La apatía no lidera, apaga

En la asamblea de representantes del Ejército Occidental previo al X Congreso de la UJC muchos jóvenes se refirieron a la necesidad de afianzar el liderazgo e influencia de la organización en sus procesos, movimientos, actividades y en todo el universo juvenil

Autor:

Yuniel Labacena Romero

No hay duda de que el comité de base se va a parecer a su secretario general. Si este último es apático, indiferente y sin motivaciones, así lo será su organización de base. Al contrario, si es optimista, tiene deseos de hacer, escucha las inquietudes y sugerencias de sus integrantes, y entre todos se trata de buscar soluciones, los jóvenes se verán más interesados en pertenecer a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).

Esto lo afirmó el teniente de corbeta Pedro Arturo Chamizo, de la Base Naval Occidental, en la asamblea de representantes del Ejército Occidental previo al X Congreso de la UJC. Como este combatiente, muchos jóvenes allí se refirieron a la necesidad de afianzar el liderazgo e influencia de la organización en sus procesos, movimientos, actividades y en todo el universo juvenil.

Chamizo Lombillo compartió la idea de que en muchos de los colectivos se busca para secretarios generales o para dirigir a aquellos militantes que tengan tiempo para actualizar los documentos de la organización y hacer las reuniones ordinarias, y no a los que sean verdaderos líderes, motivados por su trabajo y que se destaquen entre los jóvenes.

El soldado Liván Alonso Rodríguez, quien cumple su servicio militar activo y, además, es secretario general de un comité de base, aseguró que no podemos reducir el trabajo de la UJC a esperar que alguien nos diga las cosas que tenemos que hacer o vengan a actuar por nosotros sin tener en cuenta nuestros intereses y preocupaciones.

«Tenemos que sentir que cada uno de nosotros somos la UJC y que nuestras tareas dependen del empeño que les pongamos. Tenemos que alejarnos de ese concepto que simplifica el trabajo de la organización a la realización de reuniones monótonas y a pagar la cotización. Ese espacio no puede ser solo para analizar problemas, sino también para planificar actividades, practicar deportes, estimular a los destacados y debatir sobre los temas que nos preocupan. Y ello llevará a que los jóvenes que no son militantes vean en la organización un espacio importante de participación».

Numerosos delegados, como la teniente Yasmary Rodríguez Espinosa, de La Habana, y el soldado Yosnel Rivera González, de Pinar del Río, destacaron que entre sus principales misiones en las instituciones armadas están las de prepararse para la defensa de la Patria y mejorar en el trabajo patriótico con los combatientes, niños, adolescentes y jóvenes, así como la de aumentar la divulgación para mayor participación en el concurso Amigos de las FAR, una forma de fortalecer el trabajo político ideológico y acercar a los más nuevos a las instituciones armadas.

El primer teniente Carlos Yaser Cabrera, de la provincia de Artemisa, se refirió a la necesidad de crecer en la organización, pero no hacerlo por cumplir, sino con aquellos jóvenes que tengan compromiso, estén dispuestos a trabajar por la organización y tengan virtudes. «En muchas unidades tenemos a estos jóvenes y no los buscamos; y muchas veces crecemos sin tener presente esos detalles tan importantes».

Con esos criterios coincidió Yolan Estefanis Castanedo, estudiante de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos (EMCC) de Guanabacoa, quien insistió en que no podemos incorporar a nuestras filas jóvenes con señalamientos. «Se trata de buscar a los mejores y que no ingresen a la organización militantes sin que reúnan las condiciones».

Del debate no se excluyeron temas como el poco aprovechamiento de los espacios para el reconocimiento a quienes se destacan, y la necesidad de hacer las cosas con dinamismo y de saber que la juventud somos todos. Así lo señaló la teniente Yisel Peña Gutiérrez, de la región militar de Artemisa, quien llamó a fortalecer el trabajo político ideológico no solo con los soldados, sino también con quienes los dirigen a ellos y con todos los jóvenes. «Esta es una misión que no necesita de muchos recursos, sino de la iniciativa propia y de hacerlo con creatividad».

De eso se trata, al decir del General de División Lucio Juan Morales Abad, miembro del Comité Central del Partido y jefe del Ejército Occidental, quien junto al General de Brigada Jorge Luis Méndez de la Fe, segundo jefe de la Dirección Política de las FAR, presidió la asamblea. Además, elogió la fluidez, soltura y profundidad de las intervenciones de los jóvenes. «Es difícil imaginarnos a la edad de ustedes hacer algo similar. Con jóvenes como los reunidos aquí, el Ejército puede seguir cada día adelante».

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.