Nuevos sistemas de protección contra accidentes en los pasos a nivel

En lo que va de año han ocurrido 34 accidentes en estas intersecciones, que han implicado 21 heridos aunque ninguna pérdida humana

Autor:

Patricia Cáceres

Ochenta novedosos sistemas de protección se instalarán en la línea central de ferrocarriles de Cuba a partir de agosto de 2013 y hasta abril de 2015, específicamente en las zonas de intersección entre la vía férrea y las carreteras (pasos a nivel), donde es más probable que ocurran accidentes.

Así lo anunció el ingeniero Héctor Hernández Castro, directivo de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, como parte de un Taller sobre seguridad en los pasos a nivel, que reunió, entre otros, a representantes de los ministerios del Transporte (Mitrans) y del Interior (Minint).

Según explicó el directivo, en Cuba existen 2 065 pasos a nivel de servicios públicos, de los cuales 168 pertenecen a la línea central. No obstante, más de cien no están equipados con sistemas de protección.

«Y eso no significa que no estén resguardados. O tienen un guardacrucero, o un sistema de protección pasiva, como señales, pero no están provistos de dispositivos electromecánicos como los que pretendemos instalar, de alta tecnología, con un valor total de cinco millones de dólares», afirmó Hernández Castro.

En esos 80 pasos a nivel —abundó— se colocará una indicación amarilla intermitente en el semáforo de protección de la carretera, que siempre va a estar funcionando mientras esté trabajando bien el sistema. Esta luz le recordará al chofer que debe pasar la línea con precaución.

«En los pasos de más de una vía, se le agregará al semáforo la señal de “Otro tren”, que hasta el momento no existe en el país. Esta se iluminará en color rojo para indicarle al conductor que no debe cruzar la línea porque se acerca otro tren, que quizá no pudo ver a simple vista», precisó.

El aviso automático a los guardacruceros de la proximidad de un ferrocarril, que hasta ahora solamente era posible por medio telefónico, es otra de las bondades de este nuevo sistema.

El aquellos lugares de protección manual, puntualizó, se montará un panel con información acústica y visual que alertará de manera inmediata al guardacruceros sobre la cercanía de un tren. Este sistema de aviso se activa gracias a sensores especiales, que detectan el paso del vehículo en algún punto determinado de la vía, a una distancia prudencial.

Los nuevos sistemas incluirán el empleo de lámparas tipo LED para mejorar la visibilidad de los conductores y maquinistas, así como la detección automática de roturas del brazo de barrera, a través de un dispositivo con un campo magnético que registra los problemas.

Otra de las novedades anunciadas por el directivo de la Unión de Ferrocarriles de Cuba es la reparación de algunos sistemas de protección que ya estaban instalados en distintos puntos de la línea central, y que actualmente se encuentran fuera de servicio. Esta tarea deberá concluirse antes de finalizar el primer semestre de 2013. Además se espera, a largo plazo, la modernización del sistema de protección del Nudo Habana.

Durante el taller, el ingeniero Santiago Fonfria Bango, directivo del Mitrans, reconoció que la seguridad en los pasos a nivel es un problema no resuelto en el sistema ferroviario nacional.

En 2010 —informó— ocurrieron 35 accidentes en estas intersecciones, que provocaron cuatro muertos y 66 heridos. En 2011 fueron 34 los incidentes, con nueve fallecidos y 21 lesionados. Y en lo que va de año han ocurrido 34 accidentes más, que han implicado 21 heridos aunque ninguna pérdida humana.

Entre las provincias con mayor cantidad de percances en los pasos a nivel este año se encuentran Ciego de Ávila y La Habana, esta última con más del 40 por ciento del total de accidentes.

Cuando conductores y peatones intentan «ganarles» a los trenes en los pasos a nivel, las consecuencias pueden ser catastróficas. Algunos, impacientes por llegar a su destino, atraviesan los rieles aunque vean al tren aproximarse.

Según los especialistas, ello se debe a que la mayoría de las personas resultan incapaces de medir la verdadera velocidad y distancia del ferrocarril, el cual, debido a su tamaño, no aparenta ser tan rápido como en realidad es.

A ello se suma el hecho de que un tren requiere alrededor de un kilómetro para poder frenar, por lo que no depende del maquinista evitar el impacto.

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