Hacer perdurable la obra que ha sobrevivido a todos los embates del imperialismo

En la medida en que preparemos mejor a los profesionales, que tengamos más investigaciones y formemos los cuadros que necesita la sociedad, estaremos hablando de la pertinencia revolucionaria de la Universidad, dijo Miguel Díaz-Canel en la clausura del VIII Congreso de la FEU

Autores:

Margarita Barrios
Ana María Domínguez Cruz
Yuniel Labacena Romero

«La primera generación de cubanos que tendrá que asumir el desarrollo de nuestra sociedad después de la que lideró el triunfo de la Revolución son ustedes, y tienen ante sí el desafío de defender y hacer perdurable la obra que ha sobrevivido a todos los embates del imperialismo», expresó Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político del Partido y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del VIII Congreso de la FEU.

Díaz-Canel transmitió a los delegados un mensaje de felicitación de Raúl, quien por razones urgentes de trabajo no pudo estar presente en la jornada final como tenía previsto.

«En este encuentro ustedes han tenido la oportunidad de desarrollar un debate inteligente, maduro, legítimo para reflexionar y proponer, y eso marca la diferencia con los jóvenes de otras latitudes, que luchan por alcanzar las conquistas que para los cubanos ya son un patrimonio».

En otros países —afirmó Díaz-Canel—, la juventud aboga por poner fin a la privatización de la enseñanza, por que esta sea asequible y gratuita, por erradicar la discriminación.

Para ello salen a las calles a protestar y son reprimidos, algo muy diferente a lo que han hecho ustedes en estos días de Congreso, aportando ideas que pueden ser implementadas en el trabajo.

Díaz-Canel insistió en que el conocimiento de la Historia es la base del modelo de la educación superior cubana, cuya evolución responde a las preguntas primigenias de la Reforma Universitaria de Mella respecto a qué se estudiaría y quiénes y cómo lo harían, de ahí la importancia de conocer ese proceso.

Desde la etapa fundacional de la Revolución, Fidel dejó claro que el papel del estudiantado universitario era vital, y el Che dijo que la Universidad debía pintarse de negro, de mulato, de obrero y de campesino, que se pintara de pueblo, argumentó.

Más adelante refirió que en el Congreso los delegados reclamaron un mayor protagonismo en el proceso de transformación que vive el país.

El trabajo político-ideológico en las universidades es todo lo que hagamos a favor de la Revolución, abundó Díaz-Canel, y que los profesionales no solo se instruyan, sino que también se eduquen y sean buenos patriotas y revolucionarios.

«Que tengamos un claustro de excelencia, que la Universidad salga de sus muros, que tenga vinculación con la sociedad, que se proyecte y aprenda de ella, investigue, provoque innovación, avances: eso es lo que le dará crecimiento.

«En la medida en que preparemos mejor a los profesionales, que tengamos más investigaciones y formemos los cuadros que necesita la sociedad, estaremos hablando de la pertinencia revolucionaria de la Universidad».

Díaz-Canel insistió en la importancia de que la brigada, célula fundamental de la FEU, funcione de manera diferente. «No puede ser aburrida. En ella debe conversarse lo más natural posible de los problemas, de esos que hablamos en el pasillo y no decimos en ese, que es el espacio de todos.

«Nuestras universidades —afirmó— tienen que distinguirse por su cultura y no por lo medios materiales que poseen. Con ella vamos a defender mejor a nuestra sociedad, si somos capaces, apasionados y además recibiremos la satisfacción de poder servir a nuestro pueblo».

El dirigente destacó que el trabajo político-ideológico tomó una dimensión importante en el Congreso, lo cual es fundamental pues desde las universidades cubanas se debe luchar contra la subversión.

«Hay que traer la historia a nuestro tiempo. En ella hay muchas cosas que defender y con la acción de cada día podemos saber cómo cada uno de nosotros puede ser como Martí, como Mella, como el Che.

«La FEU tiene en Julio Antonio Mella un fundador que fue un hombre extraordinario, y también está la Generación del Centenario, a quienes el paso por la Universidad les marcó sus vidas, como ha dicho Fidel.

«Para los jóvenes cubanos de hoy es quizá fácil ser revolucionario, pero ellos tuvieron que defender esas ideas cuando no pensaba así la mayoría, y así murieron muchos de ellos como Abel Santamaría y José Antonio Echeverría.

¿Cuál será la mejor manera de enfrentar la indisciplina social?, motivó a los presentes. «Tener valores, principios que demostremos con nuestra actuación, y para eso hay que estar siempre argumentando, conversando y convenciendo, sin posiciones autosuficientes».

El Primer Vicepresidente argumentó que cuando existan mejores condiciones técnicas y financieras se seguirá potenciando el uso de Internet.

«No es poco lo que tenemos —afirmó—, pues hay más de 150 000 cuentas destinadas a la Educación Superior, que las paga el Estado y en las cuales navegan nuestros estudiantes y profesores. Sin embargo, cuando se hace un análisis, no siempre se hace uso de la red de redes para buscar información, sino que se utiliza para cosas banales. Debemos tener insatisfacción con lo que tenemos, pero hay que utilizarlo mejor».

La FEU honró a Fidel y Raúl

La Medalla Conmemorativa Aniversario 90 de la FEU fue otorgada al líder de la Revolución Fidel Castro y al General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la jornada final del VIII Congreso.

