Universidad humanista

Cada mes en la enfermería de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Juan Marinello los estudiantes donan sangre voluntariamente junto a profesores y trabajadores. En esta oportunidad lo hacen los muchachos de la licenciatura en Lengua Inglesa

Autor:

Hugo García

Matanzas.— Un hecho frecuente cada mes en la enfermería de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Juan Marinello no por conocido deja de llamar la atención y merecer el elogio.

Estudiantes de varios años de la licenciatura en Lengua Inglesa están donando sangre voluntariamente junto a profesores y trabajadores. Hay cuatro camas y el personal de Salud Pública muestra su profesionalidad y cariño. A la entrada algunos están indecisos, pero otros desafían el reto humanitario.

María Celeste de Armas Iza, de 18 años y de primer año, acudió por primera vez a donar sangre y rompió el hielo, al no vacilar en debutar: «Tenía muchas expectativas ante lo desconocido; sin embargo, lo seguiré haciendo cada vez que pueda, pues me siento bien al saber que ayudo a alguien y que podría hasta salvar una vida, quizá la de un niño».

El Destacamento de Donantes por la Patria fue creado en este centro en 2011. Alumnos, profesores y trabajadores han aportado 300 donaciones. Actualmente lo componen 137 miembros, de ellos, 119 estudiantes (107 mujeres) y 19 profesores y trabajadores.

Recientemente a seis estudiantes y a la misma institución educacional les fue conferida la condición VIII Congreso de los CDR, por sus aportes en este movimiento altruista y por su trabajo en las tareas vinculadas a la organización cederista.

El licenciado Jesús Sotolongo, profesor de Matemática, sostiene que existía una tradición desde la época en que se crearon los destacamentos pedagógicos en Jagüey Grande y que desde hace casi tres años se ha consolidado en esta Universidad matancera.

«Demuestra la calidad humana de estos jóvenes, el valor solidario que crece en ellos y que los prepara como futuros maestros», manifiesta este hombre, que es el corazón del movimiento.

Poco a poco facilitan sus datos personales y se preparan para este acto generoso. Entre el ajetreo y dedicación de Ana María Hernández Aguiar, licenciada en Medicina Transfusional, le robamos un breve tiempo a esta mujer que se alegra mucho de trabajar con los jóvenes de este centro, pues según ella siempre muestran mucha disposición, son solidarios y cooperan: «Los pongo como ejemplo en cualquier contexto», afirma.

Tanto la licenciada en Enfermería Alina Crepo Portillo, como Mariuska Pérez, técnica en Medicina Transfusional, se enorgullecen cada vez que trabajan con los muchachos del Pedagógico. Estos jóvenes saben que no podrían regalar algo más valioso y valorado en extremo por la persona necesitada.

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