Tres décadas de los Estudios Siboney

Los estudios santiagueros son un baluarte de la fonografía nacional, porque en su catálogo aparecen trascendentes grabaciones de la música cubana

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

De Alto Cedro voy pa’ Marcané/ llego a Cueto, voy pa’ Mayarí, se escucha en un disco. Su autor, el célebre Compay Segundo, se aprestó a grabarlo junto a Eliades Ochoa y el cuarteto Patria. Era la primera vez que quedaba plasmado en un fonograma el Chan Chan, ese tema que diera la vuelta al mundo mucho después, y que también fuera de los más populares entre los que interpretara el proyecto Buena Vista Social Club.

Tal reliquia se guarda con celo en los Estudios Siboney de la EGREM, ubicados en la ciudad de Santiago de Cuba. Otros fonogramas trascendentes aparecen en su catálogo: el último disco de Ñico Saquito (Al bate con Ñico Saquito) en el que interviene también Eliades Ochoa con el cuarteto Patria; la obra de Enrique Bonne, del Guayabero y de la Estudiantina Invasora, y el último álbum de Los Compadres (Los Compadres en Siboney)...

La historia de este sello discográfico comenzó hace tres décadas, nos contó Wilfredo Alfonso Mazaira a inicios de julio, como director de la EGREM en Santiago de Cuba. Es la figura del Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque el «principal ideólogo y creador de Siboney, quien además se mantuvo al tanto del funcionamiento de la instalación desde el punto de vista técnico y cultural, al tiempo que se preocupó por el cumplimiento de su línea de trabajo», afirmó.

La fecha en la que se inauguran los Estudios Siboney fue el 5 de julio de 1980. La institución ocupa el céntrico edificio situado en la calle San Félix número 367, esquina a San Germán. Allí se atesora un archivo sonoro amplio, el cual muestra una gran variedad de géneros que van desde la música tradicional y la cancionística, hasta el son y la música folclórica.

Marcando la distancia

El primer disco grabado por Siboney fue de 45 revoluciones por minuto. Contenía el tema de La Lupe en una cara, y por la otra A Santiago, interpretado por la Orquesta de Música Moderna, dirigida por el maestro Osmundo Calzado.

Siboney ha sido testigo del florecimiento musical de agrupaciones como Son 14, la Original de Manzanillo y de Cándido Fabré y su banda. Igualmente ha sabido «hurgar» en el panorama sonoro nacional y lo ha llevado con fortuna a fonogramas. Así forman parte de su catálogo, artistas y grupos del centro y el occidente del país como Rumbavana y la Aliamén, y grandes boleristas al estilo de Fernando Álvarez, Lino Borges, Gina León y Pacho Alonso.

Resulta significativo que fuera de Ciudad de La Habana, la EGREM —a la que pertenece Siboney—, encuentra en Santiago de Cuba a su mayor división en el país. Al decir de Wilfredo Alfonso Mazaira, son los «estudios de grabaciones el corazón de la disquera en esa ciudad, por lo que significan cultural y patrimonialmente para la parte oriental de Cuba».

Pero Siboney no pierde esa capacidad de exploración y búsqueda de nuevas sonoridades para regalárnoslas luego en álbumes discográficos. Según Wilfredo Alfonso Mazaira, «lo más notable y conocido de nuestros archivos es el son, aunque no solamente hemos grabado ese género. Hemos concluido un disco con la Asociación Hermanos Saíz (AHS) que no ha salido, debido a cuestiones relacionadas con la fabricación.

«Está en proyecto un fonograma con noveles trovadores que nunca han grabado, pues aunque el que hemos realizado con la AHS contiene trova joven, no es solo de ese estilo de música. Si no contamos con más discos de pop, rock o jazz es porque no nos han presentado un proyecto hasta ahora».

Entre las producciones inminentes, asegura el directivo que está «un CD de Son 14, que rinde homenaje a su aniversario. Es un disco muy complejo en su producción y en el que participan Adalberto Álvarez, Omara Portuondo y Eliades Ochoa, entre otros. Se está trabajando un DVD con mucho empeño sobre la Casa de la Trova, con fotos, entrevistas y un concierto en vivo con lo que se hace allí musicalmente.

«Nos señalan que somos muy insistentes con el son y la música tradicional, pero, primeramente, lo consideramos un deber. Santiago es una plaza fuerte en ese sentido. Hay más septetos y más personas que cultivan el son que en otros lugares de la Isla. Tenemos que grabarlos. No podemos alejarnos».

Alfonso Mazaira apunta que lo anterior no quita que valoren otros proyectos, pues «el que trabaja en una disquera está oyendo todo el tiempo».

EGREM y mucho más

Desde el año 2000, el trabajo de Siboney se enriquece con el surgimiento de la agencia de representaciones artísticas Son de Cuba. Su principal directivo, Cándido Ávila Moreno, explica a JR que la entidad tiene como primordial objetivo lograr una representación integral del artista, y así  promover su discografía, sus presentaciones en vivo...

Pero la EGREM en la ciudad suma otros establecimientos para dar a conocer el quehacer de sus artistas. La red de tiendas, el centro cultural Patio Los Dos Abuelos, la Casa de la Música y la Casa de la Trova, se unen a la labor de los estudios de grabación.

Durante todo 2010, Siboney festeja su aniversario 30. Con ello reconocen a los artistas, cuyas obras son un baluarte del sello discográfico, y a quienes desde la labor casi anónima de grabar discos, hacen posible que la música cubana se vuelva inmortal.

De ese modo, cuando ya se sienten los primeros ecos de Cubadisco 2011, —evento que tendrá actividades importantes en Santiago de Cuba—, Siboney se apresta para llevar a ese magno evento lo mejor de lo grabado en un año. ¡Enhorabuena!

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