La Ley que transformó el campo cubano

El 17 de mayo, con la entrega de los títulos de propiedad a los campesinos, se definía legalmente un límite de 30 caballerías para los poseedores de tierra, por lo que de esa manera quedó suprimido el latifundio

Autor:

Yoerky Sánchez Cuéllar

En 1953, en su alegato de autodefensa La Historia me absolverá, Fidel Castro denunciaba: «El 85 por ciento de los pequeños agricultores cubanos está pagando renta, y vive bajo la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas. Más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas, está en manos extranjeras».

Fue precisamente este uno de los seis problemas señalados por el joven abogado en el juicio del Moncada, al que tendría que dar respuesta un gobierno que representara los intereses del pueblo. Por eso, a pocos meses de triunfar la Revolución, el Consejo de Ministros se trasladó hasta La Plata, en plena Sierra Maestra, para aprobar un documento que sintetizaba el reclamo de muchos hombres y mujeres del campo: la Primera Ley de Reforma Agraria. La fecha escogida, el 17 de mayo, rememoraba el asesinato de Niceto Pérez, quien en 1946 cayera en defensa de los derechos del campesinado cubano.

Semanas antes de la histórica firma hubo un congre-

so campesino en el cuartel Moncada. Y allí Fidel habló sobre la futura Reforma. «¿En qué consiste? Es una ley muy compleja. Consiste, por ejemplo, en decir que el latifundio es un mal social que tiene que desaparecer de Cuba… Consiste también en decir: Todos los hombres que trabajan sobre la tierra y que han dejado su sudor durante años y años y que siempre han tenido que entregar la parte suculenta de su cosecha al dueño supuestamente legal de la tierra, es hoy y para siempre el dueño legal de la tierra que trabaja. Qué quiere decir: que en Cuba no habrá más precaristas, más aparceros, más arrendatarios…».

El 17 de mayo, con la entrega de los títulos de propiedad a los campesinos, se definía legalmente un límite de 30 caballerías para los poseedores de tierra, por lo que de esa manera quedó suprimido el latifundio.

Con la medida, las más afectadas serían las compañías norteamericanas, fundamentalmente las vinculadas a la producción azucarera como la Cuban Atlantic Sugar, con 284 401 hectáreas; la American Cuban Refining (136 546 ha) y la Cuban American Sugar Company (143 648 ha), entre otras.

Según el periodista Juan Marrero, la Ley de Reforma Agraria definió los campos en todos los órdenes de la vida nacional y marcó el momento en que empezó a agudizarse el enfrentamiento entre los seguidores del naciente proceso revolucionario y los representantes de intereses burgueses.

«Latifundistas, ganaderos, terratenientes, geófagos, monopolios yanquis que han invertido capitales en Cuba y el Gobierno de Estados Unidos, entonces encabezado por Dwight Eisenhower, estrechan filas, usando en principio al Diario de la Marina y otros medios de comunicación, para expresar su desacuerdo con la Ley Agraria. Para todos está claro que el director de esta orquesta y de la campaña contrarrevolucionaria está en Washington», señalaba Marrero.

La aprobación de esta Ley constituyó la más radical de las medidas adoptadas por la Revolución en su primera etapa, pues benefició a más de 100 000 familias campesinas y borró el fantasma del latifundismo en Cuba.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.