Bicicletazo contra la injusticia

Jóvenes de diversos países que estudian en universidades cubanas e integran la sexta brigada de solidaridad se reunieron este viernes para pensar nuevas maneras de frenar el genocidio imperialista y exigir la libertad de los Cinco

Autor:

Mileyda Menéndez Dávila

CAIMITO, Artemisa.— El verano pasado, cuando el primer Bicicletazo por los Cinco llegó al campamento internacional Julio Antonio Mella, el estudiante de Medicina Sa Fwad Abu Rob pensó en lo mucho que le gustaría participar en una aventura como esa para demostrar su gratitud y solidaridad hacia Cuba y denunciar los atropellos que Israel comete desde hace más de seis décadas contra Palestina.

Ayer volvió al campamento y con asombrada madurez constató cómo la historia da vueltas increíbles: Para bien, porque pudo cumplir su sueño de rodar y, en la arrancada del jueves desde el Parque Central, conoció a Fernando González, uno de los Cinco héroes cuya libertad se exige desde hace más de tres lustros.

Para mal, porque la barbarie contra sus coterráneos ya desconoce los límites de la resistencia humana, y lo que ayer fuera dolor hoy es indignación unánime. Así lo denunciaron jóvenes de diversos países que estudian en universidades cubanas e integran la sexta brigada de solidaridad, organizada por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap) con quienes se reunieron este viernes para pensar nuevas maneras de frenar el genocidio imperialista.

Pero la esperanza grita más alto que las bombas y ninguna injusticia logra ser eterna. De ello dan fe dos de los otros ciclistas, Adelson Aurelio Macueno y Adriano Bruno Rodríguez, también estudiantes de Medicina, cuyas patrias, Angola y Timor Leste, supieron hallar un camino digno al desarrollo tras décadas de ocupación y masacre.

Completan el piquete la comunicadora cubana Claudia Pérez, trabajadora del Icap, y el psicólogo Julián Andrés Gutiérrez, del Movimiento Juvenil Martiano e hijo de una Colombia también agotada por la guerra y confiada en que la nueva ronda de diálogos augure el tiempo de la paz.

Este es el segundo Bicicletazo y muchos quisieran que no hubiera un tercero, no porque falten fuerzas, sino porque sobran razones para esperar que los Cinco estén juntos en Cuba antes del próximo verano.

La divisa Yo te quiero libre, no va solo por ellos, sino por todas las víctimas de injusticia en el planeta, y también por quienes aprenden a disfrutar los derechos conquistados, como el doctor Leandro Nascimento, joven brasileño que lideró la marcha en 2013 y no vino a esta segunda vuelta para no abandonar su nueva cruzada por la vida en la comunidad de Jequie, provincia de Bahía, donde ha sido el primer y único médico.

La expedición continuará el domingo por otros puntos de Artemisa, escoltada como hasta ahora por ciclistas de los distintos pueblos que atraviesan en su ruta, y concluirá el día 19 en la capitalina Facultad de Ciencias Médicas Salvador Allende.

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