Clausura Raúl Castro sesión constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular - Cuba

Clausura Raúl Castro sesión constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular

Los diputados eligieron a Esteban Lazo Hernández como presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular para su VIII Legislatura, y aprobaron unánimemente la designación de Miguel Díaz-Canel Bermúdez como Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros

Autor:

Juventud Rebelde

Con la ratificación de que ha sido electo para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, comenzó su discurso de clausura de la sesión constitutiva de la VIII Legislatura del Parlamento el nuevo recién electo presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Al recordar que este 24 de febrero se conmemora el reinicio de la guerra necesaria bajo el liderazgo del Partido Revolucionario Cubano y de José Martí, Héroe Nacional de Cuba, Raúl Castro ratificó que es un honor presidir el Consejo de Estado y de Gobierno.

Igualmente reiteró que no era ocioso recordar, como ya había dicho en otras ocasiones, que a él lo «eligieron presidente no para instaurar el capitalismo, si no para defender mantener, y continuar perfeccionando el socialismo».

Igualmente Raúl Castro aseguró que habrá que modificar la Constitución del país, y entre las nuevas modificaciones se impone la de limitar a cinco años el ejercicio de las principales funciones estatales, así como establecer edades máximas para ocupar esas responsabilidades.

Raúl, quien aclaró que no debe ser una práctica sistemática la modificación de la Constitución de la República,  enfatizó, este será su último mandato al frente del Estado y del Gobierno.

Garantizar la continuidad de la dirigencia del país

La presente constitución del Consejo de Estado de la República de Cuba y de la Asamblea Nacional del Poder Popular representa un paso definitorio en la configuración de la dirección futura del país, pues garantizará la transferencia de los principales cargos a las nuevas generaciones, afirmó Raúl.

Señaló que esta constitución se ha realizado teniendo en cuenta las potencialidades de nuestro parlamento para evitar que se repita la situación de no tener la reserva para el relevo de nuestros dirigentes, como un proceso natural y sistemático.

Dijo que, en concordancia con los acuerdos del VI Congreso del Partido, será preciso armonizar los postulados de la Constitución de la República con la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del partido y la Revolución.

Añadió que estos cambios son necesarios pues algunas cuestiones pueden modificarse por el Parlamento, pero otras requieren la votación de los ciudadanos en referendo.

Aseguró que este será su último mandato, y destacó la elección de Miguel Díaz Canel como Primer Vicepresidentedel país, por las cualidades que ha demostrado en su trayectoria como dirigente.

Precisó que, en las circunstancias que vive el país se debe garantizar la cúspide del poder estatal y gubernamental, para preservar la continuidad de la nación y la Revolución.

Destaca Raúl cualidades de Miguel Díaz-Canel

Cuba cuenta con dirigentes de genuina fibra revolucionaria,  aseguró el presidente del Consejo de Estado al argumentar la selección de Miguel Díaz Canel como primer vicepresidente de ese órgano del país.

El compañero Díaz—Canel no es un advenedizo, ni un improvisado, tiene una trayectoria laboral de 30 años, que comenzó en la base ejerciendo la profesión que estudió, luego hizo el Servicio Militar e impartió docencia en la Facultad de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Central de Las Villas, donde se le propuso como cuadro profesional de la UJC y mas adelante, y considerando sus resultados fue promovido al Partido, ascendiendo gradualmente a mayores responsabilidades

Diaz Canel  fue primer secretario en Villa Clara por casi una década y luego en Holguín, durante seis años. Es miembro del Comité Central del Partido desde 1991 y del Buró Político del Partido desde 2003.

Raúl destacó además que Díaz-Canel  cumplió misión internacionalista en Nicaragua, es graduado del colegio de defensa nacional, y en el año 2009 paso a desempeñar funciones gubernamentales, como Ministro de Educación Superior y en 2012 como vicepresidente del Consejo de Ministros a cargo de la atención de diferentes organismos vinculados a la educación, la Ciencia, el Deporte y la Cultura.

También, dijo, participa semanalmente en la comisión económica financiera del gobierno y en la comisión del buro para el control de la implementación de los acuerdos del sexto congreso del Partido.

Mención aparte merece la conducta de José Ramón Machado Ventura y Colomé Ibarra, quienes dejaron sus cargos en el Consejo de Estado para dejar espacio a las nuevas generaciones.

