¿Se pierde el amor a la vida?

Violaciones de la Ley 109 e indisciplinas en la vía, evitables con un actuar responsable, son lamentablemente frecuentes y ocasionan un saldo negativo cada vez mayor

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

Vehículos que circulaban sin la Certificación de revisión técnica automotor (CRTA), conocido popularmente como el somatón, o con este vencido; algunos implicados en actividades no autorizadas y otros con pasajeros sin cumplir las normas establecidas para ello…

Conductores al volante después de haber ingerido bebidas alcohólicas, otros conduciendo vehículos del sector estatal sin estar acreditados para ello y no pocos al timón sin poseer licencia de conducción.

No faltaron violaciones registrales como cambio de motor; vehículos de tracción animal transitando por vías no autorizadas, y decenas de jóvenes que se remolcaban, en bicicletas y patines, de vehículos en movimiento, «para ir más rápido».

Fueron estas algunas de las indisciplinas y violaciones de la Ley 109 Código de Seguridad Vial detectadas en 10 629 vehículos inspeccionados por las fuerzas de la Dirección Nacional de Tránsito e inspectores estatales del Ministerio de Transporte en los operativos conjuntos que se realizaron en el país en los últimos días festivos de 2014.

Lo anterior lo dio a conocer Ricardo Ricardo Alonso, director de Inspección y Seguridad Automotora del Ministerio del Transporte, en la recién celebrada reunión de la Comisión Nacional de Seguridad Vial.

Se impusieron 3 767 multas a conductores de 4 298 vehículos detectados con violaciones; se retiraron 281 licencias de circulación y se les emitió actas de advertencia a 160 choferes, a la par que se condujo a unidades de la Policía a siete choferes dedicados a carreras de autos.

Si estas son las estadísticas que ofrecen los resultados de los operativos realizados en pocos días, imaginemos si se efectuaran de manera sistemática. Violaciones e indisciplinas como estas se registrarían en mayor cantidad y, lamentablemente, pocos conductores analizarían que la solución no radica en escaparse de este control, sino en la toma de conciencia para un actuar necesario y responsable.

Los números desalientan

En 2014 se registraron 11 294 accidentes de tránsito, 391 menos en comparación con 2013, mas no por ello debemos alegrarnos. El saldo total de víctimas fatales fue de 746 y de 8 831 lesionados; 59 fallecidos y 595 heridos más que en 2013, lo que demuestra que la gravedad de los hechos se ha incrementado con un indicador de peligrosidad de 9,5 muertos cada diez accidentes.

El teniente coronel Roberto Rodríguez Fernández, jefe de la Dirección Nacional de Tránsito, destacó que la distracción de los conductores, el irrespeto al derecho de vía, el adelantamiento indebido, los desperfectos técnicos y el exceso de velocidad figuran entre las causas más frecuentes de estos siniestros, cuyas tipificaciones más comunes fueron la colisión entre vehículos en marcha y el atropello a peatones y ciclistas.

El 73,2 por ciento de los conductores responsables tiene edades entre los 25 y 54 años, el 61,9 por ciento de las víctimas está entre los 20 y 49 años de edad, y del total de estas el 43,5 por ciento estaban en condición de pasajeros; el 39,5 fueron conductores y el 17 por ciento peatones, dijo Rodríguez Fernández.

«El año pasado se registraron 59 accidentes de impacto masivo, con un incremento de 16 hechos en comparación con 2013. En estos siniestros perdieron la vida 102 personas y otras 1 008 resultaron lesionadas, para un aumento de 37 fallecidos y 377 lesionados con respecto a 2013.

«Es lamentable registrar cifras como estas, y más aun encontrar en los operativos que realizamos en la vía a choferes indiferentes al peligro que acarrea conducir un vehículo para la transportación de pasajeros sin los requerimientos para ello, con un solo chofer, sin la certificación de revisión actualizada… Sin contar que en ocasiones los mismos pasajeros le restan importancia a estas cuestiones, pues solo desean llegar rápidamente a su destino».

Los peatones inciden cada vez más en la ocurrencia de accidentes de tránsito, enfatiza Rodríguez Fernández, y ello solo evidencia falta de responsabilidad y poco amor a la vida. «Se pone en riesgo la integridad individual y la de las otras personas que transitan por la vía, pues no solo los conductores deben cumplir la ley y evitar los incidentes de este tipo».

