Así se anunció hace 57 años la salida del primer dedeté. Autor: Juventud Rebelde Publicado: 25/02/2021 | 12:06 am
¡57, mi gente!
Qué sátira en la escritura,
qué humor, qué caricatura,
qué parodia irreverente;
un suplemento elocuente
que exhibe color local;
la carcajada textual
vestida de criollismo,
estampas de periodismo
gráfico patrimonial.
Una conjunción de empeño,
maestría, picaresca
y el mensaje que merezca
un subliminal diseño
(para el lector más risueño),
hecho por el más osado
dream team, que había colgado
aquel cartel divertido:
«No entre si no es requerido.
Evite ser empleado».
25 de febrero
del año 69,
que el mal tiempo no se lleve
aquel jugoso aguacero.
Que le florezca el sendero
aunque tenga que irse a pie
porque apenas pasa un P…
al filósofo de esquina
que bebe, cual medicina,
las siglas del DDT.
El Dicloro-Difenil-
Tricloroetano viene
con dosis de kerosene,
broma en tono juvenil,
cada obra es un fusil
contra los mancos mentales.
Antes de modas virales
que se esfuman por momentos
estaban los suplementos
impresos, hoy digitales.
Crónicas y dibujantes,
humor blanco, negro, absurdo
contra el más prosaico o burdo
dogma que imperara antes.
Mutaron los integrantes,
pero jamás la memoria.
Entre los días de gloria
y las noches regulares,
a pesar de los pesares,
el Dedeté ha hecho historia
combatiendo cualquier plaga
dañina a la juventud,
testimoniando salud,
poniendo el dedo en la llaga,
y pidiendo que no se haga
de rogar por existir,
pues la intención es seguir
con el nombre de un veneno
que, no obstante, sabe bueno
y hasta nos hace reír.
