Miradas «falsas»

Mientras aumenta el interés de no pocas mujeres por colocar pestañas postizas en sus ojos, se incrementa también la preocupación de los especialistas, pues los peligros asociados a esta moda pueden comprometer la calidad de la visión de las personas

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

«Mis pestañas son muy cortas, por eso a veces exageraba el rímel, aunque de todas maneras nunca estaba conforme. Me hablaron de las extensiones de pestañas y encontré la solución perfecta».

—¿Qué sucedió entonces?

—Estaba contenta con mi look, ya sabes que los ojos llaman mucho la atención. Las tuve puestas como tres meses seguidos, pero la irritación en los ojos me obligó a quitármelas. Descansé un tiempo y después volví.

—¿Algún médico te vio? ¿Quién te las colocó?

—No, no fui al hospital. Algunas de mis amigas las usan y la primera vez me las puso un muchacho en un salón de belleza.

«Mis ojos mejoraron cuando pasaron unas semanas sin ellas, pero volví a ponérmelas. No fui al salón, aprendí a cómo hacerlo y las compré en un sitio en Internet. Yo creí que las había colocado bien, pero a los días empecé a sentir ardor y picazón, y comenzaron a hincharse los párpados.

«Tuve miedo y me quité las extensiones. A nadie que conozco le había pasado algo así, pero preferí salir de eso y entonces fui a ver a un oftalmólogo. Ahora tengo un tratamiento simple porque no fue grande el daño, pero cuando el médico me explicó lo que podía haberme pasado, me convencí de que es preferible quedarme con mis pestañas cortas».

A María Leydis le sucedió lo que a cualquier muchacha de 15 años puede ocurrirle, aunque no es la edad lo que determina el riesgo para estéticamente lucir bien.

Disímiles tratamientos de belleza y procederes de este tipo prometen un look rejuvenecido, una garantía de lozanía y beldad en la que muchos confían, sin detenerse a valorar los riesgos para su salud y sin tener en cuenta la preparación de quien los realiza.

Moda que preocupa

Mientras aumenta el interés de no pocas mujeres por colocar pestañas postizas en sus ojos, se incrementa también la preocupación de los especialistas en Oftalmología, pues los peligros asociados a esta moda pueden comprometer la calidad de la visión de las personas.

El Colegio de Oftalmólogos del Reino Unido advirtió recientemente sobre los riesgos de llevar con frecuencia pestañas postizas. También el Ministerio de Salud en Japón manifestó su inquietud por el alza de las infecciones causadas por esta moda.

Si los tratamientos de belleza se hacen bien, cumplen su objetivo estético, pero aun así, el excesivo uso que se hace de ellos no siempre trae los mejores resultados.

Si por el contrario, no existe regulación alguna en el proceder o se acude a quien no está capacitado profesionalmente para realizarlo, el peligro es mayor. Sobre este y otros temas relacionados se debatió en profundidad en el recién celebrado 1er. Congreso Internacional de Estética, Cosmetología y Medicina Estética y Salud 2016, efectuado a principios de este mes, en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Inflamación de los párpados y conjuntivitis, hasta serios daños en la córnea, pueden ser algunos de los padecimientos derivados de la colocación indiscriminada de pestañas postizas, advirtió a esta reportera el cosmetólogo, especialista en tratamiento facial, Daniel Diez Quelle.

Las mujeres, quienes son más asiduas a este tipo de proceder, pueden presentar irritación en sus ojos y rasguños, lo que se agrava con la suciedad acumulada, si la falsa pestaña no se retira para que la natural tome aire, explicó.

«El pegamento que se utiliza para dotar a los ojos de pestañas más llamativas, puede ocasionar reacciones alérgicas, sobre todo si contiene formaldehido. No es poco común, además, ver que las mujeres permanezcan mucho tiempo con las pestañas postizas colocadas, lo que favorece la acumulación de polvo, bacterias y suciedad en general», comentó Diez Quelle.

La revista Medical Daily presentó un estudio sobre este caso particular de la moda, en el que el especialista Robert Dorin especifica que el peso de utilizar extensiones todo el tiempo puede causar tensión en el folículo de las pestañas y eventualmente hacer que se caiga y que no vuelva a crecer.

«La motivación para usarlas es hacer que las pestañas se vean más abundantes y, en realidad, pueden causar el efecto contrario y hacerlas más delgadas», agrega.

El oftalmólogo Masayoshi Kajita, de la clínica Kajita en Tokio, Japón, detalla en una recién concluida investigación sobre el tema, que el problema más grave se debe enfrentar cuando se evidencia un cambio en la superficie del ojo.

Si las pinzas dañan el ojo durante el procedimiento o si la extensión no está bien adherida, puede haber una infección que, en caso de agravarse, el paciente puede perder la vista, asevera.

Debido a los riesgos de este tratamiento, en Japón está prohibido colocarlas sin una licencia especial, pues en no pocas ocasiones el intrusismo profesional en áreas de la estética y la cosmetología ponen en riesgo la vida de las personas.

Una vez más, esta reportera escribe sobre procederes estéticos y de belleza en las páginas de este diario, sin el ánimo de iniciar una batalla campal contra ellos. La motivación fundamental es que usted comprenda los peligros que para la salud entraña el apego irracional a ciertas tendencias de la moda, que pueden comprometer nuestra salud si no se valoran con sensatez.

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