¡Se rueda UNO!

Luego de recibir múltiples lauros por su gustada serie Duaba, el destacado actor y director Roly Peña, regresa al género policíaco con una novedosa propuesta

Autor:

JAPE

Transcurren las horas de la mañana y el céntrico hospital Manuel Fajardo sirve de eficaz locación para rodar algunas escenas de una nueva serie en producción. El director, Roly Peña, anuncia el corte para montar un nuevo set, y JR aprovecha para conversar con el popular realizador de la Televisión Cubana.

—¿Por qué insistes en el género policiaco, y que objetivos buscas en esta nueva serie?

—Después de la experiencia de Patrulla 444, yo quería hacer un policíaco con los personajes y las estructuras propias del género. O sea, un hecho delictivo a descubrir, profesionales de las áreas que funcionan para la investigación, y una solución final, como sucede en estos casos que nosotros escogimos, basados en hechos reales. Es un proceso donde participan muchos factores, y ese es uno de nuestros intereses: que la población entienda que en los casos de instrucción, en las investigaciones, están vinculados todos los elementos del Minint. Estamos hablando de Criminalística, patrulleros, infantes, la unidad canina, brigadas especiales… incluyendo a los sectores de la población.

«El policíaco es un género que gusta en nuestro país. Y el que se hace en casa aventaja al foráneo porque se trata de nosotros. En todas las sociedades se cometen delitos, y aquí no estamos exentos de esto. Lo importante es saber plantearlo y que la gente lo cuestione y no lo cometa».

—¿Cuál será la estructura de la serie, y qué ha tenido de novedosa esta experiencia?

—Es una serie corta, de 18 capítulos. Entregas monotemáticas, en los que algunos casos se mueven en dos capítulos por su nivel de complicación. Por el modo de producción, nuestras series se ruedan durante un año, después están otro año editándose y luego se transmiten viejas. Al ponerme a pensar cómo llevar a cabo este proceso y lograr salir al aire lo más fresco posible, llamé a Albertico Luberta Martínez, para que trabajara como codirector. Hicimos un experimento de producción, que aunque existe en el mundo, en nuestro país es muy difícil, por falta de recursos. Me refiero a rodar, editar y salir al aire. En este momento ya hay editados varios capítulos para salir y seguimos rodando y editando.

«Hay buena química profesional con Albertico. Lo más importante es que hicimos la preparatoria juntos, valoramos los guiones, discutimos con los fotógrafos las diversas variantes de la puesta. Siempre hemos estado vinculados al proyecto aunque en ocasiones él se encargue de una parte y yo de otra. Ambos tenemos clara la concepción de la serie. Él es un joven realizador talentoso que disfruta trabajando, también es parte del equipo de guionistas, y ambos dirigimos el mismo team de realización, que es muy profesional».

—Quiero que me hables del diseño y creación de los personajes, que es algo con lo que la gente siempre queda insatisfecho. ¿Cómo fue el casting?

—Desde Patrulla… hemos tratado un poco de manera tridimensional los personajes. Antes de llevar los casos al guión, le hicimos una historia a cada personaje, un planteamiento psicológico que lo caracterizara en su mundo familiar y social. Veremos elementos de su vida personal, de su carácter, que no está relacionado con la investigación que realizan. Hemos insistido en que el público reconozca a seres humanos que se dedican a la investigación policial, tal como son en la realidad. Nuestros personajes tienen mayormente virtudes, valores, pero también tienen características en su personalidad que la sociedad podría tildar como defectos.

«En el caso del grupo de protagonistas, no son iguales. Hay diversidad en todos los sentidos. Siempre que sea posible, y aparezcan los actores que puedan asumir lo que ya teníamos planteado del tratamiento socio-psicológico de los personajes, buscamos la cubanía, que parte de la diversidad racial y cultural. El casting fue bastante sencillo en el caso de los protagonistas. Con la información que teníamos del trabajo en el cine, la TV y el teatro ya casi podíamos señalar con el dedo a qué actor queríamos, y por suerte a todos los que llamamos aceptaron la propuesta. Tal es el caso de actores como Tamara Morales, Tomás Cao, Carlos Luis González, Jorge Martínez... Este mismo sistema lo hemos manejado con el resto de los personajes que aparecen a lo largo de la serie».

—El referente del pueblo cubano con las series policíacas extranjeras es muy fuerte. ¿Cómo se las arreglan Roly Peña y su equipo de trabajo para no renunciar al espectáculo?

—Nuestra policía no hace de su trabajo un espectáculo, pero la televisión sí debe ser espectacular. No le temo a la palabra «espectáculo» porque precisamente estamos hablando de una puesta en función de entretener. Lo inteligente está en que mientras entretenemos, transmitamos valores y que el televidente tenga la capacidad de reflexionar sobre esto. Soy cubano, estoy haciendo una serie cubana para un público cubano. Esta es una posibilidad que debemos aprovechar, tanto por los personajes, como por las locaciones y los hechos. Es una serie de un presupuesto bajo, de producción modesta, pero eso no puede justificar que no sea entretenida, así que echamos mano a todos los recursos posibles, sean una buena acción, buenos diálogos, un buen momento de los personajes, buenas caracterizaciones e incluso partiendo de intereses y criterios que tiene el público a la hora de ver un policíaco o de ver un producto cubano.

