Para pequeños, con grandes desafíos - Cultura

Para pequeños, con grandes desafíos

Tutu, la nueva serie que ahora transmite nuestra televisión partió del trabajo en conjunto de los Estudios de Animación del Icaic y la española Ficción Producciones

Autor:

Alejandro A. Madorrán Durán

Desde el 3 de julio, la Televisión Cubana transmite en calidad de estreno la serie de animados Tutu, un refrescante regalo para nuestros niños para los calurosos meses de julio y agosto; 52 capítulos que pueden ser vistos por Cubavisión, de lunes a viernes.

Estos muñes, dirigidos a los pequeños en edad prescolar, narran las intensas vivencias de un singular grupo de animales, liderados por un canguro «travieso y curioso, que siempre está pensando en la próxima aventura que vivirá con sus amigos».

«Con un poco de imaginación y ayuda de los mayores, Tutu y su tropa resuelven cada día un nuevo problema: ¿Qué es el eco? ¿Cómo se hacen las deliciosas galletas de Tupa? ¿Por qué a los árboles se les caen las hojas?...», se adelanta en el argumento que se lee en su sitio web.

Tutu partió del trabajo en conjunto de los Estudios de Animación del Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficos (Icaic) y la española Ficción Producciones, una colaboración que nació con el largometraje Meñique, de Ernesto Padrón.

«No es frecuente que se realicen materiales audiovisuales pensando en este público meta ni en Cuba ni en el resto del mundo, que aporten a su formación desde las edades más tempranas y que a la vez les sirva de entretenimiento», explicó a JR a la hora de hablar de su significación del seriado Armando Alba, subdirector de los Estudios, quien durante todo el proceso permaneció al frente de la coproducción, en representación de la Isla.

Estamos hablando de una obra que promueve valores como la amistad, la solidaridad, que defiende el respeto y la inclusión de todas las personas, sin importar sus diferencias, y tiene como valor añadido que acerca a los niños al conocimiento de las formas geométricas y los colores, y les va introduciendo palabras del idioma inglés», agregó, quien compartió la producción ejecutiva con Julio Casal, Mamen Quintas y Esther Hirzel, quien guía la tropa de los Estudios.

Otra característica remarcable es el volumen de entrega de la serie por parte del equipo de realización. «Por primera vez contamos con material suficiente para que la Televisión Cubana saque al aire un capítulo diario durante los meses de verano», precisó Alba.

Responsabilidades compartidas

Para los Estudios, asumir  Tutu junto a Ficción Producciones constituyó un desafío, aseguró también en diálogo con el diario el director técnico de la serie, José Martín Díaz Díaz. «En una coproducción, ponerse de acuerdo resulta siempre difícil, debido a la distancia física que hay entre ambos equipos de trabajo», comentó.

A ello se le añadió que la institución del patio no había hecho antes, en un tiempo tan breve, tantos capítulos, insistió José Martín.

José Martín Díaz. Foto: Cortesía de los Estudios

Apunta también Andrea Fabiani, productora de Tutu, que se vieron obligados a desarrollar «un sistema de trabajo que fuera factible para ambas partes, porque al estar a seis horas de diferencia, muchas veces lo que estábamos haciendo aquí hoy, ellos no lo podían apreciar hasta la mañana siguiente».

Y si bien de la idea original, los diseños de personajes y los guiones se encargaron los creadores ibéricos, los de este lado del mar se responsabilizaron con la animación en 3D, el movimiento, las texturas y el diseño de la indumentaria, expuso Fabiani.

Andrea Fabiani. Foto: Cortesía de los Estudios

«Nosotros recibíamos las voces de los actores españoles, las puestas en escena por planos, y aquí se les daba vida. Después lo enviábamos de vuelta y allá se terminaba la iluminación, montaje y sonorización», esclareció.

«Aunque en un inicio no arrancamos bien —confesó Armando Alba—, el amor y el respeto que manifiesta esa productora por Cuba y por nuestro trabajo, ayudó a que nos dieran un voto de confianza. Poco a poco fuimos alcanzando un ritmo de producción al nivel de otras industrias en el mundo, y afortunadamente logramos terminar los 52 capítulos en un año, a razón de seis y siete por mes».