La prevención de los accidentes de tránsito debe encontrar cabida en la educación familiar, escolar y en la comunidad, apuntó la viceministra de Educación Irene Rivero. Porque trabajar directamente con los padres permite que en la educación de sus hijos prevalezca el sentido del autocuidado y la conciencia colectiva con relación a este tema, que no excluye el actuar incorrecto de algunos adultos mayores en la vía.

Con los raíles de punta

Al cierre de 2014 se reportaron 440 afectaciones a la seguridad del movimiento de los trenes en el ferrocarril público, catalogadas en 131 accidentes y 309 incidentes.

Al cierre de 2014 se reportaron 440 afectaciones a la seguridad del movimiento de los trenes en el ferrocarril público, catalogadas en 131 accidentes y 309 incidentes.

Jorge Pérez Borges, director de Seguridad e Inspección Ferroviaria del Ministerio de Transporte, comentó que los hechos fueron motivados, en mayor medida, por defectos técnicos de las vías, arrollamientos de ganado, negligencias de las tripulaciones, choques en pasos a nivel y atropellos de personas.

«La interposición de animales en la vía fue una de las mayores fuentes de accidentalidad, con 70 arrollamientos, registrados fundamentalmente en el occidente del país. Urge tomar medidas más severas con las entidades estatales responsables y con los propietarios de los animales para evitar que este tipo de situaciones se repita.

«Los choques en los pasos a nivel con vehículos automotores, acumularon 55 accidentes, con saldo de dos fallecidos y 53 heridos.

«La interposición de peatones al paso de los trenes provocó 68 accidentes y dejó consecuencias funestas, al provocar la muerte a 35 personas y lesiones a otras 34, incluidas algunas que padecían de trastornos mentales o se encontraban en estado de embriaguez en el momento del hecho».

Pérez Borges subrayó que los daños económicos ascendieron a 278 804 pesos. Ádemás resultaron afectados 64 177 metros de vías y una interrupción del tráfico ferroviario de 416 014 minutos en el año.

¿Turismo con la ley?

El 39,1 por ciento del total de accidentes registrados el año pasado (11 294) le corresponde al sector particular, mientras que en el sector estatal recayó la responsabilidad del 42,9 por ciento, fundamentalmente en el Ministerio del Turismo, cuyos vehículos incurrieron en el 61 por ciento de los accidentes.

En este punto vale la pena reflexionar en torno a la antigüedad de los vehículos implicados en los siniestros en la vía, pues erróneamente se cree que son los modernos los que menor participación tienen, cuando es frecuente que los conductores de este tipo de vehículos confíen más en estos y asuman conductas temerarias.

Luis Velazco Ladois, director de Transporte del Ministerio del Turismo, manifestó que al cierre de noviembre de 2014 esta entidad contaba con una flota de 20 266 vehículos, 541 más que en 2013, de los cuales 11 318 pertenecen a medios de transporte turístico y 8 948 a vehículos administrativos y de servicio.

«En el período se registraron 2 787 accidentes, con la participación de vehículos rentados y ómnibus turísticos en 2 715 de ellos. Se catalogan 176 accidentes catastróficos, con un reporte de 48 fallecidos y 221 heridos, que con respecto a 2013 significan tres muertos más y 38 lesionados menos que en 2013.

«Los vehículos de renta, conducidos por nuestros clientes, intervinieron en un total de 2 623 accidentes de tránsito en ese período. Se aplicaron 305 multas a choferes profesionales de la entidad, principalmente por poseer la certificación de revisión vencida, hojas de ruta con tachaduras, cometer violaciones de las señales en la vía y no respetar el derecho de vía, entre otras».

Velazco Ladois insistió en que la mayoría de los accidentes en los que participaron vehículos de renta eran manejados por cubanos y cubanoamericanos, lo que da cuenta de la baja percepción de riesgo de nuestra población como consecuencia de conductas temerarias asumidas en la vía y hace pensar a esta reportera, en coincidencia con algunos lectores, que nuestra ley aún es muy noble en las sanciones y cuantías en las multas, por lo que son frecuentes los casos de reincidencia en violaciones e indisciplinas viales.

Sin embargo, y aunque la legislación fuera más severa, más que leyes hace falta sembrar valores, cultura, conocimientos… amor a la vida.

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