Presentan películas sobre el Che en La Habana

Festival hoy en la capital

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El actor boricua Benicio del Toro llegó este sábado a La Habana para presentar  El argentino y Guerrilla, ambas dirigidas por el norteamericano Steven Soderbergh

Quizá de adolescente Benicio del Toro no soñaba con ser un actor famoso y menos que, en la cumbre de su carrera por el séptimo arte, encarnara formidablemente a Ernesto Guevara de la Serna, uno de los iconos de América Latina.

La primera vez que escuchó sobre el Che fue por el tema Indian girl, del legendario grupo de rock Rolling Stone. «Crecí en Puerto Rico y en Estados Unidos, por lo que tenía una imagen muy limitada de él, y sabía muy poco de la Revolución Cubana».

Del Toro, quien confiesa haber aprendido mucho sobre el mítico guerrillero al estudiar por casi una década su personaje, piensa que la cinta es muy importante para «continuar abriendo cerebros» por el mundo.

Día uno: la premier

El coronel Leonardo Tamayo, Urbano en la guerrilla boliviana, fue uno de los que asesoró a Benicio en su personaje del Che. El actor boricua llegó este sábado a La Habana para presentar El argentino y Guerrilla, ambas dirigidas por el norteamericano Steven Soderbergh. Benicio junto a los actores Rodrigo Santoro (Brasil), Santiago Cabrera (Chile) y Carlos Bardem (España), se unieron a colegas cubanos que intervienen en el filme, para todos enfrentarse a la prueba de fuego: confrontar con el público cubano uno de los capítulos de su historia que mejor domina, la vida del Che.

Dos días atrás, las películas fueron presentadas en el Teatro Byron Carlyle de Miami donde, según da cuenta la agencia AFP, varias personas ofendieron verbalmente a la figura del Guerrillero Heroico y a la Revolución Cubana. «Nosotros quisimos ir y mostrar la película allí (en La Florida) y hacerle frente (a las protestas), poner la cara», explicó Benicio a su llegada a La Habana a la agencia norteamericana AP.

Antes, las cintas habían tenido muy buena acogida en las recientes ediciones del Festival de Toronto y el de Cannes, donde el protagonista de Traffic resultó merecedor de la Palma de Oro.

«Con Che se cierra un círculo, y parecía que era difícil completarlo. Estoy muy agradecido de haber hecho la película y de que el pueblo cubano pueda verla», dijo Benicio. Y en tono jocoso agregó que las emociones que sintió en la premier fueron tan fuertes, como para incluirlas en su autobiografía.

Los filmes también lograron conmover a los asistentes al Yara, quienes respondieron con aplausos a los primeros diálogos entre Fidel y Che. Debido al impacto causado en el público, habrá una tercera exhibición de la cinta durante el 30 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. En enero, la proyección recorrerá todo el país gracias a 20 copias que donaron los productores al ICAIC; y se extenderá además a Brasil, Estados Unidos y otras regiones del continente.

Día dos: actores y personajes

«Una de las ideas que muchos tienen del Che es que era un tipo duro. Trabajar en esta película me permitió entender que había otra cara. Ahí hay cuatro horas y media de lo que yo conozco del Che. Descubrí cómo estaba al tanto de muchas injusticias, por sus conocimientos de la historia latinoamericana. Lo respeto como figura histórica, como un hombre consecuente». (Benicio del Toro: el Che)

«Representar a una personalidad que está viva, es siempre una gran responsabilidad, más si es Raúl, una figura muy importante para la Revolución y para la historia de Cuba». (Rodrigo Santoro: Raúl)

«Me sentí muy atraído por la imagen de Camilo, pero en verdad hubiera hecho cualquier papel. Hubiera cogido un fusil para participar en la última fila. Quería actuar en una película que me parece tan importante por su temática, y que está inspirada en la obra de quien ha marcado a una generación completa de latinoamericanos.

«Uno como actor muchas veces se mete dentro del personaje y cuando termina de rodar lo bota todo; pero mientras más viva con el espíritu de Camilo, voy a ser mejor persona». (Santiago Cabrera: Camilo)

Día cero la preparación

El actor chileno Santiago Cabrera personificóa Camilo Cienfuegos. El periplo de Che en La Habana no comenzó el sábado 6 de diciembre en el cine Yara. El inicio se remonta al 2001. El cineasta Steven Soderbergh y Del Toro, llegaron a la Isla con un nuevo proyecto entre manos, meses después de haber arrasado con los premios de la Academia de Hollywood.

La historia a contar prometía, aun cuando otros ya habían bebido de la misma fuente. El célebre guerrillero argentino era motivo e inspiración de Soderbergh, para devolvérnoslo en toda la dimensión de su vida.

El Centro de Estudios sobre el Che, el ICAIC y aquellos que fueran compañeros de guerrilla —como Harry Villegas y Leonardo Tamayo— fueron un apoyo fundamental para concebir cada uno de los personajes. Diarios del Che en Bolivia, La guerra de guerrillas, Fidel y la religión, y el diario de Raúl (aún no publicado), devinieron textos de cabecera para el director y su equipo de realización.

«Vine a Cuba y me quedé aquí por casi dos meses visitando museos, estudiando, hablando con historiadores y buscando información, para lograr entender lo que es ser un cubano, y ser Raúl», expresó Rodrigo Santoro, quien actualmente goza de popularidad por su personaje de Diogo en la telenovela brasileña Mujeres Apasionadas.

El chileno-venezolano Santiago Cabrera, después de su visita a nuestro país para indagar sobre Camilo Cienfuegos, confesó que se llevaba en su maleta una biblioteca de libros sobre el Héroe de Yaguajay.

Los actores cubanos fueron una pieza clave para este proyecto. Jorge Perugorría, Vladimir Cruz y Luis Alberto García, además de brindar sus interpretaciones funcionaron como «asesores» de historia y del acento cubano en el habla.

«Teníamos que estar ahí de alguna manera, porque no se podía hacer una película del Che con actores de todas partes, sin que estuviéramos los cubanos», afirma Vladimir Cruz, que encarna al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés.

Cruz detalla que durante la investigación para el guión habían sido anfitriones de Soderbergh y Benicio, «y más tarde en la filmación ellos se apoyaron mucho en nosotros, incluso cuando existía un equipo profesional encargado de supervisar el acento. No era tarea sencilla lograr una manera homogénea de hablar entre un brasileño, un mexicano, un chileno, y que a la vez el resultado fuera digno».

Como Benicio, Rodrigo, Santiago, Perugorría, Luis Alberto y Vladimir, otras primeras estrellas del cine decidieron sumarse a este necesario e importante proyecto: el argentino Gastón Pauls, la colombiana Catalina Sandino, la alemana Franka Po-tente, el mexicano Demián Bichir y la inglesa Julia Ormond.

La figura de Ernesto Guevara no se agota con Che; otras aristas de su pensamiento, sus luchas en el Congo y los primeros años de la Revolución darían lugar a múltiples guiones que, de filmarse, volverían a llenar las salas con miles de espectadores.

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