La distinción fue recibida por José Ramón Machado Ventura de manos del nuevo presidente del estudiantado universitario cubano, Yosvani Alberto Montano Garrido, quien cursa el segundo año de la Licenciatura en Marxismo-Leninismo e Historia en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Rafael María de Mendive, de Pinar del Río. Además, los jóvenes estudiantes enviaron un mensaje a Fidel, en el cual expresan que sus enseñanzas y ejemplo guiaron cada uno de los debates del Congreso.

No faltó el tributo al Guerrillero Heroico, en el aniversario 85 de su natalicio. En presencia de su hija Aleida Guevara, y de Víctor Dreke, compañero de lucha, fue cancelado en horas de la mañana el sello conmemorativo VIII Congreso de la FEU, un regalo del Ministerio de Comunicaciones al magno evento de los universitarios cubanos.

Igualmente la organización estudiantil entregó reconocimientos a integrantes del Buró Nacional de la UJC, así como a miembros del Secretariado Nacional de la FEU que cesaron en sus funciones.

El futuro por hacer

El desafío de la FEU será demostrar en el futuro que somos capaces de hacer todos los días lo realizado en este tiempo de Congreso, con madurez y responsabilidad, expresó el actual Presidente de la organización.

En la sesión plenaria del Congreso, Lisara Corona, presidenta saliente de la FEU, leyó el informe central al evento, en la cual se expresa: «Los jóvenes nos parecemos más a nuestro tiempo que a nuestros padres, por eso no podemos perder la oportunidad de construir, de aportar a nuestro tiempo; no podemos dejar de aprovechar el privilegio histórico de defender un único partido y de ser esa juventud comunista en la que se confía.

«Muchas han sido las transformaciones acaecidas ya en nuestra sociedad en los últimos tiempos y numerosas son también las aspiraciones de las generaciones universitarias, entre ellas la de aportar desde nuestra posición al proceso de perfeccionamiento de nuestro socialismo», destacó la dirigente estudiantil.

«En cada espacio de debate propiciado en las asambleas previas al cónclave y durante el trabajo en comisiones insistimos, desde una perspectiva propositiva, en el aporte de la juventud universitaria para contribuir a la prosperidad y sostenibilidad de nuestro sistema social», añadió.

Lisara reafirmó ante los 250 delegados y los invitados al encuentro el compromiso de los herederos de Julio Antonio Mella con la continuidad de la Revolución, y aseguró que en la Universidad cubana se forman hombres de ciencia y de conciencia, con los que la máxima dirección del país puede contar.

La preparación de los dirigentes estudiantiles y de los jefes de brigada, la urgencia de superar las barreras de comunicación entre los miembros de la organización, así como la necesidad de generar espacios de participación que promuevan la ejecución de tareas concretas y aporten a la sociedad será una labor constante de la FEU, en cumplimiento de lo que hemos abordado aquí, agregó Lisara.

Una universidad más cerca de la sociedad

Dialogar, intercambiar y debatir en todos los espacios de nuestra sociedad, con todos los jóvenes y sin excluir a la comunidad, fue el sentir de la mayor parte de las intervenciones durante la sesión plenaria realizada en horas de la mañana, luego de la presentación del informe central.

Transmitir cómo piensa la mayoría de los jóvenes cubanos y ratificar su apoyo al proceso revolucionario en medio de la actualización del modelo económico y social del país, fue esencia de muchas de las intervenciones realizadas por algunos de los 250 delegados al cónclave.

«He ido a muchos congresos, pero me satisface haber asistido a este, porque en tan poco tiempo han hecho muchas cosas», expresó José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros. «He quedado muy complacido con todas las intervenciones», añadió.

La delegada Lianela Hernández Martínez significó la importancia de la enseñanza de la Historia de Cuba, porque, «conocer nuestras raíces es fundamental para entender el proceso revolucionario».

Otros participantes también abordaron la necesidad del debate político-ideológico en las aulas, y de conocer a Martí, algo que no debe estar solo en la clase que imparta el profesor sino que ha de ser preocupación de cada estudiante.

A veces nos quejamos del profesor —apuntaba el delegado Yoandri González—, sin embargo la Revolución ha puesto a nuestro alcance muchos medios que a veces no utilizamos.

Las cátedras martianas están muy debilitadas en las universidades —afirmaban algunos—, y ese proceso debe tomarlo la FEU y, además, incentivar los debates intergeneracionales entre los dirigentes y los estudiantes.

En representación de los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina, el uruguayo Jorge Gómez enfatizó en la importancia de difundir la realidad cubana, como muestra de solidaridad con la Revolución.

Además, instó a los estudiantes cubanos a sumarse, junto a ellos, a la lucha por la independencia de Puerto Rico, las Malvinas, la República Saharaui, Palestina y a brindar más apoyo a la Revolución Bolivariana. «Solo con la unidad lograremos un único país latinoamericano», afirmó.

La posibilidad de que los jóvenes universitarios cubanos sean escuchados por los dirigentes del Gobierno y de diferentes organizaciones es única, y por ello, deben aprovecharla, expresó.

Lograr que el proyecto educativo de la brigada sea ameno, creativo, estar más cerca de los intereses de los jóvenes es también un reto que debe vencer la organización, junto a la garantía de concertar el intercambio de experiencias entre universidades, para generalizar las mejores iniciativas.

Temas como la docencia, la investigación científica, la calidad del profesorado, la preparación de los dirigentes estudiantiles, la cultura, el deporte, el conocimiento de la historia nacional y la necesidad de ganar espacios de mayor alcance fueron también objeto de análisis en el encuentro estudiantil.

A los estudiantes los acompañaron en su sesión final del Congreso, además, Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido; Yuniasky Crespo Baquero, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, así como ministros y otros directivos de los organismos formadores.

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