—¿Cómo resolvieron fundir la ficción y la realidad para lograr una unidad temática en los guiones?

—Lo primero es dominar y conocer el género policíaco. Estoy junto a los escritores desde que aparecieron los primeros expedientes. Viajamos a los diferentes lugares, hablamos con los asesores y empezamos a ver el fenómeno. El problema estaba en cómo mover el espectáculo policiaco, lograr que cada capítulo fuera ganando interés para el espectador. Fue muy importante el taller sistemático con los escritores, leer con carácter crítico, creativo y de manera científica, porque el arte también es científico.

—Valórame la relación con los especialistas del Minint, y su asesoría.

—Muy buena. Esta es una coproducción RTV Comercial-Ministerio del Interior. Todas las especialidades han tenido su asesoría profesional. Una colaboración estrecha y de buen grado. Ellos han marcado una sensibilidad y una recepción muy estimada para nuestro trabajo, que ojalá la tuviéramos, incluso, por los funcionarios que tienen que ver directamente con nosotros desde la visión artística.

—¿Cuándo podremos disfrutar de esta serie, y con qué título sale al aire?

—El título de la serie es UNO, Unidad Nacional Operativa. Al utilizar estas siglas tenemos la franquicia de mostrar todas las áreas del Minint en una misma unidad y evitamos que el público sienta de forma aislada todos los factores o recursos que inciden, o que tienen que ejecutarse para resolver un caso. En nuestra Unidad Nacional Operativa están recogidas todas las especialidades.

«Queremos salir a mediados de diciembre o principios de enero. Aspiramos, sobre todo, a que el público la disfrute y que, como siempre, vierta con rigor su opinión al respecto, porque es a ellos que está dirigida la labor de todo este equipo de trabajo».

Yuni, Mirita y la capitana Vania

En las locaciones de rodaje nos encontramos con la actriz Yuneidys Bolaños «Yuny», que encarnará uno de los protagónicos: la capitana Vania. Este personaje trae un trabajo inicial desde la serie Patrulla 444, pero ahora toma nuevas aristas y mayor significado en la trama. Sobre esta y otras novedades de su trabajo en UNO, nos comenta la simpática Yuny.

—Trabajar en esta serie ha sido importante para mí. No solo por el personaje, que ha tenido continuidad aunque UNO no tenga nada que ver con Patrulla 444. Vania —que así se llama— ahora es capitana, y diferente a todos los personajes que he hecho; con más responsabilidades y mucho más peso en los conflictos. También me resulta significativo volver a trabajar con el director Roly Peña. A veces pensamos que se ha dicho todo, y que puede resultar manido o pretencioso hablar del director, pero sí es muy importante para mí. Fue él uno de mis descubridores, ha tenido mucho que ver en mi crecimiento como actriz; uno de mis grandes maestros, y es un honor que piense en mí cada vez que haga un trabajo nuevo.

«Este rodaje me permite además reunirme con compañeros de trabajo de hace años con los que nos unen fuertes lazos profesionales y de amistad, sin quitar mérito a lo agradable que también resulta trabajar y compartir con gente nueva.

«Espero que la serie guste, que sea popular y me permita llegar a nuevos proyectos, porque tengo ambiciones, aspiraciones profesionales en las que incluyo asumir otros personajes, incluso más dramáticos, como me gustan a mí».

—¿Has pensado en cómo te verá el público con este personaje, luego de tu desarrollo con el de Mirita en Tras la huella?

—Mirita ha surtido un gran efecto en el público. Aunque han pasado varios meses, tengo un poco de temor de que vayan a confundir los personajes. Mirita es un agente encubierto, y Vania es una capitana, ambas pertenecen al mismo sector, pero no guardan relación alguna. La gente elogia el personaje de Vania, pero al final me preguntan qué será de Mirita.

«Ambas son muy sensibles, aunque lo exteriorizan de manera diferente. Están un poco inconformes, y esperan que en algún momento pueda haber una mayor satisfacción en su vida espiritual. A las dos las quiero mucho, y ambas tienen la misma importancia profesional.

«Ahora disfruto mucho hacer de Vania por las características de este personaje, y todo el esfuerzo que exige de mí.

En Patrulla 444 tuve tres meses o más de entrenamiento. Me enseñaron mucho de tiro, de manejo del armamento y recibí una intensa preparación física. Con esta serie he tenido que demostrar lo aprendido entonces, y un poco más. Aunque me pongo nerviosa a veces, al final me crezco y logro resolver los diferentes conflictos. La capitana Vania me agrada, porque me llena de retos constantemente».

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