Raúl destacó la trayectoria revolucionaria de ambos, que comenzó en la Sierra Maestra durante la batalla insurreccional, así como las responsabilidades que han desempeñado luego del triunfo de la Revolución.

La actitud de ellos no es casual, argumento, no debe sorprender a nadie, porque es resultado de la genuina fibra revolucionaria, donde no hay cabida al interés personal. Esa es la esencia de la generación fundadora de esta Revolución, así actuó Fidel hace cinco años y así confiamos que harán las nuevas generaciones.

Lo primero, no ambicionar nunca cargos

El primer rasgo que debe caracterizar a un cuadro revolucionario es no ambicionar nunca cargos, que lleguen por sus méritos, por su trabajo, por sus virtudes, por su patriotismo, aseguró el recién electo presidente cubano, al dirigirse a la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular.

Raúl Castro, quien recordó de esta manera las palabras del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, aseguró que el recién electo Consejo de Estado es un reflejo de cómo se comienzan a hacer realidad los acuerdos del VI Congreso del Partido Comunista.

El Consejo de Estado en esta ocasión quedó conformado por 17 nuevos miembros, para un 54,84 por ciento, 13 mujeres (41,94) y 12 negros y mestizos (38,71), mientras que la edad promedio es de 57 años.

El presidente cubano ratificó que se persistirá en la voluntad de que siga creciendo la representación femenina, la cual representa el 67,26 por ciento de la actual Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sobre esta última también explicó que más del 37 por ciento son negros y mestizos, mientras que el 82,68 por ciento posee nivel superior de educación y su edad promedio es de 48 años.

Raúl también explicó que en diez provincias del país fueron electas mujeres para dirigirlas gobiernos a ese nivel, y la edad promedio es de 47 años, además de ser todas universitarias.

Estos datos, aseguró el recién reelecto presidente cubano, corroboran la calidad del proceso electoral cubano y la potencialidad de la Asamblea Nacional del Poder Popular como órgano supremo para ejecutar las importantes potestades conferidas a ellas en la Constitución.

A esta legislatura corresponde una fecunda labor legislativa en el fortalecimiento de la institucionalidad e implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, la cual será la primera de sus prioridades, expresó Raúl Castro.

Una Revolución por los humildes y para los humildes

Todos los vicepresidentes cubanos surgieron del pueblo, y como el resto de los diputados constituyen un ejemplo de como se han llevado a la práctica las palabras de Fidel, cuando aseguró, en el entierro de las víctimas del Bombardeo del 15 de abril de 1961: es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes, aseguró el General de Ejército.

Con la constitución de este nuevo Parlamento, sostuvo, estamos demostrando que así lo seguirá siendo, esta será para siempre la Revolución de los humildes, afirmó.

Raúl refirió el orgullo de contar con una juventud preparada, capaz de defender y mantener en alto las banderas de la Revolución y el socialismo.

Recordó que quienes tuvieron la oportunidad de acompañar a Fidel, el líder histórico de la Revolución, han tenido el privilegio de ver la obra consolidada de la Revolución; sin embargo, la mayor satisfacción es poder entregar hoy a las nuevas generaciones la responsabilidad de seguir construyendo el Socialismo.

«Nos llena de sano orgullo y satisfacción que el Parlamento cubano sea encabezado por Esteban Lazo, un negro de origen humilde, cortador profesional de caña, obrero del molino y secadero de arroz en el municipio de Jovellanos», aseguró.

Comentó como este hombre, con enorme esfuerzo, y sin abandonar sus responsabilidades obtuvo el título de Economía y ocupó el cargo de secretario del Partido en Matanzas, Santiago de cuba y La Habana.

Lo mismo podemos decir de los nuevos vicepresidentes Díaz Canel, Mercedes López Acea y Salvador Valdés Mesa, afirmó.

Raúl dijo que esta nueva constitución del Parlamento se hace teniendo la certeza de seguir actualizando nuestro modelo económico, y la conformación del programa de desarrollo hasta el año 2030.

Precisó que ello será posible porque los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución han sido fruto de los amplios intercambios con el pueblo, como resultado de la consulta popular.

De igual forma está respaldado por el parlamento que rinde cuenta dos veces al año, y por el análisis que se efectúa en los plenos provinciales y municipales del Partido, añadió.

