GPS criollo

Cuando a Floro se le ocurre un sistema de posicionamiento muy particular

Autor:

JAPE

Según aparece textualmente en un sitio especializado de internet, «el Sistema de Posicionamiento Global, más conocido por sus siglas en inglés, GPS (Global Positioning System), permite determinar en toda la Tierra la posición de un objeto (una persona, un vehículo) con una precisión de hasta centímetros, aunque lo habitual son unos pocos metros. Para determinar las posiciones en el globo, el sistema GPS se sirve de 24 satélites y utiliza la trilateración…».

Esto último es un poco complicado para explicarlo ahora, pero lo cierto es que en muchos lugares del mundo se utiliza este artefacto en los autos como infalible guía por ciudades y carreteras. Acompañada de un detallado mapa, una electrónica voz te indica todos los movimientos pertinentes y las irregularidades u obstáculos en la vía.

Mi amigo Floro, que recién ha hecho un viaje por diferentes lares del planeta, pudo constatar la efectividad de dicho adminículo y me señala en su más reciente misiva la posibilidad de crear un GPS para nuestro país: «Estimado Jape, ya he trabajado intensamente en el proyecto al que he denominado GPS criollo MP. Lo de MP es por Matías Pérez, nuestro gran viajero extraviado que, si hubiera tenido un GPS, aún estuviera entre nosotros».

Estimado Floro, amén de que fuera tu mayor deseo, y aunque Matías hubiera tenido un GPS, por ninguna razón estaría entre nosotros, pues el atrevido aeronauta desapareció, o mejor dicho, emprendió su último vuelo, el 28 de junio de 1856.

De alguna manera aplaudo tu idea, pues ayudaría al tránsito y al buen desarrollo de los conductores en la vía, sobre todo en los horarios picos de tráfico automor. No obstante, y como conozco el paño, me atrevería a asegurar que el software de tu invento criollo sería un poco complicado y atípico. Trataré de mostrarte en un breve párrafo la manera en que pudiera ser un hipotético viaje con GPS por nuestra capital, y por tanto en cualquier asentamiento urbano.

«Buenos días, ubique la dirección de destino», saludaría la programada voz electrónica e inmediatamente comenzaría la descripción del viaje. «Conduzca por el carril derecho con suma precaución. En la próxima esquina, aunque no esté la señal de pare, detenga su auto y ceda el paso. Gire a la derecha. Atención, a 25 metros hay una mesa de dominó, con todos sus jugadores en acción, en plena vía. No intente tocar el claxon, podrían molestarse. En dos cuadras gire a la izquierda e incorpórese al carril derecho. Cuidado con el bache-piscina a 20 metros del semáforo. Espere la luz verde. Si el semáforo está apagado o parpadea uno de sus focos, detenga la marcha y continúe despacito, suave suavecito, pasito a pasito… como el tema que a toda voz lleva el almendrón que viene atrás arrasando con todo. Gire a la derecha. En la próxima cuadra haga doble giro para evitar los tres metros de arena que Fefa tiró en la calle para su construcción particular. Más adelante, una construcción estatal también obstaculiza el paso. A dos cuadras, gire derecha e incorpórese a la vía rápida. A medio kilómetro aminore la marcha: jóvenes juegan fútbol en la vía, espere a que hagan un gol y continúe su feliz viaje. Gracias por preferir el GPS criollo, Matías Pérez».

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.