano).

—«(…) La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud: en ella depositamos nuestra esperanza y la preparamos para tomar de nuestras manos la bandera (…)».

«(…) En nuestra sociedad, juegan un gran papel la juventud y el Partido (…) particularmente importante es la primera; por ser la arcilla maleable con que se puede construir al hombre nuevo sin ninguna de las taras anteriores.

«Ella recibe un trato acorde con nuestras ambiciones. Su educación es cada vez más completa y no olvidamos su integración al trabajo desde los primeros instantes (…) Una nueva generación nace (…).

«Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad (…)». (Ensayo El Socialismo y el Hombre en Cuba, Che. Carta a Carlos Quijano, al Semanario Marcha, de Montevideo, Uruguay, 12 de marzo de 1965, con el título: «Desde Argel, para Marcha. La Revolución Cubana, hoy»).

FIDEL

—«(…) ¿Y qué juventud queremos? ¿Queremos, acaso, una juventud que simplemente se concrete a oír y a repetir? ¡No! Queremos una juventud que piense. ¿Una juventud, acaso, que sea revolucionaria por imitarnos a nosotros? ¡No!, sino una juventud que aprenda por sí misma a ser revolucionaria, una juventud que se convenza a sí misma, una juventud que desarrolle plenamente su pensamiento».

«(…) No decimos que el ejemplo no valga; el ejemplo influye, el ejemplo vale, pero aún más que la influencia del ejemplo, vale la propia convicción, vale el pensamiento propio. Y nosotros sabemos que esta juventud será revolucionaria, sencillamente porque creemos en la Revolución, porque tenemos fe en las ideas revolucionarias, y porque sabemos que esas ideas se ganarán el pensamiento y se ganarán el corazón de esta juventud». (Discurso pronunciado en el acto homenaje a los mártires del asalto al Palacio Presidencial, Escalinata de la Universidad de La Habana, 13 de marzo de 1962).

—«(…) Creemos en los jóvenes, creemos en los jóvenes, creemos en los jóvenes —y lo repito— porque creer en los jóvenes significa una actitud, creer en los jóvenes significa un pensamiento (…).

«Creer en los jóvenes determina una conducta, y la conducta de nosotros, dirigentes revolucionarios, no sería la misma si no tuviésemos fe en los jóvenes, si no creyésemos en los jóvenes; nuestra conducta y nuestra actitud sería distinta; nuestro trabajo con los jóvenes sería distinto (…).

«Es necesario que creamos en los jóvenes. Creer en los jóvenes no es ver en los jóvenes a la parte del pueblo simplemente entusiasta; no es ver en los jóvenes a aquella parte del pueblo entusiasta pero irreflexiva; llena de energía, pero incapaz, sin experiencia (…).

«Creer en los jóvenes es ver en ellos además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, ¡pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria, fe en la patria!, ¡amor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos!, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas.

«Creer en la juventud es (…) mirar todo lo que nuestra juventud puede hacer; es ver en esa juventud los dignos continuadores de la obra revolucionaria; es ver en la juventud a los mejores continuadores o constructores de la obra revolucionaria (…).

«(…) Es que los jóvenes de nuestro país se han ganado esa fe; los jóvenes de nuestro país se han ganado ese derecho a nuestra admiración». (Discurso pronunciado en la clausura del Congreso de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, Estadio Latinoamericano, acto fundacional de la UJC, 4 de abril de 1962).

—«Si los jóvenes fallan, todo fallará. Es mi más profunda convicción que la juventud cubana luchará por impedirlo. Creo en ustedes». (Respuesta de Fidel Castro al Mensaje de la juventud comunista, 23 de junio de 2007).

RAÚL

—«Aquí vendrán cientos de jóvenes hermanos de América Latina (…) Vendrán para ser portadores de la solidaridad continental que en varias ocasiones nuestro pueblo ha recibido. Vienen al intercambio de ideas. Vienen a beber en este manantial juvenil que es la Revolución Cubana (…)». (Discurso en el resumen del acto preparatorio del Primer Congreso Latinoamericano de Juventudes, 19 de julio de 1960. Tomado de La AJR, Centro de Estudios sobre la Juventud, Casa Editora Abril, 1986, página 47).

—«El 28 de enero, centenario del natalicio de José Martí, parte de la escalinata universitaria una imponente manifestación (…) entre esa muchedumbre se destacaba un grupo de varios miles de jóvenes que, ocupando seis cuadras, marchaban en tan perfecta formación que llamaban poderosamente la atención. Al frente de ellos iba Fidel (…)». (Artículo de julio de 1961, en el libro Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, evocando el 28 de enero de 1953, centenario del natalicio de José Martí).

—«(…) Los estudiantes, cada vez que tenían oportunidad, salían a las calles en manifestaciones y encuentros con la policía (…) mantenían en alto su heroica tradición de lucha (…) constituían un factor permanente de agitación (…)». (Artículo en Moncada, Editorial de Ciencias Sociales, 1975).

—«Hay quien dice que en los círculos de poder norteamericanos se esperará a la desaparición de la generación histórica de la Revolución, una apuesta tenebrosa en torno al llamado “factor biológico” o lo que es lo mismo, la muerte de Fidel y de todos nosotros. Quienes así piensan están condenados al fracaso, porque las generaciones de patriotas revolucionarios que nos sucederán, en primer lugar nuestra magnífica juventud, nunca se desarmarán ideológicamente (…)». (Discurso pronunciado en la clausura del Tercer Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 1ro. de agosto de 2009).

—«(…) Algunos son muy críticos al referirse a la juventud de hoy, y se olvidan de que ellos también un día fueron jóvenes. Sería iluso pretender que los pinos nuevos sean iguales a los de épocas pasadas. Un sabio proverbio reza: “Los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres». (…) Los jóvenes cubanos han estado siempre dispuestos a afrontar los retos, así lo demostraron en la recuperación de los daños causados por los huracanes, en el enfrentamiento a las provocaciones del enemigo, en las tareas de la defensa, y podría mencionar muchos más ejemplos. (…) La juventud cubana está llamada a tomar el relevo de la generación formadora de la Revolución y para conducir la gran fuerza de las masas requiere de una vanguardia que convenza y movilice; a partir de la autoridad que emana del ejemplo personal, encabezada por dirigentes firmes, capaces y prestigiosos, líderes de verdad, no improvisados, que hayan pasado por la insustituible forja de la clase obrera, en cuyo seno se cultivan los valores más genuinos de un revolucionario (…)». (Discurso pronunciado en la clausura del IX Congreso de la UJC, 4 de abril de 2010).

(Compilación de Luis Hernández Serrano)

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