La Egrem y ARTex responden

Consideraciones de estas instituciones culturales a lo publicado por JR el 17 de octubre bajo el título ¡Creemos espacios de resistencia!

Autor:

Juventud Rebelde

Ciertamente, como planteara el compañero Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro, en encuentro del Consejo Nacional Ampliado de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), se han cometido errores en términos de promoción y programación cultural que han atentado contra la formación de valores y gustos estéticos en nuestros públicos.

Es una realidad que una parte de la música que conforma en la actualidad nuestro entorno sonoro a nivel nacional, presenta, lamentablemente, una evidente carencia de valores.

Las empresas Egrem y ARTex tienen como responsabilidad fundamental el financiamiento de la actividad cultural del país, por cuanto el Mincult trabaja por un sistema cerrado de autofinanciamiento; pero también es decisión de este Ministerio que ello no implique concesiones en los conceptos de calidad, versatilidad y diversidad de géneros tradicionales cubanos en sus programaciones de espectáculos, en busca de mayores ingresos.

Tanto la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem) como ARTex, durante los últimos años y en particular desde inicio de 2012, y teniendo en cuenta los criterios anteriores, así como el interés en los diferentes segmentos de público, su satisfacción, formación de valores y gustos estéticos, han venido instrumentando estrategias, en plena correspondencia con las misiones de ambas instituciones, dirigidas a la materialización de cambios en el funcionamiento de los servicios y propuestas culturales que se ofrecen.

Si bien en la Misión de ARTex se define como básico la «creación de espacios para la promoción y comercialización de proyectos integrales de unidades artísticas de alto contenido cultural...», para «la Egrem, principal sello discográfico cubano, trabajar por facilitar el afán creativo de compositores y músicos así como el consumo de lo mejor y más auténtico de la música cubana». Esta estrategia es un reto que constituye en sí, las líneas fundamentales sobre las cuales sustentan su trabajo diario ambas instituciones, no exento indiscutiblemente de errores.

Con esta finalidad la Egrem, por ejemplo, creó el modelo de programación para el funcionamiento de los Centros Culturales que operan bajo su administración, y las experiencias y resultados obtenidos en la instrumentación paulatina de este concepto, indican una probada utilidad desde el punto de vista cualitativo, cuantitativo y de impacto sociocultural.

Es evidente que en las Casas de la Música se ha logrado un balance de géneros y de unidades artísticas en la concepción de una programación que ha sido más inclusiva, que se aproxima a caracterizar determinados espacios encaminados a restablecer el criterio de jerarquías y preservar modelos culturales genuinos.

El acceso a los centros culturales (Casas de la Música) de la Egrem favoreció a los públicos que acceden pagando la entrada en CUP, asistiendo 27 860 cubanos más que en igual período del año pasado. Igualmente los clientes que se benefician por ser estudiantes de la FEU se incrementaron, registrándose 65 561 jóvenes más que en igual período del 2011.

Los públicos han tenido más opciones por la diversidad de géneros (música popular bailable, fusión pop, rock, trova, audiovisuales, urbano, rumba, humor, canción, jazz) y se cuantifican más personas que las reportadas como asistentes en igual período del año anterior.

Contradictoriamente a lo que se publicara por el periodista José Luis Estrada Betancourt en ese artículo donde se refiere al músico granmense Dayron Fonseca, cito, «con pasmosa frecuencia, se les da cabida a lo peor de la música y del audiovisual del patio», es digno resaltar que este artista en la actualidad tiene una peña en el Centro Cultural de ARTex Mi Tumbao, de la ciudad de Bayamo, todos los miércoles con el grupo Zero, espacio dedicado a los jóvenes y a la divulgación de la música cubana.

Durante la Campaña de Verano se realizaron 1 069 espectáculos musicales en los Centros Culturales que operan bajo administración de la Egrem, siendo sistemática, diversa e inclusiva la programación, en la que tuvieron la oportunidad de participar 308 unidades artísticas, de los más diversos formatos y exponentes de todos los géneros musicales, según las jerarquías establecidas para la temporada.

En cada sucursal de ARTex y Centro Cultural de la Egrem sesionan los Consejos técnicos asesores (o Consejos de programación) para la valoración de la programación artística, los cuales están integrados por personalidades de la cultura y miembros de la Uneac, musicólogos y directivos de las empresas. Una exigencia para las agrupaciones que se presentan en nuestros Centros Culturales es contar con el correspondiente aval artístico y empresa de representación, mediando contrato y relaciones de pago a nivel empresarial.

Existen en todo el territorio nacional muchos ejemplos de proyectos que se desarrollan en nuestros Centros Culturales tales como las Casas de la Trova, existentes en varias provincias, los centros folclóricos de Trinidad en Sancti Spíritus; El Sauce, que en sus cuatro años de existencia se ha caracterizado por ser el lugar de preferencia de la juventud, caracterizado por la trova, la música alternativa y el pop-rock, lo que ha dado pie a que se haya declarado por los clientes «territorio libre de reguetón». Este año además se termina el Café Miramar, un espacio con preferencia para el jazz.

Experiencias positivas del Mincult hechas realidad a través de ARTex y la Egrem han dado lugar a que hayan surgido otros muchos espacios con similares características, como son El Submarino Amarillo, Fresa y Chocolate, Pepitos’s Bar, Arte Habana, Bertolt Brecht, Maxim Rock, El Patio de Areíto, La Claqueta (Santiago de Cuba), El Palacio de la Rumba, La carpa Sanaloa, y que se realicen ingentes esfuerzos inversionistas por concluir antes de que termine el 2012, la remodelación del Café Cantante y el Delirio Habanero, como parte de la restauración capital del Teatro Nacional, lo que abrirá nuevos espacios al jazz, la canción y diversos géneros culturales.

Si bien aún queda mucho por hacer en cuanto a programación dirigida a los grandes públicos, son incuestionables los espacios que hoy tienen en los Centros Culturales de ARTex y la Egrem, prestigiosas agrupaciones musicales y jóvenes artistas de incuestionable talento que hacen gala de calidad interpretativa de lo más genuino del son cubano, la trova, la fusión, la canción, el pop-rock, los cuales se abarrotan de jóvenes.

Entonces nos gustaría preguntar, a qué se refieren cuando dicen «¡Creemos espacios de resistencia!». Lo que hacemos todos los días a favor de la diversidad musical que hoy proponen las instituciones culturales del Mincult, para el consumo de lo mejor y más auténtico de la música cubana, los espacios e instalaciones nuevas que se han creado y que están por reabrirse, son nuestros espacios de resistencia.

Guillermo Solenzar Morales (Presidente de ARTex) y Mario Escalona Serrano (Director General de la Egrem).

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