Más Luz para el rock cubano

Roberto Perdomo, fundador y director de la agrupación Tesis de Menta, conversa con JR sobre su más reciente producción discográfica

Autor:

Susana Gómes Bugallo

Tesis de Menta construye su historia dentro de la música rock cubana. Es una de las pocas agrupaciones del patio, dentro de su género, que posee cuatro discos. Luz, su más reciente producción, es algo especial. Roberto Perdomo, fundador, director, compositor, voz, guitarra rítmica y alma del grupo conversó con JR sobre aquellos detalles de la magia del CD que todos quieren conocer.

«Es nuestro disco más logrado en cuanto a sonoridad, porque ya somos una banda madura. Grabamos la base de 13 temas (bajo, guitarra rítmica y batería) en seis horas. Eso demuestra fogueo, compenetración. Aunque Tesis ha sufrido muchos cambios, ahora está en el mejor momento. El núcleo de la banda, que somos Beatrix López y yo (fundadores), se mantiene intacto y los jóvenes instrumentistas son profesionales disciplinados. Estoy muy feliz con este grupo. Nos sentimos cómodos porque somos una familia y suena como quiero. Cada disco hace crecer más».

Espiritualmente, Perdomo confiesa que Luz es una puerta que cierra en su vida dejando atrás todo lo que antes fue. «Dice Juan Camacho (locutor de radio y un conocedor de la música en Cuba) que el disco es muy fotográfico. Refleja el momento histórico y social de un país a través de mis vivencias personales y mi enfoque del mundo. Hablo de personas, decadencia, felicidad, degradación y también de esperanza. Reclamo en palabras y música lo que quiero para mi Cuba y para la humanidad.

«Este es mi mejor trabajo hasta el momento y estoy satisfecho con él aunque creo que hay personas que aún no lo han entendido. Tengo fe en que navegará por buenas aguas. Ya algunos tienen experiencias con las canciones y se me acercan a contarme», dijo satisfecho.

¿A qué suena Luz? Es una pregunta difícil para Roberto. «Es como un viaje musical porque como compositor desarrollo varios géneros dentro del rock. Eso a veces hace engorroso unificar todo el contenido de un disco sin que pierda el sabor a la banda. Hay temas con un enfoque más de jazz rock, rock progresivo, rock sinfónico, pero todo es desde el punto de vista armónico del blues, estilo al que soy fanático».

Si algo distingue a Luz sonoramente es la potencia de ese sonido en vivo. «Tenía la idea del lenguaje del disco, pero no sabía cómo iba a sonar. Quería llevar la fuerza de la banda en directo a la excelencia del estudio con todos esos matices y colores que en vivo a veces se pierden por la poca calidad del audio», subrayó.

Entre los factores técnicos para la excelencia del fonograma, Perdomo reconoció la posibilidad de grabar en mejores estudios, y la calidad y variedad de instrumentación y microfonía. Otros pilares en los que descansó el trabajo del CD son la ayuda de Maykel Bárzagas, Esteban Puebla, Pablo y Suylén Milanés, y el respeto que guardó el productor musical Iván Leyva por el quehacer de Tesis.

Sobre el impresionante dueto de Pablo Milanés con la cantante líder Beatrix López, sin duda, algo de lo más admirado en Luz, Roberto refirió: «Hay cosas que te imaginas o deseas, pero hay otras que van más allá de lo que se puede soñar. Fue una suerte inmensa contar con su talento, su voz. Pablo es un grande del mundo. Todas las generaciones de los 70 para acá le debemos mucho. Creo que es el nexo entre lo viejo y lo nuevo: él tendió un puente entre Miguelito Cuní, y los Rolling Stones y The Beatles. Es como un gurú».

Otros grandes prestigian esta producción: el maestro de la guitarra Jorge Luis Chicoy y talentosos amigos de Tesis como el pianista de Síntesis, Esteban Puebla; Iván Leyva, Fito Torrente y Víctor Navarrete engrosan una lista de lujo que garantizó, según Roberto, «la buena vibra» durante el proceso de grabación. «“Siéntate a mi mesa y vamos a comer de la misma comida”, pareció ser el lema de los invitados. Son músicos que han trabajado en vivo con nosotros y nunca habíamos hecho nada en sesiones», explicó.

Y si de amigos melódicos se trata, Perdomo no deja de reconocer la influencia de los grandes en su trabajo. Pink Floyd, Led Zeppelin, The Beatles, Silvio, Pablo, Charlie García y Fito Páez, entre otros, son nombres que siempre están en su conversación. Pero hay alguien a quien Roberto le debe mucho.

«Cuando tenía 14 años me presentaron la música de Luis Alberto Spinetta. Iba a dedicar Luz a una lista inmensa de personas que significan mucho para mí pero lo escogí a él. Murió este año y fue una gran pérdida personal, porque era un genio de copiosa discografía de jazz, rock, blues y poesía de alto vuelo. Es una deuda saldada pues mi lírica y mi música tienen que ver con él. En momentos difíciles me he refugiado en sus discos. Algunos músicos son mis hermanos aunque no nos conozcamos. Vibro con su música y han sido mi inspiración.

«Luz es un homenaje a la historia del rock, un agradecimiento a todo lo que he recibido del blues, jazz, música cubana, rock progresivo, sureño y vanguardista. Es una exploración, un amasijo de influencias de todo lo que pasó del 66 al 70 en Londres, en Inglaterra; el british blues: Fleetwood Mac en sus inicios, Peter Green, Jimi Hendrix, The Animals…, que para mí representaron mucho.

«Es lo menos que puedo hacer por una música a la que le debo lo que soy. Esos grupos fueron para mí los Beethoven, los Bach, los Debussy. Todo está en mi cabeza desde que era un adolescente y “sale” cuando me siento a componer», revela con sinceridad y devoción.

Este hombre, que no deja de luchar por su música, cree en las posibilidades de los que se empeñan en ser valientes. «Este es un disco con música propositiva. En estos momentos el gusto de las personas en Cuba ha decaído mucho. La mayoría se está “yendo con la de trapo”. Imperan otros ritmos que no dicen nada y la gente no quiere pensar.

«Tesis de Menta es como un velero que va solo por el mar. No nos entienden en el mundo del rock, no nos entienden en el mundo del jazz, en el mundo de la música alternativa tampoco, pero ¿qué le vamos a hacer? Yo creo en eso y pienso que no estoy equivocado. Todavía me encuentro locos por ahí a quienes les gusta la música del grupo. De eso se trata», comenta Perdomo.

«Hay críticos que han registrado al disco como histórico dentro del rock nacional. Quiero que mis temas sean parte de la historia alternativa del país. Quizá no navegue con tanta suerte, pero sea inspiración para próximas generaciones que sí la tengan y digan: “Tesis de Menta abrió la puerta”.

«No me desanimo aunque a veces siento un poco de tristeza. Llevo años tocando para 70 personas (a veces menos, otras más) pero escuchan con tremendo respeto y nosotros lo damos todo. Siento que estoy haciendo verdadero rock cubano por la cultura de mi país».

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