Sentimientos ¿indescriptibles?

¿Te has preguntado alguna vez cómo nombrar algunas sensaciones que has experimentado, pero que no tienen un término exacto que las defina?

Autor:

Aileen Infante Vigil-Escalera

La extraña necesidad de mirar a alguien a los ojos, querer recuperar lo que sentimos en un determinado momento, darnos cuenta de que tenemos una vida muy común, la frustración ante el tiempo que se tarda en llegar a conocer a alguien… Nuestro día a día está repleto de emociones y sentimientos comunes que no reciben ningún nombre.

Precisamente a estos huérfanos de denominaciones prestó especial atención el editor y realizador audiovisual estadounidense John Koenig, quien desde 2009 intenta bautizarlos en su curioso proyecto web The dictionary of obscure sorrows (El diccionario de las tristezas/dolores/penas oscuras, según sus distintas traducciones).

Para ello no solo se valió de la descripción escrita, sino también de videos donde inserta imágenes nostálgicas que invitan a la reflexión, mientras narra situaciones que ayudan a ejemplificar el concepto.

De esta forma, según varios sitios digitales, Koenig ha logrado crear más de cien neologismos e, incluso, invita a los lectores de su página a que postulen sus propios sentimientos indescriptibles para que él pueda darles un nombre, como parte de un interesante ejercicio que busca adentrarse en las profundidades de la sicología humana de estos tiempos, mediante el lenguaje y las palabras.

Al respecto, el propio autor asegura que cada palabra en realidad significa algo etimológicamente, y han sido construidas a partir de una docena de idiomas y jergas populares actualizadas, para que así tengan una construcción de varios idiomas y todos estemos presentes en ellas. «Cada definición original pretende llenar un hueco en el lenguaje para dar un nombre a las emociones que todos podríamos experimentar».

De tal suerte, te proponemos acercarnos a algunas de las más comunes, así como a los orígenes etimológicos de cada nuevo término.

Sonder: la comprensión de que cada persona tiene una vida tan intensa y compleja como la nuestra. En alemán significa «especial» y en francés se usa para «sondear, explorar, o bucear». Ambos fueron usados para esta palabra.

Opia: la extraña necesidad de mirar a alguien a los ojos, lo que puede dar al mismo tiempo una sensación invasiva y vulnerable. Del griego opia, plural de «opio», de los ojos.

Monachopsis: la sensación sutil pero persistente de estar fuera de lugar. Del griego monachus «sola, solitaria» + opsis «visión».

Altschmerz: Cansancio hacia los mismos viejos problemas que siempre hemos tenido, los mismos defectos aburridos y ansiedades que nos han estado atormentando por años. Del alemán alt «viejo» + schmerz «dolor».

Rubatosis: la inquietante conciencia de sentir nuestro propio latido del corazón. Del término musical italiano Rubato + Tempo «tiempo robado».

Kenopsia: la sobrecogedora atmósfera de un lugar que normalmente se llena de gente, pero ahora está abandonado y tranquilo. Del griego kenosis «vacío» + opsia «ver».

Mauerbauertraurigkeit: el impulso de alejar a la gente, incluso amigos cercanos que realmente estimamos. Traducido del alemán significa «tristeza del constructor de paredes».

Jouska: una conversación hipotética que surge compulsivamente una y otra vez en tu cabeza.

Chrysalism: la tranquilidad hipnotizante de estar encerrado durante una tormenta eléctrica.

Vemödalen: la frustración de fotografiar algo increíble cuando ya existen miles de fotos idénticas. Del sueco vemod «tristeza tierna o melancolía pensativa».

Anecdoche: una conversación en la que todo el mundo habla, pero que nadie está escuchando.

Ellipsism: esa tristeza de no tener la capacidad de saber cómo terminará una historia.

Kuebiko: un estado de agotamiento inspirado por los actos de violencia sin sentido. Un Kuebiko es una deidad kami japonesa en forma de un espantapájaros sabio, que está todo el día viendo el mundo pasar.

Exulansis: la tendencia a renunciar a hablar acerca de una experiencia porque la gente es incapaz de entenderla. Del latín exulans «vagabundo».

Adronitis: la frustración ante el tiempo que se tarda en llegar a conocer a alguien. Se refiere a una estructura típica de la arquitectura romana antigua, un pasillo que conecta la parte delantera de la casa con el complejo atrio interior.

Nodus Tollens: la comprensión de que la historia de nuestra vida deja de tener sentido para nosotros. En latín significa «el nudo que niega el ser negado».

Liberosis: el deseo de que las cosas y situaciones nos importen menos.

Los sitios digitales utilizados:

Cultura inquieta. http://culturainquieta.com

Enfoque Caribe. https://enfoquecaribe.com

Magnet. http://magnet.xataka.com

Revista Bonaria. https://revistabonaria.com

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