Acabar de poner el huevo

Si se quiere fortalecer la empresa estatal socialista hay que pensar estratégicamente entre todos para buscar soluciones a los problemas. Los resultados de los avicultores pineros en el manejo de la masa, la atención al hombre y la productividad son un buen ejemplo

Autor:

Roberto Díaz Martorell

NUEVA GERONA, Isla de la Juventud.— Los resultados productivos del sector avícola en la Isla de la Juventud demuestran el fortalecimiento de la empresa estatal socialista de cara a su objeto social.

Datos suministrados por la Empresa revelan que al cierre de abril los trabajadores del sector aportan más de 500 000 unidades por encima del plan (7 306 800 huevos), aseguran 12 unidades per cápita en el mes a los más de 84 000 pineros, y surten otros destinos de tipo social como las instituciones de Educación, Salud Pública y la venta liberada a la población y envíos a la capital del país.

Julio César Vázquez Osorio, jefe de la Unidad Empresarial de Base de la Avicultura aquí, comentó a JR que de mantener ese ritmo no tendrán dificultades para cumplir con el plan anual de 24,2 millones de unidades.

Julio César Vázquez Osorio, jefe de la Unidad Empresarial de Base de la Avicultura en la Isla de la Juventud. Foto: Ana Esther Zulueta

«Nos trazamos la estrategia de acelerar las producciones en el primer trimestre debido a que la época de lluvia y calor es riesgosa para los animales más propensos a contraer parásitos y hongos», contó Vázquez Osorio.

«El buen trabajo responde a la aplicación eficiente de sistemas de pago vinculados a los resultados productivos, y los trabajadores se sienten motivados y más dueños. Es una prioridad la atención al hombre tanto en lo laboral como en lo personal. Si se trabaja contento, se es más productivo», acotó.

Antonio Joaquín Pernas, delegado del Ministerio de la Agricultura en la Isla de la Juventud, reconoció que los avicultores marcan la avanzada del sector ganadero local a partir de la aplicación de un modelo de gestión eficiente que incluye la ampliación de las capacidades productivas con fuerzas propias, mejoramiento de la calidad de vida de los animales en las naves y la utilización de las áreas ociosas en fincas de autoabastecimiento.

«Con el trabajo que estamos haciendo, el control y la exigencia por la calidad, se observan, no maravillas, pero sí higiene, limpieza, organización del trabajo, productividad y sentido de pertenencia. Se respira unidad, aunque todavía no estamos satisfechos, porque nos queda mucho por hacer.

«Este despegue en la avicultura debe ser la guía para otras áreas de la ganadería, como la porcina, la vacuna y  la bovina, y en el resto de las unidades de la Agricultura, ya que las entidades del Estado cuentan con los recursos y el financiamiento que necesitan, además de que se benefician de las bondades del experimento de venta liberada sin subsidios de insumos, equipamientos y servicios agrícolas que inició en la Isla de la Juventud en 2014», aseveró.

El ciclo productivo

Desde 2010 aquí se trabaja con jaulas de fabricación china, denominadas baterías, que garantizan más del 90 por ciento de viabilidad en la granja donde se inician las futuras gallinas ponedoras de huevo, explicó Vázquez Osorio.

«Tenemos asegurado el ciclo completo, porque funcionan las granjas de inicio con tecnología china y una capacidad para 43 000 animales, las de reemplazo y, finalmente, las ponedoras», expresó.

«En las granjas de inicio es donde ganamos la pelea, porque cuando a un animal chiquito le das buena nutrición, al final rinde. Nosotros traemos las pollitas de La Habana para garantizar la calidad genética, y están aquí hasta los 35 días más o menos. Luego se trasladan a la unidad de reemplazo, donde viven unos 112 o 120 días para convertirse en ponedoras.

«Los resultados que mostramos son positivos y hemos logrado que una pollita con 158 días produzca un 74 por ciento de posturas, lo que indica una buena crianza», dijo.

No solo de huevo se vive

Un informe de la Dirección de Economía y Planificación del territorio a la Asamblea Municipal del Poder Popular reveló que al cierre de 2015 la empresa productora de alimentos presentó problemas con la disponibilidad de carne de ave a partir de dificultades en la importación del producto en el país y su traslado al territorio. Sin embargo, se cumplió lo previsto para las dietas médicas y los ancianos.

Ante la compleja realidad, los avicultores locales enfrentan un proceso inversionista en el sector, a fin de sustentar la diversificación de la producción de aves, según se prevé en el Programa de Desarrollo Integral para el actual año.

En ese sentido, Vázquez Osorio informó que en el plan de 2016 se contempla la producción de carne de pavo, faisán, guineo y pollo rústico, al tiempo que se incrementa la crianza de codorniz, hoy con 18 000 ejemplares que ponen 3 000 huevos diarios.

«Aumentamos la capacidad en la granja dedicada a la crianza de pavos, donde se podrá cebar en 120 días a 8 000 animales con vistas a abastecer el mercado agropecuario estatal y al turismo, aunque en cifras pequeñas», dijo.

El directivo apuntó que fomentar la producción de pavos, codornices y gallinas rústicas y semirrústicas responde, además, a su gran fertilidad, que les permite mantener una viabilidad y capacidad excepcionalmente altas para incubar.

A eso se suma, según comentó Borja Toirac, veterinaria de la unidad, el cumplimiento de las normas de bioseguridad y adecuado manejo de la masa, que permite a los pavos alcanzar en 120 días un peso promedio de siete kilogramos.

El hombre en el centro de atención

Hay transformaciones favorables en las instalaciones estatales, algo que se constató recientemente durante un recorrido por el sector avícola. Áreas antes ociosas exhiben el crecimiento de frutales como guayaba, mango y limón y otras ya están listas para otros cultivos con fines de autoconsumo y venta a los trabajadores.

Aracelys Leyva Figueredo, directora de la Empresa integral ganadera en el territorio, subrayó que es una prioridad para los avicultores la atención al hombre. «Con los autoconsumos hemos llegado a ofertarle a cada trabajador, mensualmente, hasta 50 libras, de granos, hortalizas, carne y toda la vianda que hemos sido capaces de producir, que aún es poca, pero trabajamos para incrementarla».

Vázquez Osorio comentó que entre las proyecciones se incluye la siembra de boniato, yuca y otras viandas de ciclo corto para el autoconsumo. Ya se arregló la cerca perimetral y el sistema de crianza de las aves, que es sobre burros. Antes se hacía en piso y era más complejo y riesgoso porque las aves podían contagiarse con parásitos y hongos.

«Estamos asegurando el futuro con la incorporación de jóvenes al sector, ya que más del 60 por ciento de los trabajadores son mujeres y el promedio de edad es superior a los 55 años», explicó.

Entre las principales causas del alto rendimiento productivo y la imagen de la avicultura pinera, según directivos del sector, figura el incremento salarial a partir de los resultados, hoy superior a los   1 500 pesos mensuales, realidad que, a la vez que alegra los bolsillos,  influye en el compromiso de los trabajadores, acotó Vázquez Osorio.

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