En helicóptero tras el duro rastro de Matthew

Un equipo de reporteros de varios medios de prensa tuvo acceso, por vez primera y vía aérea, a territorios del este guantanamero que aún permanecen aislados por carretera. Las imágenes desgarran, el aliento admira

Autor:

Héctor Carballo Hechavarría

GUANTÁNAMO.— Los sembrados lucen arrasados por el cauce aún desordenado de los ríos y son varios los puentes destruidos. Los árboles parecen todos haber sido podados a una misma altura y con mucho filo. Son escasos los techos que permanecen o sirven al menos para guarecer.

La anarquía de unas mesas y sillas escolares apiñadas contra las paredes de las aulas sugieren una rara sensación de absurdo y de impotencia.

Las manos de la gente, agitadas hacia el cielo, transmiten ora un saludo, ora un gesto de invitación y resistencia.

¿Cuánta obra humana destruida en tan poco tiempo? ¿Cuántas imágenes desgarradoras cabrán en una cámara fotográfica o de video?

Eran algunas de las preguntas que se hacían los integrantes de un equipo de reporteros que logró sobrevolar ayer, gracias a las mejoras del estado del tiempo, varios de los municipios del este guantanamero que todavía permanecen aislados por carretera con el resto de la provincia, obteniendo así las primeras imágenes aéreas de su situación.

Poblados como San Antonio del Sur, Yacobo Abajo, Imías, Playitas de Cajobabo, Llana y Maisí, fueron algunos de los puntos sobrevolados por el helicóptero Mi-17 de la Fuerza Aérea Revolucionaria, que tuvo como destino final la barriada de Los Arados, en el mismo municipio de Maisí, donde el equipo reporteril pudo obtener impresiones.

Devastada prácticamente por el fuerte impacto de Matthew, en esa comunidad rural, inaugurada por Fidel en el año 1967, el delegado de la circunscripción, Jorge Luis López, destacó que fue la organización y disciplina mostradas por la población lo que impidió que no se perdiera vida humana alguna.

«En esta primera etapa de recuperación, la gente está colaborando en la recogida de escombros desde dentro de las casas, y a pesar de los daños, mantenemos un alto espíritu de resistencia».

Alexander Azahares, quien vio perder todo el techo de su casa, se refugió junto a otras familias en el círculo infantil del poblado, uno de los sitios que sirvió como centro de evacuación.

Portando una bandera cubana en sus manos, lo que más causa admiración de Azahares, al igual que del resto de sus vecinos, es la ecuanimidad. «La Revolución nos enseñó a resistir y vencer, y en esta difícil situación nuestra unidad nos da mucha confianza en nosotros mismos y en ella», afirmó el trabajador agrícola.

Los vecinos alabaron el alto nivel de información mantenido por los medios de comunicación, la Defensa Civil y el Instituto de Meteorología, que permitió organizar con tiempo la evacuación y salvar lo único irrecuperable: la vida.

Testimonio vía satélite

Este jueves, desde el telecentro guantanamero Solvisión, se pudo dialogar, a través de un dispositivo satelital, con el periodista Eniel Navarro Leyva, de la televisora Primada Visión, quien se encontraba en el municipio de Maisí durante los embates del huracán.

Este reportero, quien vivenció las horas de los duros embates del fenómeno climatológico, recalcó que las afectaciones materiales fueron severas.

El sector agrícola, igualmente, se encuentra entre los más perjudicados. Las plantaciones de café sufrieron grandes perjuicios.

El periodista explicó que en horas de la mañana de este jueves el Presidente del Consejo de Defensa Provincial de Guantánamo, Dennis Legrá Azahares, se personó en ese municipio, junto al general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y el ministro del Transporte, Adel Yzquierdo. Como parte del recorrido se reunieron con los miembros del Consejo de Defensa Municipal para precisar las orientaciones de esta etapa.

En el diálogo se conoció, además, que se trabaja para enlazar el municipio de Maisí por vía terrestre, a través de Cajobabo, pues por Baracoa los viales se mantienen incomunicados por daños a los puentes.

Eniel dijo que hay una atención especial a los centros de evacuación, sobre todo en cuanto a la alimentación y a las condiciones generales de los evacuados en esas instituciones. También que prima la solidaridad entre los afectados, quienes avanzan en el proceso de recuperación.

El huracán dañó severamente las cubiertas ligeras en el extremo oriental del país.

El edificio más estrecho de Cuba y otras instalaciones estatales fueron muy golpeados por el ciclón.

Se trabaja aceleradamente para restablecer las vías de comunicación.

En medio de la devastación, los habitantes de Maisí confían en que la Revolución no los abandonará.

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