Confluencia de rebeldías

JR abre un espacio para recorrer hitos de una organización que dio forma revolucionaria a la unidad de la juventud cubana

Autor:

Yuniel Labacena Romero

La Asociación de Jóvenes Rebeldes (AJR) fue la que abrió el camino a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) después de la victoria de enero. Surgió como iniciativa de Ernesto Che Guevara, quien desde los primeros años de la naciente Revolución, se convirtió en líder indiscutible de la juventud cubana.

En un documento, con fecha 30 de agosto de 1959 y elaborado en las oficinas del Departamento de Instrucción del Ejército Rebelde, que entonces dirigía el Che, aparecen las ideas iniciales para crear esta agrupación.

El 28 de enero de 1960, en el acto celebrado en homenaje al aniversario 107 del natalicio de nuestro Héroe Nacional José Martí, el Guerrillero Heroico presenta oficialmente a la nueva organización.

Fue el 21 de octubre de 1960 durante la Primera Plenaria Nacional de la Asociación, cuando se aprobó la integración de todas las organizaciones juveniles que apoyaban el programa de la naciente Revolución, convirtiéndose así la AJR en la fuerza rectora y aglutinadora de la juventud de entonces.

Los jóvenes que militaban en las filas del Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, la Juventud Socialista, la Confederación de Estudiantes de la Segunda Enseñanza y la Agrupación Juvenil Campesina Frank País, ahora se agrupaban en la AJR, la que también abrigó en su seno a quienes aún permanecían en agrupaciones religiosas o de corte burgués.

Desde un inicio la Asociación tuvo como fin encauzar la vida de miles de adolescentes y jóvenes que, desempleados y con bajo nivel escolar como rasgo típico, no tenían ningún porvenir hasta entonces. Con su carácter semimilitar llegó a agrupar a más de 20 000 muchachos y muchachas —sin distinción de raza, religión e ideología—, que forjaron en ella su voluntad, entereza revolucionaria y tuvieron su protagonismo en la Cuba naciente.

En la Cuarta Plenaria Nacional de la AJR, efectuada del 21 al 24 de octubre de 1961, se habló de centralismo democrático, de dirección colectiva, el carácter selectivo que debía primar en las filas, las ideas del marxismo leninismo y de alcanzar la condición de vanguardia de la juventud cubana. En la clausura de la cita nació el lema «Estudio, trabajo, fusil».

Los jóvenes de esos años se sumaron a las zafras del pueblo, la recogida de café, el corte de marabú, la incorporación a las brigadas productivas, a los batallones milicianos en la limpia del Escambray, y fueron además nuestros artilleros antiaéreos y antitanques en Playa Girón y los que llevaron la luz de la enseñanza a los sitios más recónditos de la nación.

Fuente: Archivo Central de la UJC

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