La magia del color seduce a La Habana

Gilbert Brownstone, director de la fundación que lleva su nombre, donó a Cuba una muestra pictórica que incluye obras de algunos de los más relevantes exponentes del siglo XX

Autores:

Lourdes M. Benítez Cereijo
Alex Pérez Pozo

En las artes plásticas contemporáneas existen nombres sin los cuales la historia de esa manifestación artística quedaría desprovista de la magia del color y la renovación.

Dígase Picasso, Andy Warhol, Joan Miró, Alexander Calder, Marcel Duchamp y Roy Lichtenstein, por solo mencionar algunos, y se estará aludiendo no solo a la seducción ante un discurso pictórico transformador, sino también a las certezas, sensaciones y sentimientos que suelen brotar al admirar una pieza.

De la mano de Gilbert Brownstone, el público cubano amante de las artes plásticas tiene ahora la oportunidad de conocer y dialogar con una muestra que reúne la obra de algunos de los más relevantes exponentes de ese quehacer durante el siglo XX, fundamentalmente.

Brownstone, galerista y filántropo estadounidense, como prueba de su amor al arte y al pueblo cubano, donó una colección conformada por 108 piezas, con la cual pretende «contribuir modestamente a abrir mayores espacios de conocimiento, cultura y libertad».

La muestra, según expresó Brownstone, está dedicada a los cinco héroes antiterroristas cubanos y tendrá como destino la sede del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), donde será estudiada y custodiada de forma permanente.

Hasta el 10 de abril, la colección podrá ser apreciada en las salas transitorias del Edificio de Arte Universal, así como en el Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam.

Moraima Clavijo, directora del MNBA, definió la donación como la más importante recibida en la última década, después de la reapertura de sus nuevos espacios en el año 2001.

La Fundación Brownstone es una organización sin fines lucrativos —que no organiza exposiciones comerciales— creada en octubre de 1999, con el objetivo de apoyar, acompañar e impulsar acciones sociales y solidarias en favor del desarrollo cultural y la educación de los pueblos. Bajo ese precepto, su director inició un programa de colaboración artística con la Isla, a través del cual se inauguró una primera exhibición similar a esta y se proyectó su presentación en diversas ciudades del país.

El galerista, quien adquirió la mayoría de las piezas durante sus años de estudiante, como curador y director de museos y galerías, precisó: «nunca tuve el deseo de poseer o retener de manera permanente muchas obras de arte. En ese sentido mi conducta es la misma respecto a los seres humanos. Convivo con algunas obras porque soy amante de la belleza de las formas, elevadas por el pensamiento».

Durante la inauguración de la exposición, Brownstone acompañó a los visitantes y compartió algunos recuerdos que lo unen a las piezas presentadas.

Una de las principales atracciones de la colección es el conjunto de Pablo Ruiz Picasso, obsequio de Jacqueline Roque, viuda del maestro.

Con 41 piezas, la presencia del líder del cubismo ejerce una fuerte seducción y domina el espacio con el cual se complementa.

Del total, 12 pertenecen a la carpeta Flora y fauna de Antibes, realizada en 1960. En las palabras de presentación de este álbum, Jaime Sabartés afirma que «Picasso enseña a mirar a todos aquellos que no se tapan voluntariamente los ojos delante de la luz, enseña cómo mirar porque él sabe ver (…), es símbolo de la juventud, creador y apóstol de un arte joven para siempre».

Las 29 piezas restantes conforman la serie Retratos imaginarios y reflejan la última época de su obra, en la cual una perspectiva más contemporánea se eleva por encima del estilo cubista que lo caracterizó.

En el edificio de Arte Universal puede ser admirada además la litografía en colores Lo oscuro invade, del escultor estadounidense Alexander Calder, una calcografía sobre cartulina, sin título, de la pintora y escultora rusa Louise Nevelson; 12 obras de la serie La última visita de Mao a Venecia, del creador posmoderno originario de Islandia Erró Gudmundur; y Montaña de heno, inspirada en obra de Monet, del pintor estadounidense de arte pop Roy Lichtenstein.

Se destaca en el conjunto el autorretrato del artista francés Marcel Duchamp —cuyo quehacer ejerció fuerte influencia en la evolución del movimiento pop del siglo XX—, una obra por la cual Gilbert Brownstone confesó sentir especial afecto. «Pienso que es realmente única», dijo.

Brownstone aseguró que en muchas partes del mundo el arte está subvalorado. «En esos lugares lo ven como un mercado, donde todo tiene un precio. En Cuba las personas están preparadas para comprender y apreciar la cultura».

Complementan la lista de autores de la Colección Brownstone: Josef Albers, Alechinsky, Hans Bellver, Dado, Jean Dewasne, Donald Judd, Gottfried Honegger, Edward Kienholz, Marisol, André Masson, Roberto Matta, Joan Miró, Olivier Mosset, Camille Pissarro, Robert Rauschenberg, Georges Rouault, Peter Saul, Robert Lindner, Sol Lewitt, Antonio Tapies, Edouard Vuillard y Andy Warhol.

La referencia a estos relevantes artífices y su obra remite a insospechadas zonas de disfrute y placer estético, a un encuentro con el creador a través del universo contenido en el plano del lienzo y al reconocimiento de un estado del alma que emerge con solo abrir los ojos.

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