Matthew, el más intenso desde 2007

Este huracán tuvo características peculiares, por la cantidad de horas que estuvo estacionado sobre nuestro territorio, y las lluvias, vientos e inundaciones, fueron sus efectos más peligrosos, según precisaron especialistas en el espacio de la Mesa Redonda

Autores:

Ana María Domínguez Cruz
Yuniel Labacena Romero

Baracoa, Maisí, Imías y San Antonio del Sur son los municipios guantanameros más afectados luego del paso del poderoso huracán Matthew por la zona oriental de nuestro país, donde no se reportaron pérdidas de vidas humanas, trascendió en la Mesa Redonda de este miércoles.

Este ciclón se distinguió por su movimiento lento, debido a la influencia de un anticiclón sobre el océano Atlántico, así como a otras características en la parte superior de la atmósfera, explicó el Doctor José Rubiera, del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología.

Añadió que las lluvias, los vientos y las inundaciones costeras fueron los efectos más peligrosos de este huracán, el más intenso en el área del Caribe desde 2007. Coincidentemente entró casi por el mismo punto que lo hizo hace 53 años el huracán Flora, acotó.

Un reporte ofrecido por periodistas de Guantánamo mostró que en Baracoa aún no hay fluido eléctrico y existen varios puentes colapsados. Las imágenes reflejaron que las viviendas más cercanas al malecón de la Ciudad Primada están profundamente dañadas, incluso casas de dos niveles perdieron el segundo, y los edificios, sus balcones. Además, las panaderías y otros centros de alimentos están totalmente colapsados.

En San Antonio del Sur se reportaban 63 viviendas afectadas de manera total y 192 de forma parcial, así como daños en diez escuelas de diferentes niveles de enseñanza. Se registraron también afectaciones en el servicio eléctrico y la telefonía. Era imposible transitar por seis kilómetros de la carretera de la zona del Bate Bate.

De acuerdo con el reporte televisivo, se comenzaron a desobstruir las vías y para ello se planificaron cinco grupos de trabajo que laboran intensamente para devolverlas a la normalidad. Además, se adoptaron las primeras alternativas para suministrar alimentos en conserva a la población, mientras que brigadas de la Unión Eléctrica se aproximan al territorio para resarcir los daños.

Abel Salas García, vicepresidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, destacó en el programa televisivo que el acumulado de las lluvias en zonas específicas de la provincia de Guantánamo osciló entre 300 y 500 milímetros en las últimas 48 horas, mientras en Holguín y Santiago de Cuba hubo registros aproximados de cien milímetros.

Precisó el Vicetitular que en el país existen 790 equipos para realizar estas mediciones, de los cuales 404 se localizan en la zona oriental. «No hubo grandes cambios en los volúmenes de agua almacenados, pues solo se recuperaron 38 metros cúbicos en la zona oriental», aseguró.

«Mantenemos el monitoreo para dar respuesta cuanto antes a cualesquiera de las afectaciones que puedan reportarse en las próximas horas», apuntó.

En un contacto con el periodista Abdiel Bermúdez en la provincia de Holguín, se conoció que la industria niquelífera no tuvo grandes afectaciones.

El director general del Instituto de Meteorología, Celso Pazos Albedi, abundó en la Mesa Redonda sobre la calidad del equipo que labora de manera intensa y cohesionada durante eventos meteorológicos como este en la institución.

Explicó que el Sistema Nacional de Meteorología es la base de todo el trabajo que se despliega, con 68 estaciones en todo el país, las cuales vigilan de manera permanente el comportamiento del clima.

La información de los radares, ubicados incluso en zonas costeras, y la información satelital, son vitales para lograr un seguimiento preciso, comentó.

Este huracán tuvo características peculiares, por la cantidad de horas que estuvo estacionado sobre nuestro territorio. Afortunadamente su trayectoria nos libró de efectos muy perjudiciales, pues la situación que vivió el pueblo guantanamero podría haber sido peor, aseguró.

Pazos Albedi elogió el trabajo desplegado por los medios de prensa del país para mantener informados al pueblo y al mundo de lo acontecido en la zona oriental del país.

El Doctor Rubiera ratificó que el clima volverá a la normalidad progresivamente y advirtió que en el occidente del país se pueden registrar chubascos aislados y vientos del nordeste.

Luis Ángel Macareño, segundo jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, llamó en la Mesa Redonda a actuar con cautela tras el paso de Matthew. «Aún nadie se puede confiar, persisten las lluvias y las inundaciones costeras. Lo más importante es preservar la vida».

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