Armando Alba. Foto: Cortesía de los Estudios.

Los Estudios, que se dedicaron casi por entero a Tutu para cumplimentar su compromiso, contaron con la entrega absoluta de varios de sus más talentosos jóvenes, como Luis Arturo Palacios (El viaje), que veló por la dirección de arte, y Ernesto Piña (Pubertad, Close), quien tuvo a su cargo la dirección de animación, mientras como «contraparte», conduciendo el proyecto se hallaban Julio Casal y Juan Galiñanes, este último, además, guionista, junto a Alphonse de la Puente. Manu Riveiro puso su firma a la banda sonora.

Posiblemente continuará

Desde ya Armando Alba está anunciando que existen grandes posibilidades de que haya una segunda temporada de Tutu. «La Televisión Española (TVE), entidad que financió parte del proyecto, apoya cada año una serie ya probada y apuesta por una nueva. A partir de los éxitos que han reflejado los estudios de audiencia, Tutu debe ser la elegida para repetir.

«Sin dudas, esta renovación, que permitiría que la serie tuviera otras entregas, resultaría muy favorable para su distribución y comercialización. Por supuesto que los Estudios están presentes, ya que aquí se encuentra toda la materia prima de los animados», señaló Alba.

Al mismo tiempo, Ficción Producciones muestra muchos deseos de seguir colaborando con Cuba por varias razones: por compartir el mismo idioma, por la cercanía cultural y porque su par criollo cuenta con el financiamiento del Estado, condición que distingue la producción de animados en la Isla, resaltó el licenciado en perfil de Fotografía por la Famca.

Sobre la posibilidad de llevar adelante otras series originales cubanas al estilo de Tutu con colaboraciones de este tipo, Alba comentó que será más complicado en tanto acá no seamos capaces de escribir los 52 capítulos, algo que hasta la fecha no se ha podido materializar.

La escritura de guiones en Cuba funciona de manera diferente. Aquí se respetan mucho las decisiones del escritor. En cambio, en otras industrias, que dependen del financiamiento externo, los guionistas deben responder más a las exigencias de los productores, indicó el fotógrafo de Más vampiros en La Habana y editor de Fernanda y el extraño caso del Dr. X y Mr Jai. «Se hace necesario equilibrar la factibilidad y la libertad creativa.

«A veces hay que seguir estrategias como las que pusieron en práctica en Tutu. Desde que se pensó el guion de la serie, por ejemplo, se proyectaron pocos escenarios, lo cual permitió reducir el tiempo de realización de los animados.

«Asimismo, contar con los 52 capítulos terminados hizo posible que se pudieran grabar las voces de los actores de una sola vez, lo cual es conveniente cuando se trabaja con profesionales con varios compromisos laborales. Son cuestiones que se deben tomar mucho más en consideración», comentó este creador, quien aseguró que de todos modos las obras de autor continuarán manteniendo un lugar privilegiado en la producción.

Mirando hacia el futuro

Guiados por la experiencia de Ficción Producciones y TVE, los Estudios de Animación buscan establecer un esquema de financiamiento de conjunto con el Instituto Cubano de Radio y Televisión. «En este momento, las relaciones entre ambas instituciones son excelentes. Podemos apoyarnos en los estudios de públicos que desarrolla el ICRT, para proponer historias y escribir los guiones, los cuales podríamos realizar con nuestras capacidades técnico-artísticas».

Actualmente LSO Estudios andan enfrascados en sacar adelante un corto basado en el poema Los dos príncipes, de José Martí, un proyecto que está en las manos y el talento de Yemelí Cruz y Adanoe Lima (La luna en el jardín), ambos directores con gran destreza en la técnica de stop motion, y que participaron en la animación de Tutu, junto a casi una treintena de jóvenes superdiestros.

Al mismo tiempo, se aguarda con entusiasmo por el regreso del maestro Juan Padrón. «Lo queremos de vuelta, lo mismo con una historia de Elpidio Valdés, de Xip Xerep o de vampiros, mientras con el resto de la tropa seguiremos apostando por proyectos que enamoren a los espectadores, y que permitan que en nuestros hogares los más pequeños disfruten y aprendan».

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