Vladimir Kramnik quiere recuperarse para ganar el mundial

El campeón mundial Vladimir Kramnik, considerado el gran ausente de la cita en Linares, revela sus previsiones para los próximos meses

Autor:

Juventud Rebelde

Converso con Vladimir Kramnik en Holanda, ante una mesa cuyo plato principal es, por una tradición que data de tiempos de la Segunda Guerra Mundial, sopa de guisantes. Noto que el menú no es precisamente su favorito, así que rezo porque ello no le afecte el humor.

—¿Se siente defraudado por no haber ganado en enero el torneo de Wijk aan Zee?

—Para nada. No me esforcé particularmente en esta prueba. Me faltó motivación, no era el campeonato del mundo ni mucho menos. Si hubiera tenido más energía, seguramente habría sacado del algún lado el medio punto que me separó de los líderes. No puedo decir que, en general, esté muy contento con mi actuación, pero sí satisfecho. Subí mi puntuación y jugué decentemente.

—Usted siempre dice que no le gusta Wijk aan Zee, pues juega allí de manera desafortunada. Entonces, ¿por qué aceptó esta vez la invitación para participar?

—No es que no me guste Wijk aan Zee; simplemente, no es mi torneo. Jugar allí nunca se me ha dado bien, pero este año todo salió de manera normal. Lo usual es que con un rendimiento como el que tuve (+3) sea suficiente para el segundo lugar, pero en esta edición solo alcanzó para el cuarto.

—Con las negras, usted siempre elige la Defensa Rusa contra 1.e4, con la que a tan alto nivel no se obtienen más que tablas. ¿Por qué no lucha con las piezas negras?

—Es que tengo un repertorio de aperturas para encuentros individuales que es compacto, sólido. Y en torneos largos de este tipo tengo ciertos problemas, porque con negras me resulta difícil jugar a ganar. Mi juego varía mucho si llevo blancas o negras. Y con blancas obtuve un buen resultado: gané tres e hice tablas en otras tres.

—¿A quién dejó ir?

—Dejé escapar al checo Navara. Ese fue el medio punto que me faltó para el primer lugar. Pude haberlo sacado...

—Y con Radjabov tenía usted un peón de más. Pudo haber seguido jugando en la posición en la que ofreció tablas. ¿O no?

—Quizá, pero no me gustaba mi posición. Hubiera preferido más jugarla con negras.

—¿Estuvo todo tranquilo en sus partidas con negras? ¿Nadie intentó probarlo?

—Estuve tranquilo, no noté nada en particular. Se tienen opciones de ganar con negras cuando alguien intenta ir por la victoria a cualquier precio y aquí únicamente Topalov intentó crearme problemas serios cuando conduje las negras.

—¿No le afectó el ambiente de animosidad en torno a esa partida?

—No experimento ninguna especial animadversión hacia él.

—Pero no se dieron el tradicional apretón de manos; las tablas se firmaron de manera inusual...

—Después de todo lo que dijo de mí durante el match por el título del mundo, no me quedaba ninguna gana de darle la mano... Y en lo que al ofrecimiento de tablas respecta, eran obvias en la posición en que estábamos.

—¿Lo sometió Topalov a presión en esa partida?

—Quedé peor tras la apertura, bastante peor. Es difícil no quedar peor contra él. Estaba en una posición muy desagradable... Pero bueno, luego actuó de manera algo primitiva. No me costó ningún trabajo prever todas sus jugadas. No me creó especiales problemas. Si yo hubiera tenido esa posición con blancas, creo que lo hubiera torturado largamente... En la preparación de aperturas Topalov está, hoy por hoy, por delante de cualquiera en el mundo. No sé si trabaja mucho él mismo, si toda una brigada de analistas lo hace para él, o no sé qué otra cosa puede ser, pero él es el mejor del mundo en este aspecto. La mayoría de sus victorias en Wijk aan Zee las obtuvo porque sus rivales se toparon con novedades muy fuertes.

—¿Qué rival le gustó más?

—Radjabov. Hacía mucho tiempo que no jugaba contra él, pero ahora sentí cuánto ha crecido como ajedrecista. Juega al nivel de un ELO de 2750, que tal vez pronto alcance. Creo que ya está entre los cinco o siete más fuertes del mundo. Aronian también siempre ha sido un ajedrecista muy duro.

—¿Es cierto que participará en el campeonato mundial de México?

—Sí. Y mi actitud allá será completamente diferente a la de Wijk aan Zee, pues jugaré únicamente por el primer puesto.

—¿Cuáles son sus próximos planes?

—Miro con optimismo los próximos meses, con la esperanza de recuperarme definitivamente. Hasta el momento, lamentablemente, no lo he logrado por la carga de trabajo. Pero los meses siguientes no serán tan tensos. Me falta energía para aguantar torneos tan largos como el de Wijk aan Zee. En breve jugaré en Mónaco, luego sostendré un duelo de ajedrez rápido con Leko en Hungría y en junio el supertorneo de Dortmund, Alemania. O sea, hasta junio tengo una agenda relajada. En verano trabajaré seriamente, porque entre mis planes incluyo ganar el campeonato mundial de México.

*Entrevista publicada en el periódico ruso de deportes, Sport Express

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