Un Mediterráneo cada vez más insular - Cultura

Un Mediterráneo cada vez más insular

El joven cantante Roberto Estobal dialoga con JR sobre la trayectoria profesional de la agrupación que lidera y sus proyectos futuros

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

No ha sido fácil es una canción difícil de interpretar por sus matices melódicos. Recoge momentos de la vida de un grupo de jóvenes militares y fue, como muchos saben, tema de una serie televisiva muy popular en la década del 80 del pasado siglo.

La conocida pieza de Pablo Milanés la retoma ahora Mediterráneo, una agrupación de lozanos músicos, que cumplen el viejo sueño de reverenciar a quienes defienden la Isla desde las trincheras.

El éxito del videoclip hecho por estos artistas se debe a la narración real del quehacer de estos soldados. «Fue grabado en el Instituto Técnico Militar (ITM)», confiesa Roberto Estobal, líder de Mediterráneo, formación musical que arriba a tres lustros en este 2013.

Al darnos detalles del clip, Estobal relata que se incorporó por un mes a ese centro de enseñanza militar para interactuar con un pelotón de pilotos. «Nunca supieron que no era uno de ellos hasta poco antes de la filmación. Sí me miraban de modo extraño, pero vestido y pelado bajito pasé como uno de allí», señala Roberto, quien tuvo en todo momento el asesoramiento para las escenas del personal del ITM.

Quiso Mediterráneo que este fuera un homenaje a los pilotos y a todos los jóvenes que desean hacer realidad sus anhelos y se ven imposibilitados por causas ajenas a su voluntad. También devino tributo a José Ramón López, el abuelo de Estobal, que fue capitán del Ejército Rebelde.

No ha sido fácil ha tenido el beneplácito del público e igualmente ha posibilitado a este grupo de artistas un regreso a la escena musical nacional, aunque nunca han estado distanciados del todo.

Para Roberto Estobal, estos han sido 15 años de intensa mirada y búsqueda del sello de la formación de músicos que lidera. «Comenzamos muy jóvenes. Nos fundamos en una escuela militar (Camilitos), en un ambiente más bien trovadoresco y de artistas aficionados. Luego nos lo tomamos como algo más profesional.

«En el año 1998, ganamos el festival FestiFeem y fue cuando la sección En onda con Patricia, del programa televisivo 23 y M, decidió ofrecernos la posibilidad de grabar un videoclip y salió la canción Amigo mío —así nombró luego también al primer disco de la agrupación en el 2000—, la cual resultó nominada a los premios Lucas, y gozó de buena acogida entre los jóvenes», asegura.

Mediterráneo es una agrupación de pop, con una propuesta danzaria sui géneris. Tuvieron en sus inicios a coetáneos como Chikola y SBS. «Nacimos juntos y ahora solo quedamos nosotros», explica Estobal, quien rememora esos tiempos cuando también se creó el proyecto Pop, encabezado por él y por Osmani Espinosa, y del cual salió el hit El verano ya llegó.

Al principio, Mediterráneo tuvo otras influencias musicales. Relatan que comenzaron «teniendo como línea a Magneto, grupo muy popular en aquella época.

«Luego llevamos esa onda de música pop y tomamos elementos coreográficos de la obra de The Backstreet Boys para utilizarlos en el escenario. Y cuando alcanzamos cierta madurez, nos apropiamos de la música de los 80, pero sobre todo de la cubana, ya que en nuestros comienzos estuvimos algo divorciados de ella.

«Cuando nos incorporamos al medio, incluimos no solo música de nuestro país, sino del Caribe. Ahí fue donde empezó la segunda etapa de Mediterráneo, sobre el 2000.

«Dos años más tarde hicimos el CD Que mi fiesta no pare y después nació el álbum Kelelé (nombre en creole, que significa Vamos a bailar) y que firmamos con la disquera española Tower Track en 2009.

«Nos empezó a gustar el reguetón, aunque quedamos un poquito desplazados. El género irrumpió con fuerza y por un problema de mercado nos incorporamos a él, aunque no a la vulgaridad y la agresividad de algunos textos, sino que tomamos los elementos rítmicos que hacen pegajosa esta música. Así surgió Welcome to the remix, que hicimos con la misma disquera y lleva un matiz más fusionado.

«En 2011 comprobamos que ya teníamos cierta madurez, amén de que todavía nos falta mucho, y queríamos marcar una pauta: decidimos crear otro volumen, donde incluimos canciones de la Nueva Trova que han marcado a nuestra generación, y a los integrantes del grupo en específico. Por eso grabamos No ha sido fácil y Yolanda, entre otras.

«Aunque el compacto no ha salido, grabamos el videoclip del primero de esos temas de Milanés. Pensábamos que no iba a pegar, pero ha sido un éxito tremendo. Las personas están muy contentas con la canción».

Mediterráneo llegó a los escenarios con una formación autodidacta. Luego, en 2003, muchos de sus integrantes cursaron escuelas de superación que las empresas musicales ponían a disposición de los artistas no egresados del ISA y la ENA. En la actualidad, la agrupación la integran tres cantantes: Roberto Estobal, Michel Yero Negrín y Pedro Cos (el rapero del grupo). También son miembros el Dj Yoilán Villalobos, Michel Güides (pailas) y Marcos Quesada (tumbadoras).

En su propuesta encontramos elementos de la música popular bailable, un modo de conectarse con las nuestras grandes orquestas.

«Tomamos esos elementos como punto de referencia y nos arraigamos de esa sonoridad de la música del grupo que dirige el maestro Juan Formell, del de Adalberto Álvarez y de los grandes salseros nuestros, que son increíbles músicos», señala Estobal.

¿Qué los hizo tomar el camino en el reguetón?, es una pregunta que Roberto responde con honestidad: «Ese es un género social. Puede a veces, en determinado contexto, ser negativo y conducir a las personas a hacer cosas fuera de lo normal, de lo que está establecido. Mediterráneo tiene su límite. Nunca hemos tocado esa vertiente, pero nos han encasillado en el género quizá por nuestra juventud, por la forma de vestir...»

Con un cúmulo de proyectos profesionales importantes, estos artistas emprenden la segunda mitad del año. Crearán expectativas el periplo del grupo por la Isla y un interesante concierto que los llevará a compartir escenario con la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), Adrián Berazaín y las hijas de Pablo Milanés.

También aparecerán dos videoclips: Yolanda, que filmará el grupo con las cuerdas de la OSN, y Fanática a mí, una canción que rescata muchos valores éticos.

Enarbolando las banderas de la fusión, Mediterráneo expresa que su música es muy cubana. Por eso al avizorar su futuro dentro de medio siglo, sus integrantes no dudan en afirmar que conformarán «un grupo que bebe de nuestra sonoridad desde la óptica de unos muchachos que no pensaban ser artistas, y la pasión por ser músicos los llevó a serlo».

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