El mito de lo mágico - Cultura

El mito de lo mágico

Autor:

Juventud Rebelde

La Rama Dorada. Magia y Religión, recientemente publicada en Cuba por la Editorial Ciencias Sociales, constituye la obra principal del escocés George Frazer (1854-1941). Su primera edición data del año 1890, y por la gran labor recopilatoria de su autor, la misma conforma dos volúmenes. La segunda edición de este libro es un conjunto de 12 tomos sobre mitos, magia y tabúes y está comprendida entre los años 1907 y 1915. En 1922 Frazer logró reducir esta gran cantidad de tomos a uno. Y es precisamente esta edición la que se traduce al español y se publica en esta lengua en 1944. Desde tan lejana fecha las reediciones y reimpresiones han sido innumerables y continuas. Sin embargo La Rama Dorada también puede ser considerada como una de las tres obras fundacionales de la ciencia antropológica.

Las raíces del título de este libro se remontan a un mundo mágico y poético. El pintor inglés Joseph Mallord William Turner en su obra homónima pintó el paisaje del lago del bosque de Nemi, Italia, al que en la antigüedad se le llamaba El Espejo de Diana, y siguiendo la leyenda narrada por Virgilio en uno de sus poemas, tituló a su cuadro La Rama Dorada.

Según las leyendas de la Antigüedad, en el bosque que rodea al lago de cinco kilómetros y medio de extensión y tres de profundidad, merodeaba y habitaba dentro de las raíces de un viejo árbol, un sacerdote del culto de Diana nombrado Rey del bosque. Armado con una espada mataba a quien se atreviera a penetrar en el bosque de Nemi. Su puesto solo podría ser tomado si el postulante lograba, en singular combate, asesinar al antecesor para convertirse en el Sacerdote del Templo de Nemi. Pero antes de ultimar al rey-sacerdote debía arrancar la rama de cierto árbol que la opinión general de los antiguos identificaba como la «Rama Dorada de Virgilio».

George Frazer inició la escritura de este libro buscando esclarecer los orígenes y el porqué de esta vieja leyenda. El resultado fue sorprendente, ya que no solo devela la trama oculta por la leyenda, sino que al mismo tiempo fue capaz de delinear una teoría sobre las formas que fue adquiriendo el conocimiento. Si a esto le unimos el hecho de que el autor, desde un estilo muy aproximado a la literatura, describe una amplia gama de usos y costumbres primitivas, y a la vez es capaz de hacerla comprensible a la mentalidad occidental, podemos entonces entender el gran éxito que esta obra aún tiene.

Sin embargo, su estilo prácticamente literario hace que no resulte extraño que la mayoría de las críticas hechas a la obra de Frazer pasen por una acusación de exceso de literatura y falta de rigor científico, pues lo caracterizó un método que lo limitó al recopilar etnografía pero nunca a estar presente en los lugares que detalló. No obstante, a pesar de estas acusaciones sobre el carácter literario de su obra, Sir James realmente influyó en la mente de importantes literatos de talla mundial, como Thomas S. Eliot, W. V. Yeats, James Joyce y Thomas Mann, entre otros tantos.

Esta obra establece una entretejida investigación de los disímiles aspectos constitutivos del mito, mediante la comparación de los diferentes cultos, leyendas y tradiciones de distintas regiones del mundo. Este tratado sobre costumbres, creencias y supersticiones, puede ser traducido como un estudio a toda la arqueohistoria viva o escrita del mundo conocido para el autor a través de lo documentado.

En La Rama Dorada se pretende demostrar que todas las religiones primitivas comparten características en común, por lo que toda justificación de aquellos principios de determinadas costumbres mágicas o religiosas podrá ser utilizada como equivalente para la comprensión del origen y significado de otras formas religiosas similares.

A su vez, Frazer declara que todas las culturas del mundo han seguido un proceso semejante en su evolución religiosa. Siempre se ha comenzado con las actividades mágicas para luego derivar en religiones bien establecidas. Este proceso de evolución cultural está marcado en la idea de que la espiritualidad de la cultura humana se desarrolla a partir de la creencia en la magia, que precede a la religión, y que finalmente desemboca en la ciencia.

El autor, para gran mérito suyo, distingue netamente entre la magia y la religión, aunque sostiene que la distinción entre una y otra es puramente metodológica ya que en ambos casos se trata de una actividad humana destinada a procurar influir o controlar las fuerzas naturales. Al apoyarse en las corrientes evolucionistas de la época, sostiene el falso criterio de prioridad de una respecto a la otra. Pero magia y religión son formas o manifestaciones del espíritu humano que coexisten paralelamente en el tiempo y no constituyen un proceso que se mueve de menor a mayor complejidad.

A su vez, esta obra pone en claro la división de las prácticas mágicas según el principio que trata de seguir la mente salvaje. De esta forma, la magia se manifestará de dos maneras distintas. La primera se basa en que lo semejante puede producir un equivalente o paralelo; este hecho mágico es conocido como magia homeopática. En otras palabras, el efecto se parece a su causa. La segunda es conocida como contaminante o simpatética, y no es más que seguir el principio de que las cosas que alguna vez estuvieron juntas, al separarse, tienen tal relación mágica que lo que se le haga a una, la otra también lo sufrirá. Este planteamiento sobre la magia afirma la existencia de una necesidad y de una causalidad. Es por ello que para su autor la magia constituye un antecedente de la ciencia, ya que según sus palabras, las dos se basan en esa creencia que si se hace A entonces ocurrirá B, sin importar quién realice tales actos.

Es importante aclarar que a pesar de que Frazer se adentra en claros problemas religiosos folclóricos mitológicos, sería incorrecto afirmar que La Rama Dorada es un libro religioso. Más bien constituye un análisis extremadamente interesante, acreditado como la más completa, lúcida, brillante y rigurosa historia del pensamiento religioso de la humanidad; en el que se abordan los tiempos en los que el hombre consideraba que era un Dios y poseía a través de la magia aquellos instrumentos que permitían subyugar la naturaleza; y el momento actual, en el que aún hoy perviven en el folclor y en la más profunda conciencia ancestral de algunos ciudadanos, esas oscuras creencias.

Esta obra influyó enormemente en la mentalidad antropológica de las posteriores décadas, llegando a formar parte de las principales obras de Antropología alguna vez escritas. Quien desee obtener una visión clara del origen y evolución de las creencias, encontrará en este texto una importante y extensa fuente de datos. También encontrará el origen para la reflexión personal, ya que su autor escribe de forma tal que promueve la polémica con el lector.

Se hace necesario aclarar que esta segunda edición cubana supera a la primera, ya que el cuidadoso trabajo de edición, hace la obra más asequible a nuestro público.

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