Todo el poder del Estado dimana del pueblo

En Cuba nunca a nadie se le permitirá soslayar que, tal y como expresa la Constitución en su articulo numero tres, la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado, expresó el general de Ejército.

En virtud de ello, subrayó, y previo a la celebración de los futuros Congresos del Partido, deberán ocurrir consultas populares, para que el programa de la Revolución que se apruebe refleje siempre, en todos los asuntos vitales de la sociedad, la opinión de la población.

Aquellos que dentro o fuera del país, con buenas o malas intenciones, nos alientan a ir más rápido, les decimos que continuaremos sin prisa, pero sin pausa; sin terapia de choque y sin dejar a ningún ciudadano desamparado, superando el inmovilismo y la mentalidad obsoleta, desatando los nudos que frenan las fuerzas productivas y el avance de la economía.

Igualmente refirió que los logros sociales en la educación, la salud pública, la cultura y el deporte continuarán siendo una prioridad. «Que debieran ser derechos humanos fundamentales, y no un negocio particular», aseguró.

Al mismo tiempo nos proponemos mantener la lucha contra las indisciplinas sociales y las ilegalidades, el combate contra las diversas manifestaciones de corrupción que atenta contra las bases de nuestro sistema social. «Sin la conformación de un ambiente de orden, disciplina y exigencia, cualquier resultado será efímero», sentenció.

A esto se refería Fidel en sus palabras hoy al mediodía, en una conversación conmigo, dijo, y añadió que en la próxima reunión del Parlamento, en la primera quincena del mes de julio, se tratará sobre esos bochornosos asuntos referidos a las indisciplinas y las ilegalidades.

Raúl recordó que el pasado 28 de enero, y en coincidencia con el aniversario 160 del natalicio de José Martí, Cuba asumió la responsabilidad de presidir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Nuestro país tendrá la responsabilidad de organizar en nuestro país la próxima cumbre de la organización, en el 2014, destacó, y añadió que ese es un hecho de particular relevancia, que reivindica la lucha del pueblo cubano por su soberanía, y además es expresión de cuanto a avanzado América Latina y el Caribe hacia su definitiva independencia, así como expone el fracaso de la política de bloqueo contra nuestro país.

Cuba actuará como presidente de CELAC con prudencia y determinación, para potenciar lo que nos une en el camino común del desarrollo, justicia, social y democracia, pero con participación verdadera del pueblo.

Debemos cuidar que no se nos divida, y para ello vamos a tener recios obstáculos, destacó Raúl, como son la crisis económica internacional, las amenazas de la OTAN con sus guerras no convencionales, la existencia de enormes arsenales nucleares y el cambio climático.

La inequidad en la distribución de la riqueza en el área es la mayor debilidad y el mayor desafío, enfatizó, por lo que tenemos que luchar por una América nueva, con mayor integridad y justicia social, y en ese empeño nadie podrá detenernos.

Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado

Con un recordatorio de que la magistral definición del concepto Revolución, esbozado por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, el primero de mayo del año 2000, debe servir siempre de guía a todas las generaciones de patriotas y revolucionarios cubanos, concluyó Raúl su discurso de la sesión constitutiva de la nueva Asamblea Nacional del Poder Popular

Reiteró, en nombre de la Asamblea Nacional del Poder Popular y el pueblo cubano, su felicitación al presidente ecuatoriano Rafael Correa y la revolución ciudadana por su resonante victoria.

Igualmente, envió un abrazo fraternal al presidente venezolano Hugo Chávez Frías, así como los mejores deseos de recuperación de su salud, junto a la ratificación de la solidaridad de la Asamblea Nacional cubana y de todos sus compatriotas.

A su vez, se refirió a las nuevas regulaciones migratorias en completa aplicación recientemente sin contratiempos algunos, las cuales han tenido una favorable acogida de la población y la emigración en sentido general.

Raúl también envió un fraterno saludo y el reconocimiento del parlamento cubano y de todo el pueblo a los cinco héroes cubanos, injustamente presos en cárceles norteamericanas por luchar contra el terrorismo.

La mejor manera de hacer que tiene por delante la actual legislatura de la Asamblea Nacional, recién constituida, aseguró Raúl Castro, es tener siempre presente la brillante definición del concepto de Revolución esbozado por Fidel, cuando aseguró que:

«Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.»

«¡Que esta magistral definición sirva siempre de guía a todas las generaciones de patriotas y revolucionarios cubanos!», concluyó su discurso Raúl.

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